PlumGoblins_17
Rango5 Nivel 22 (531 ptos) | Escritor en ciernes
#1

Nunca había sentido antes una brisa como esa, en sus cortos siete años. Era cierto que había visto muchas fotografías en los libros de la biblioteca que estaba a sólo dos cuadras del orfanato, pero no podía compararse. El mar era tan vasto y hermoso. Su soplo tan fresco y pacífico. Disfrutaba tanto la arena fría entre sus dedos y el movimiento ondulado de sus cabellos que le provocaba un cosquilleo delicioso y tranquilizador. Quería quedarse ahí para siempre. ¿Por qué tenía que volver al orfanato si ése era su lugar feliz? ¿En realidad necesitaba de otras personas para serlo? Una lágrima etérea viajó lentamente hasta su boca al recordar que la mayoría de sus amigos no habían vuelto a visitarlo después de ser adoptados. ¿Por qué? ¡Él los había querido tanto!
Sintió una mano más grande que la suya posarse en su hombro izquierdo, él ya sabía qué significaba eso, su felicidad una vez más se había terminado.

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akisse
Rango9 Nivel 41
hace más de 4 años

interesante propuesta, muy original. Te espero en mi MUNDO DE CRISTAL , por ahora te dejo mi corazón.

yls9007
Rango9 Nivel 43
hace más de 4 años

La verdad, en mi opinión, sería mejor que juzgaran el contenido de la historia desde un principio, pero como así son las reglas, te dejo mi voto esperando pases a la siguiente ronda ^^, espero también contar con tu voto! Mucha suerte! :)

JmAcosta
Rango8 Nivel 38
hace más de 4 años

Woh...¿que te puedo decir? ¡Me ha encantado! Sinceramente espero verte en la próxima fase. y te dejo mi voto para apoyarte.
Si gustas pásate por mis historias "Encerrado" y "Cartas bajo tierra". Buena suerte.

HealingMilk
Rango7 Nivel 30
hace más de 4 años

se ve muy interesante, pasa por el mio, suerte! :D

sinesand01
Rango10 Nivel 49
hace más de 4 años

Me gustó muchísimo, espero poder verte en la segunda ronda y leer lo que le sigue. Te dejo totalmente mi voto. Si quieres pásate por mi perfil y lee el que yo tengo para el concurso a ver si te gusta. Mucha suerte y éxito, un saludo.

MaarLopez
Rango9 Nivel 42
hace más de 4 años

Es muy interesante. Me encantó lo que escribiste y cómo lo planteaste, por eso te dejo mi voto, sé que lograras pasar a la siguiente ronda. Te espero en mi historia "Entre el bien y el mal" y ojala estemos juntas en la final. Mucha suerte en el concurso >.<
Saludos.

Sixto_GS
Rango10 Nivel 48
hace más de 4 años

Esta historia tiene que seguir siendo contada. ¡Suerte!

PurpleSheep_15
Rango1 Nivel 0
hace más de 4 años

Predecible... jaja mentira, esta interesante, a mi me matas con los orfanatos T.T #BIGBANGMADETOURINMEXICO <3

F_Shade
Rango1 Nivel 0
hace más de 4 años

Precioso @PlumGoblins_17 !!! Aún no se como esta la temática por acá, pero sin duda este relato debe estar entre los mejores. Mucha suerte! <4

Angelgabriel
Rango10 Nivel 45
hace más de 4 años

Buen relato, lenguaje fresco y fluido. Me gustó esta primera entrega. Te dejo mi voto.

AngelMagat
Rango18 Nivel 85
hace alrededor de 4 años

Muy buena la primera caja,
estoy seguro que las siguientes serán iguales de interesantes. Un abrazo.


