LavenderDragons_31
Rango5 Nivel 22 (550 ptos) | Escritor en ciernes
#1

Nunca había sentido tanta excitación... tanto entusiasmo... Podía sentir temblar mi mano que se aferraba como si mi vida dependiera de ello, de sostener con toda mi fuerza esa arma. Del cuchillo goteaba el espeso líquido carmesí, mis ojos abiertos de par en par, incrédulos ante la escena, buscaban en las cercanías la salida de aquel lugar tan conocido. Tragué saliva con fuerza, tenía la boca seca y el aliento cálido. Me erguí, tambaleante, casi no podía sostenerme. Antes de que la fuerza me abandonase yo debía abandonar esa habitación. El cuerpo de mi mejor amiga fue quedándose atrás, mientras obligaba a mis piernas a moverse y a mis ojos contener las lágrimas.
Sabía que en esos momentos la policía se acercaba, y yo me coloqué el casco, el frío metal rojo impacto el verde pasto iluminado por los vestigios que quedaban del atardecer, ni recuerdo si fue antes o luego de subirme a la moto y comenzar a andar. El dolor en mi pecho no hacía más que aumentar ¡No puedo perdonarla! ¡Ya está muerta y aún así quiero revivirla para asesinarla nuevamente! ¡¿Cómo pudo quitarme lo más precioso que tengo?!

Hace alrededor de 4 años Compartir:

15

43
BetaniaGarcia
Rango8 Nivel 37
hace alrededor de 4 años

Muy buen relatoo. Bastante interesante.
Tienes mi voto, que tengas muchísima suerte en el concurso y pases a siguientes rondas. Te invito a pasarte por mi historia, se titula LAGUNA, si te gusta no dudes en dejar tu voto.

HJPilgrim
Rango13 Nivel 60
hace alrededor de 4 años

Muy interesante el relato @LavenderDragons_31. Fijate en unas pocas tildes perdidas. Por lo demás, espero la continuación. Espero tus comentarios en mis relatos. Mucha suerte!

Daniel
Rango11 Nivel 50
hace alrededor de 4 años

jaja que casualidad, mi historia se llama "El jardín de las amapolas". Pero no tienen nada que ver una con la otra. Muy bueno. Te dejo mi like y... arriba las amapolas!!

yls9007
Rango9 Nivel 43
hace alrededor de 4 años

Hola! te dejo mi voto esperando pases a las siguientes rondas ^^, espero contar con tu voto también! Mucha suerte! :) y a seguir echándole ganas!

sinesand01
Rango10 Nivel 49
hace alrededor de 4 años

Me gustó muchísimo, espero poder verte en la segunda ronda y leer lo que le sigue. Te dejo totalmente mi voto. Si quieres pásate por mi perfil y lee el que yo tengo para el concurso a ver si te gusta. Mucha suerte y éxito, un saludo. :*

Alex_Marti17
Rango5 Nivel 22
hace alrededor de 4 años

Con ganas de mas. Me encanta la narración y la trama es muy interesante interesante. Espero verte en mas próximas rondas. Pásate por "Cuatro horas nocturnas" si quieres. Un saludo 👍

FATIMA
Rango7 Nivel 34
hace alrededor de 4 años

vaya letra.. estupendo escrito, cuenta con mi voto.. pásate por el mio y si te agrada votame... mucha suerte!!

Tritio
Rango9 Nivel 44
hace alrededor de 4 años

Empieza bien y justo flojea al final, donde se cuela una tilde que falta "impact(Ó)." Aún así has demostrado que te manejas bien, te llevas el voto "por los pelos," ya voy avisando que en próximas rondas seré más estricto.

