Mariana
Rango4 Nivel 19 (399 ptos) | Promesa literaria
#1

Veo el reloj, ya es demasiado tarde, los pliegues de mi cama arden, no puedo dejar de dar vueltas, mi corazón late fuerte y es que no puedo dejar de pensar en ti.
No se en que parte del mundo estes, nadie sabe de ti, muchos dicen que te fuiste para no volver jamás, otros dicen que estas esperando, que te han visto de cerca, con sed de venganza.
Mi ausencia, mi silencio y mis fotos incrementan el gran odio que tienes hacia mi.
Solo quiero dormir y dejar de imaginar, concentrarme que no estás ni estarás, eso es lo único que importa ahorita.
estoy exhausta, han pasados meses sin poder descansar, creo que está noche será la ultima.

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Flaneta
Rango11 Nivel 52
hace más de 1 año

La última no... Por favor, no lo haga!


#2

Como un asesino al entrar al domicilio de su presa, al entrar sentias tu corazón coagularse, la sangre fría, no tenias ninguna conexión a un sentimiento, llegaste con la intención de desmembrarme, de matarme.
Sin importar un carajo las consecuencias como todo, como siempre. Estaba muy obscuro, era demasiado tarde, tenias sed de lagrimas. Lentamente caminabas por los pasillos de mi viejo apartamento, considerabas mis fotografías en blanco y negro de mi feliz infancia, colgadas en las paredes, el jarrón atiborrado de flores blancas en la mesita del rincón, notabas que no existía un solo ruido, mediste el tiempo; justo 2:57 am
Tu ceño fruncido reflejaba tu enojo e ira, desesperado abrías cada una de las puertas de los dormitorios, para encontrarme, sin obtener respuesta.
Exasperado abriste la ultima puerta y por fin tu momento llego, me hallaste, me miraste y sin pensar dos veces afilaste tu navaja, empezaste a contemplarme, en el ambiente lograste percibir el perfume que vestía esta noche, notaste la ventana ligeramente abierta con las cortinas entre abiertas, moviéndose al compas del viento, helaba en la habitación.
Mi piel tornaba a un tono azulado, mis manos se aferraban a una de mis almohadas, tenia los labios entreabiertos.
Seguiste contemplando el cuadro renacentista que tenias justo en frente de ti, un par de minutos más.
Una corriente eléctrica recorrió tu torrente sanguíneo, pusiste un pie dentro de mi alcoba, sobre la vieja duela crujía tu pisada. Esta hecho, ya no hay vuelta atrás, seguías avanzando como felino al ver inocentemente a su presa, hasta llegar al pie de la cama, te paraste justo frente de mi, sin quitarte tus guantes de piel negros acariciaste mis pies descalzos, inconscientemente moví un poco la cadera permaneciendo profundamente dormida,
¿Qué sentías?
Tus ojos encendidos, ardiendo como llamas en la vieja Troya, salivando, sudando, seguiste contemplándome....
Dejaste caer tu afilada navaja sobre el colchón, te aproximaste y te sentaste a lado mío,te acercaste a oler mi cabello, aún sin quitarte los guantes rozaste mis blancas pantorrillas, verificabas que siguiera inmóvil, lentamente deslizaste la frágil sabana que me cubría, los latidos de tu corazón aumentaban considerablemente su velocidad.
Esa noche vestia un delicado camisón blanco de seda
Tu odio estaba excitado.
Tras mis movimientos lograste percibir que lo único que vestía era el camisón.
Maldita sea, tu plan comenzaba a estropearse
Comenzabas a jadear, te inclinaste a mi pecho, mediste los latidos de mi corazón, lentos y pausados.
No aguantabas más, ¡¡Querías poseerme!!
Te acostaste suavemente a mi lado, con ayuda de tus dientes resbalaste los guantes apretados con olor a cuero de tus grandes y temblorosas manos, sutilmente encentaste a compartir mi suave almohada.
Esa guerra en tu pecho entre el sigue y el detente, exacto ya era demasiado tarde
Tus labios ansiaban mi tersa piel
Mi aroma te embriagaba, tus torpes manos despojaban paulatinamente mi camisón, lo hacías con mucho cuidado para no despertarme.

Flaneta
Rango11 Nivel 52
hace más de 1 año

Bian! Increíble la perspectiva azimutal de la narradora; dadas las horas, se conoce que tuvo una experiencia fuera de su cuerpo, un viaje astral de esos. Ha creado al narrador astral.


#3

Me contemplaste desnuda a tu merced
Sonreíste como el mismo Lucifer al ver a Dios derrotado
La habitación se inundo de un absoluto silencio
Todos tus pensamientos daban vueltas
¿Cómo era posible que había terminado todo así?
Seguías contemplando el cuadro
Cuando el timbre de mi celular fracturo toda la tranquilidad que pensaba que existía
-Carajo!
Te quedaste helado
Rapidamente te quitaste de donde estabas
Te escondiste bajo mi cama, sin pensarlo dos veces
Estabas inmóvil, oprimiendo tus jadeos
Cuando el constante sonido me empezaba a despertar
Logre contestar
*Número Desconocido*
-¿Quien podría ser a esta hora?
Enciendo La Luz de mi mesita de noche, ¡estaba helando!
-¿Si, diga?
La voz estaba entre cortada, no distinguía lo que decía
Con un poco de angustia al no entender nada
Me pare de la cama en seguida
Me quedo perpleja al notar que estoy desnuda
¿Qué está pasando?

Hace más de 1 año

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Flaneta
Rango11 Nivel 52
hace más de 1 año

Bueno, pasaba por allí y me encontré con la sorpresita, y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid... Esto... mejor acuda al psicoanalista para que le practique una regresión hipnótica.