#2

Lo primero que sintió al recobrar la conciencia esa mañana fue un duro y helado suelo, con más de una docena de irregularidades y una que otra mancha oscura. Despertar en un callejón no había resultado tan interesante como había creído.
Se sentó lentamente justo al lado de donde había dormido, sacudiéndose los harapos y percibiendo un desagradable olor proveniente de un enorme contenedor verde a unos metros de distancia hacia su derecha. Con los ojos cerrados levanto el mentón apoyando la cabeza en la pared, ya ni siquiera recordaba cuánto tiempo llevaba viviendo esa vida indigente. Abrió los ojos y suspiró, el cielo nublado parecía acompañarlo en su melancolía con su tono azulado y frío que auguraba lluvia al atardecer. ¿Dónde se quedaría esta vez? Antes había intentado acercarse al toldo de una tienda para refugiarse, pero a causa de su suciedad y olor, fue ahuyentado por una mujer de mediana edad con una escoba en las manos; también había intentado esconderse debajo de los arbustos del patio de una familia a las afueras de la ciudad, pero la mascota, un hermoso canino robusto y blanco, le había ladrado e intentado morder; incluso cuando se enteró que existía un lugar especial para pordioseros en el subterráneo de un edificio abandonado cerca del muelle, fue echado a patadas bajo la excusa de que todos necesitaban hacer méritos para merecer un rincón dentro de ese rincón. Frustrado, había vuelto infelizmente a los callejones, a los fríos periódicos, a los molestos cartones. Y ahí estaba otra vez, tumbado como un ser sin raciocinio, rememorando el dolor de su más grande pérdida. La peor de todas, la que no se puede recuperar.
Sucedió como suceden la mayoría de los accidentes; por un momento todo es perfecto, lleno de risas y conversaciones sobre la familia o rumores del vecindario y al otro, aparece un vehículo frente tuyo que te obliga a girar la dirección del automóvil hacia donde no hay más sendero. Lo catalogó como lo más usual, mueren todos menos el padre. Todos, su esposa y sus dos pequeños, Emily y Mathew.
Sintió el dolor nuevamente recorrer como una grieta sísmica desde su corazón hasta su rostro y de ahí, hasta sus ojos. Pero no salió nada. Ya había gastado todas las lágrimas de tristeza con las que un ser humano común y corriente nace. Ya había traspasado el límite, ahora estaba en medio de la nada. Tan vacío como un cuerpo sin alma, pero tan vivo para seguir sintiéndose miserable, quizá una parte de él aún se culpaba. Y entonces volvió a cerrar los ojos.

La sensación de ser tocado lo despertó de golpe. Aún no se había despabilado lo suficiente pero podía ver. Un niño pequeño de cabellos rizados y sonrisa sincera lo miraba expectante.
¿Mat? Pensó rápidamente. Tuvo que frotarse los ojos para admirar ese milagro. Pero no era él, y la mujer que estaba detrás tampoco era su esposa.
-¿Se encuentra bien?- le dijo preocupante, bajando a la altura del niño.
-¿Cree que estoy bien? Míreme-. Sonó más que cortante.
-No-no-no era mi intención molestarlo más, verá, vivo unas calles más adelante. Lo he visto toda esta semana aquí y supuse que no tendría lugar dónde pasar Acción de gracias. Así que...
-No tengo nada por lo qué dar gracias- dijo terminantemente, dándole la espalda.
-Siempre lo hay. Si cambia de parecer puede venir, mi casa es de color naranja, justo al lado de la oficina de correo-. Tomó al niño de la mano y se fueron.
Rememoró la risa del niño en la distancia con unas que conocía tan bien.
Entonces supo que sus reservas aún no estaban agotadas, una pesada lágrima acababa de mojar su mejilla derecha.

PlumGoblins_17
Rango5 Nivel 22
hace más de 4 años

Bueno, me pareció que si me hubiera puesto a introducir al nuevo personaje especificando que no era el anterior, habría perdido la esencia que estaba buscando. Pero buscaré una manera de que no sea tan confuso.

PlumGoblins_17
Rango5 Nivel 22
hace más de 4 años

Si de algo sirve, todas las cajas tendrán nuevos protagonistas. Cuando no sea así lo escribiré en un comentario.