Como recomendación, no hace falta que pongas "yo." Con el verbo en primera persona se entiende, y eliminarlo agiliza mucho ^^

Jupyter
Rango12 Nivel 57
hace alrededor de 4 años

Me gusta lo profundo que es! Cuenta con mi voto! Espero verte por mi historia "nunca" y votes si te gusto^^

Alicia_Jaume_DS
Rango12 Nivel 55
hace alrededor de 4 años

Está muy bien escrito. El estilo es directo y sencillo. Me gusta. Te doy un like

Yuma
Rango10 Nivel 46
hace alrededor de 4 años

Muy preciso tu relato, me encanta, me gusto, saludos, nos leemos, mucho esfuerzo, también puse esa esencia en mi relato MECHAS LARGAS. Nos leemos.

Rober_9
Rango6 Nivel 29
hace alrededor de 4 años

La historia está bien, sin embargo deberías revisar más la narrativa antes de publicar el relato. Repites demasiado seguido muchas palabras (sostener, abandonar...). Busca sinónimos para darle más riqueza a la historia. Un saludo!

Chicolly099
Rango7 Nivel 33
hace alrededor de 4 años

Me gusta, es interesante, espero pases por mi historia y me des tu opinión.


#2

Maldecirla una y otra vez no arreglaría nada, yo sentía que me mantenía cuerdo por un tiempo, aunque solo estaba negándome a ver, que de cordura ya no me quedaba nada. Acallaba mis pensamientos con insultos hacia ella, hacia mí, hacia el mundo...

Anduve un rato dando vueltas, no sé cuanto ni por donde, pero en el momento en que llegué a mi destino las estrellas iluminaban tenues el negro firmamento y la luna se había ido de paseo a algún lugar. Casi imperceptible, el rojo de las flores en el descampado a un lado de la ruta, bailaba con la suave briza. Inspiré profundo, me atraganté con el oxígeno, el nudo en mi garganta me impedía tragar, la opresión en mi pecho era más fuerte.
Dejé caer mi preciosa moto a un costado, restándole importancia. Arrastré mis pies, llevándome por delante todo lo que se interpusiese en mi camino; creo que debí tardar horas en recorrer esos dos kilómetros de campo, hasta por fin dar con el pequeño arroyo, miles de recuerdos flotaban en mi mente, volaban delante de mis ojos, susurraban en mis oídos. Me desplomé en el suelo como un cuerpo muerto. Giré el rostro, extendí el brazo y acaricie la flor más cercana a mí, antes de arrancarla violentamente sintiendo las lágrimas saladas resbalar por mis mejillas.

-¡Emi...! ¡Emi vas a llegar tarde!- una voz aguda y dulce se deja escuchar desde la puerta de mi habitación- ¡Mamá! ¡Emiliano no se levanta!-
-No hagas tanto escándalo...- arrojo una almohada ciegamente hacia su posición, y me revuelvo en las sábanas- En un ratito me levanto.-
-Tu ratito nunca es un ratito, vas a llegar tarde y sin desayunar.- sus manos pequeñas me sujetan el hombro sacudiéndome levemente.
-No fastidies Ana.- realmente es demasiado temprano.
-¿Soy un fastidio?- escucho su voz quebrada, al borde del llanto, me incorporo súbitamente logrando darle un fuerte sacudón a mi cerebro, acortando mi visión.
- ¡Por supuesto que no! pero sabes lo insoportable que me pongo cuando tengo sueño, es muy temprano...-
-Entonces baja a desayunar.- me interrumpe.
En su rostro no había ya ningún rastro de sus lágrimas de cocodrilo, solo una sonrisa de autosuficiencia. Se levanta velozmente de mi lado y sale corriendo de mi habitación. Esa niña... sabe perfectamente como manipularme, pequeño demonio.
El mareo ya había pasado, refriego mis ojos con fuerza para lograr despejarme un poco y me estiro sobre mi cama, observo el reloj y me devuelve las 7:30 de la mañana. Suspiro largamente y me levanto.
Los días se suceden en una hermosa y pacífica rutina, como siempre, me despierta Ana, mi hermana menor por dos años, ella es... simplemente una niña hermosa, infantil, divertida, optimista, si no fuese mi hermana la haría mi esposa, es divina... Me doy cuenta que me quedé pensando medio dormido observándome al espejo cuando oigo el grito de mi madre desde el comedor, apurándome. Arreglo mi eterno desaliñado cabello castaño y salgo.
-¡Que les vaya bien!-
-¡Si!- grito desanimado como respuesta a mi mamá, caminando junto a Ana.
-¿Vamos a pasar a buscar a Dani?- su pregunta me despierta por tercera vez en el día, tengo la mala costumbre de dormir despierto todo el tiempo, no le presto demasiada atención a nada. Despabilo un poco y le sonrío afirmando con la cabeza. En cierto momento la veo muy concentrada y desvío mi mirada hacia donde está la suya, la observo, intenta caminar a mi mismo ritmo, con el mismo pie, sonrío como bobo, se le debe complicar con piernas más pequeñas, ya que le llevo una cabeza y media.
Antes de lo previsto, estábamos en la puerta inmensa de una casa, toqué el timbre y ambos esperamos, observando la fachada. No pasó tiempo perceptible antes de que la entrada diera paso a una muchacha de cabello largo y ondeado, castaño oscuro y con unos enormes ojos color miel que sobresaltaban llamativamente.
-Se tardaron.- fue su saludo.
-Di "hola" al menos ¿no?- le respondí seco.
-Hola Dani.- mi hermana se entusiasmó al verla, en mi casa solo somos nosotros dos y mis papás, que siempre están ocupados trabajando, así que supongo que debe verla como una hermana mayor, Dani es mi amiga desde que teníamos seis, somos inseparables.
-Hola pequeña.- sonrió contenta, dándole un fuerte abrazo, que fue correspondido tímidamente ¿A qué venía esa actitud? ¿Después de tantos años se ponía nerviosa con mi amiga?
-No me digas "pequeña" cumplí quince el mes pasado.- refunfuñó.
-No puedo evitarlo eres pequeña, cuando me pases de altura, volveremos a hablar.- Dani sobrepasaba a mi hermana por media cabeza o quizás un poquito más.
-¿Van a quedarse ahí diciéndose cosas cursis o vamos a ir al colegio? Es tarde.-
-¿Estás celoso Dani? ¿También quieres un abrazo y que te diga "pequeño"?-
-Si tendría que ponerme celoso sería por Ana, no por vos, hace mucho que no me abraza.- termino de decir con un aire depresivo.
-Si seguís así, dudo que lo haga.- me irrita cuando utiliza ese tono burlón- Vayámonos, tengo algo que contarles de camino.- tomó la mano de Ana y nos pusimos a caminar hacia la escuela, era la rutina que teníamos desde los doce.
-¿Qué querías contarnos? Muero de curiosidad.-
-Mmm... no lo sé, ¿debería decírtelo...?- arrastraba las palabras al hablar.
-No me tomes el pelo, y dilo claro.- empezaba a molestarme, habíamos estado así desde hacía tres cuadras.
-Está bien, está bien, no te enojes.-
-Yo también quiero saber.-
-Bueno... ¿se acuerdan de la ruta a unas cuadras de la plaza? El otro día fui con una prima a pasear y me mostró que en el campo de allí hay un río ¡y es divino!-
-¿Un río...?-
-Si tonto, un río, de esos que tienen agua.-
-¡No me digas!- le respondo con sarcasmo.
-Como sea... estaba pensando en que podíamos hacer un picnic o algo así después de clases ¿les parece?-
-¡Si!- Ana respondió antes de que pudiese decir nada en contra. Me miró con ojos expectantes, y no pude buscar una objeción, después de todo, era raro que ella me pidiese algo, siempre era reservada y auto-suficiente.
-Perfecto, los veré a las cinco en mi casa.- concluyó la conversación, sin darme cuenta siquiera habíamos llegado al colegio.