Sixto_GS
Rango10 Nivel 48
hace más de 4 años

Tú haz como veas @PlumGoblins_17, faltaría más. Mi cuerpo pedía comodidad y lo solté por esa bocaza mía. Ánimo!

rame
Rango9 Nivel 43
hace más de 4 años

acabo de leer las dos partes de tu historia y sincersamente me han agradado mucho, ese cambio de argumento como si fuera un sueño me ha confundido un poco al principio pero a acabado gustandome e incitandome a que siga leyendo tu historia, por lo que te doy mis votos para que esto sea posible. si te apetece pasate por mi relato, me gustaria saber tu opinion

Jupyter
Rango12 Nivel 57
hace más de 4 años

Me gusta lo profundo que es! Cuenta con mi voto! Espero verte por mi historia "nunca" y votes si te gusto^^

SEXYLOVER122
Rango13 Nivel 60
hace más de 4 años

! Buenìsimo texto ! . ! Espero verte en la pròxima ronda ! .

Sandra_Elai
Rango7 Nivel 34
hace más de 4 años

@PlumGoblins_17 Hay tantas historias que no he podido leer la tuya hasta ahora y me gusta mucho. Te invito a que leas "desamor" y me des tu opinión. Espero seguir leyéndote.

AdanNajera
Rango6 Nivel 29
hace más de 4 años

Encuentro muy llamativo esta gran historia, es interesante, te dejo mi voto. Si gustas puedes leer mi historia "Libertad".

Hari_ramirez
Rango7 Nivel 30
hace más de 4 años

me encanta la manera en que expresas los sentimiento... haces que sienta exactamente lo mismo a medida que voy leyendo... mucha suerte, espero que pases a la siguiente ronda.

Angelgabriel
Rango10 Nivel 45
hace más de 4 años

Excelente, un relato, ameno, que te atrapa, que ya no te deja tiempo para querer irte y dejarlo, y cuando sientes ya has terminado de leer y quieres más. Otro corazón

AngelMagat
Rango18 Nivel 85
hace alrededor de 4 años

Desde luego que no me equivocaba.


#3

Ella ya era parte del paisaje de aquella calle tan viva, siempre sentada en el corredor de madera sobre una mecedora algo gastada. El blanco de las vigas del corredor combinaba extrañamente con el verde casi perdido de la mecedora, y todo a su vez, se veía bien con los vestidos floreados que acostumbraba a usar por las tardes. Sólo en esa parte del día se le podía ver. Ya todos lo sabían, ella estaba enteramente entregada a su ajetreada vida.
Al despertar, se ponía un camisón rosa-zapote e iba directo a la cocina donde ponía la tetera con agua en la estufa para preparar el café que la mantendría de pie hasta que el ritmo del día entrara en su cuerpo. Después entraba dificultosamente al baño, se despojaba de todo y se metía al torrente de agua fría que salía de la regadera; esa parte siempre era la más tardada, metiendo primero un pie y luego una mano, para finalmente adentrarse por completo dejando escapar una pequeña queja. Al salir, renovada pero con algo de sueño, se dirigía nuevamente a la cocina, apagaba la llama y preparaba el café. Siempre resultaba con un toque amargo, pero a ella ya no le importaba, le quitaba el sueño y eso era lo importante. Una vez completamente preparada con su maletín empresarial y un elegante saco gris, tomaba las llaves de la mesa y salía directo a la parada de autobús que sólo distaba unos metros de la esquina de su cuadra. No había nadie a quién dar los buenos días a esa hora de la mañana, pero aun así lanzaba un vistazo a todas las casas de los vecinos como esperando que alguien estuviera asomado a su ventana para devolverle una alegre sacudida de mano. Nunca sucedía eso, pero de alguna extraña forma sentía la necesidad de hacerlo. Llegaba a la parada del autobús y esperaba exactamente cinco minutos hasta que el transporte apareciera; subía y tomaba el lugar de siempre, a la derecha justo antes de la puerta trasera junto a la ventana. Podía darse el gusto, a esa hora nadie iba dentro.
La ruta hasta el edificio donde estaba su oficina tomaba veinte minutos, pero por muy prometedores y productivos que parecieran esos veinte minutos, prefería cerrar los ojos y dejar la mente en blanco. Escuchar el correr del autobús, el claxon de algún taxi y sobre todo el caer de la lluvia, le daba una sensación de alivio que simplemente no podía explicar. Como si su mente de algún modo se liberara de ataduras de las que no estaba consiente. Al llegar al edificio, sin interrupciones cruzaba la recepción a toda velocidad, evitando casi siempre exitosamente los saludos y comentarios del resto de sus compañeros que al igual que ella se encontraban empezando su jornada. Entraba al elevador y daba un pequeño suspiro, nunca sabía si lo hacía a causa de la rapidez con que había llegado ahí o porque algo que debía evitar había sido esquivado oportunamente. Cuando el elevador se abría, en el bastante respetable antepenúltimo piso, se sentía tranquila y feliz; estaba segura que el trabajo la ahogaría hasta el límite como solía suceder ahora que había sido ascendida, pero sentía que ese era su hogar, su ambiente. Todo lo contrario a esa nada particular casa a la que se veía obligada a volver todos los días, ¡si pudiera tan sólo instalarse permanentemente en su oficina, sería más que feliz! Aunque ya lo había intentado y lo único que había conseguido eran sesiones con el psicólogo que atendía a la esposa de su jefe, hasta ese punto estaban las cosas.
Entre los conceptos que no pudo comprender y otras referencias que no logró conectar, hubo una palabra que la descolocó un poco.
-Depresión, eso es, está usted deprimida-. Dijo el experto quitándose las gafas.
Al momento, un escalofrío recorrió sus dos brazos simultáneamente y creyó que estaba a punto de vomitar o algo similar.
-¿Deprimida? E-e-eso no es posible, creía que la gente deprimida se estancaba y no podía ni salir de su casa. Yo he estado llevando una vida normal y hasta cierto punto exitosa, ¿qué le hace pensar que sufro depresión?
-Manifiesta los síntomas Srta. Clara, y por lo que me ha contado de su rutina diaria, su vida es demasiado monótona y viciosa para la edad que usted tiene. No necesito saber nada de su pasado para pedirle que intente llevar un ritmo de vida más alegre, ahora mismo no puedo hablarle de lo profundo de su situación a mi parecer, pero puedo darle algunas opciones. ¿Es usted casada?- preguntó poniendo el rostro en blanco.
-No-. Bajó levemente la cabeza, oscureciendo apenas la mirada.
-¿Alguna vez ha celebrado Acción de gracias con personas que no sean de su familia?
-Mi familia se ha vuelto un poco reservada al respecto, una vez ocurrió algo realmente incómodo con una prima y un amigo de mi hermano. Evitamos a los extraños en esa fecha-. Concluyó con una pequeña y divertida sonrisa.
-Perfecto, puede empezar el tratamiento con eso. Invite a algunos extraños a pasar Acción de gracias con usted, verá que resultará aún mejor de lo que espera.
-¿Eso no es demasiado inseguro? Vivo sola y honestamente no me sentiría a gusto acogiendo gente que no conozco.
-Ese es el punto Srta. Clara, las personas son malas si creemos que lo son. Además la vida siempre nos guarda sorpresas, nunca se sabe-. El psicólogo le dio la mano, sonrió sinceramente y salió de la oficina.
No se había sentido tan confundida desde hacía mucho tiempo, la idea de pasar Acción de gracias con gente que ni frecuentaba ni apreciaba parecía más que demente. Pero muy en el fondo sabía que algo no estaba bien y tenía la esperanza de que eso la ayudara a volver a ser ella, que la ayudara a recuperar eso que no sabía cómo llamar pero que sabía que ya no tenía. Miró dentro de sus memorias y vio algo a lo lejos que no quiso relacionar con esa “depresión” que el psicólogo le acababa de diagnosticar. No, eso definitivamente ya estaba superado. Y superado se iba quedar.

Hari_ramirez
Rango7 Nivel 30
hace más de 4 años

me gusta mucho tu relato, suerte.

Angelgabriel
Rango10 Nivel 45
hace más de 4 años

Tercera entrega excelente, escribes de una manera fluida, buena ortografía, buen puntuación, no se siente pesado el texto, cuando uno siente ya ha terminado de leer y quisiera seguir leyendo más, ojala estes en las finales, sino de todos modos quiero saber como continua tu historia te dejo otro corazón.

SEXYLOVER122
Rango13 Nivel 60
hace más de 4 años

! Está precioso tu relato !. ! Adelente ! ...


#4

-Ésta es para la calle Danver, y ésta, dos casas más adelante.
-¿Alguna entrega especial?-. Preguntó esperando oír una respuesta que le alegrara esa somnolienta mañana.
-Si te refieres a la chica del 1423 de Hudson, no Frank, no hay carta para ella hoy; y por tu bien espero que no la haya en tus turnos, ya te dije que esa muchacha no te conviene.
-Pero Marco, ¡es perfecta!
-¿Crees que va a fijarse en un simple cartero como tú? Y sabes que no hablo de que nuestro oficio sea miserable sino que ella no verá tu corazón sino tu bolsillo, y eso muchacho, es lo que la hace la incorrecta.
-Creo que es demasiado pronto para hablar de "correcta", ¿no? Aún no pienso casarme o algo por el estilo.
-Ah, claro que todavía no puedes casarte porque aún eres un cartero. Pero ella no es un buen comienzo-. Terminó su jefe de llenar hasta el tope de cartas su bolso de cartero, algo viejo porque era heredado.
-Pues aun así me parece linda. Oiga, ¿cree que podré estar fuera de la ciudad para Acción de gracias? Quisiera ir con mamá y mis hermanos, hace algún tiempo que no los veo. Les hablé sobre Skype, pero simplemente se negaron.
-Lo siento mucho Frank, pero todos estarán fuera para esa fecha y la oficina de correos necesita seguir activa. Podrás salir pero hasta que acabes las entregas de ese día, no te preocupes, casi siempre son pocas.
-Pero necesito salir un día antes para estar a tiempo, ¿no hay nadie más que se quede a cargo?
-Tú eres el nuevo, esas son las reglas. Todos hicieron ese sacrificio cuando les tocó. Ahora es tu turno-. El jefe dio media vuelta y se adentró en los enormes anaqueles postales.
Se quedó un largo rato mirando al vacío, apoyado levemente en el mostrador de la oficina. Honestamente no esperaba que su jefe le negara reunirse con su familia y menos en una fecha tan especial como el día de Acción de gracias, ahora todo estaba perdido. ¿Qué haría? Ni siquiera tendría el valor para decirle a su madre y sus hermanos sólo le echarían en cara que gracias a él ahora una pena más se acumularía en el frágil corazón de su progenitora. Ya bastante había tenido con la partida de su esposo.
Abrió monótonamente la puerta haciendo sonar la campanilla que colgaba en lo alto, ni siquiera sintió el calor del sol en su mejilla derecha cuando salió, iba entre vegetal e inconsciente. Entonces una fresca y débil brisa hizo flotar las hojas que estaban en su camino hacia una blanca cerca a su izquierda, como por instinto giró la mirada hacia la casa que estaba detrás de esa cerca. La recordaba como siempre había sido y para su no sorpresa seguía igual que la última vez que la había visto, la pintura a medio caer, las macetas con plantas moribundas, algunas ventanas sin cortinas y en el corredor, la misma mujer de siempre sentada en la misma mecedora verde, un verde que alguna vez había sido intenso.
Se quedó mirándola por un momento, notando que posiblemente se sentía igual de triste que él porque había reconocido la misma ausencia en su rostro y en su mirada que él sentía. ¿Estaría lejos de su familia, de su esposo, de sus hijos? No lo sabía y probablemente jamás lo haría. Esa mujer jamás le había hablado, ni siquiera le había respondido los saludos cuando llegaba a dejarle el correo a la puerta de su casa. Después de un año se había cansado de intentar hacer contacto con ella, seguramente estaba deprimida o algo por el estilo.
El sol ya se ocultaba y todavía le faltaban varias cartas por entregar así que se apuró a alcanzar su bicicleta para terminar la jornada de ese día. Miró por última vez hacia la casa, la mujer ya no estaba ahí. Suspiró al lamentar su tristeza e inició el recorrido hacia su última ruta.

Hace alrededor de 4 años

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PlumGoblins_17
Rango5 Nivel 22
hace alrededor de 4 años

Nuevo co-protagonista.

Y sí, "I won´t give up" ;)