La mañana pasó lento, las materias eran pesadas y aburridas, los profesores tediosos, y mis compañeros molestos. Durante la hora de la comida podía relajarme un poco con mis amigos, Dani siempre se burlaba de mi por cualquier cosa, el tema de hoy fue que casi me duermo en la clase de economía. El resto de mis amigos jugaban y me decían que debía estar enamorado para soportar tal maltrato, se ligaban unos buenos golpes. ¿Cómo hacer entender a la gente la existencia de la amistad entre el hombre y la mujer? Suspiro largamente, captando la atención de Dani, me sonríe, y le devuelvo la sonrisa. Es tan brillante, la conozco desde que comenzamos la primaria, ella me molestaba todos los recreos, no sé por qué se me ocurrió hablar con ella en primera instancia, tenemos pocas cosas en común, pero simplemente no puedo dejar de quererla, cuando ríe con ganas se ilumina todo.

Pareció que el tiempo fluyó más lento que nunca ese día. Eran las cuatro treinta cuando le grité a Ana que terminara de arreglarse.
-No es la gran cosa, vamos a ir en un picnic con Dani, no necesitas tanta preparación.- aunque debo admitir que se me hacía de lo más tierno verla maquillarse con tanto esmero.
-Emi no sé que usar, ¿las sandalias o las botas?-
-¡¿Y yo que sé?! No entiendo nada de eso.-
-¡Emi! Por favor ayúdame.-
-¿Por qué no le mandas un mensaje a Dani y le preguntas a ella? Seguro que sabe darte un consejo mejor que el mío.-
-Por favor...-
-Eres tan tierna...- me quedé embobado nuevamente- Creo que sería mejor las botas, vamos a un lugar con tierra y ese río, así que las sandalias seguro se te ensucian enseguida.- digo lo más sabiamente posible.
-¡Gracias!- responde con su gran sonrisa antes de cerrarme la puerta en la cara.

Media hora más tarde tocaba la bocina de mi moto frente a la casa de Dani, Ana iba detrás mío, con mi casco puesto, ya que no tenía otro, se lo tuve que dejar, ella es mi prioridad. Mi loca amiga salió a toda velocidad en su moto desde el garage, haciendo señas para que la siguiese. Le indiqué a mi hermana que se aferrase que fuerza a mi cintura y emprendí camino.
En nada de tiempo estábamos en la ruta. Los campos de Amapolas inundaron nuestros ojos bajo el frío cielo, un escenario único y maravilloso. El verde, el rojo y el azul en perfecta armonía. Dani nos guió por un camino de tierra que se metía en lo profundo del campo, terminando en una enorme hilera de árboles. Ana estaba anonadada, bajó torpemente de la moto en cuanto la detuve, y se acercó a Dani para abrazarla, yo reí viéndolas inmersas en su felicidad. El aroma inundó mis pulmones y me sentí flotar, libre de preocupaciones, no debía pensar en nada, ni en el futuro, ni en mis padres, ni en los problemas que dejé bajo llave en casa. Solo estaba yo, yo y mis dos preciosas damas, las mujeres más hermosas del mundo, y quise preservar ese instante para siempre. La sensación de paz que me invadió cuando mis pies desnudos tocaron el agua fría no la he vuelto a sentir, el cantar de los pájaros, el aleteo silencioso de las mariposas y el zumbar de las abejas. Nos quedamos allí hasta que el cielo se volvió negro, la comida se terminó y nos vimos obligados a volver por la falta de visión. Juramos repetir esa salida cada día de por medio. Se convirtió en nuestro patio, nuestro jardín secreto.

Un mes había pasado desde la primera vez que fuimos al arroyo, era muy pequeño para llegar a ser un río, acordamos ir ese día también pero en el camino había comenzado a llover, por lo que terminamos por refugiarnos en mi casa. Ana le prestó un poco de ropa seca a Dani, mientras yo me cambiaba en mi habitación, súbitamente recordé que ella había dejado un par de prendas suyas en casa, para cuando se quedaba a dormir. Entré a la habitación de Ana sin pedir permiso, grave error, creo que dejé de respirar por unos segundos, petrificado.
-¿Qué están haciendo?-
Dani estaba sobre Ana, besándola.

BILLY_WELLS
Rango10 Nivel 45
hace alrededor de 4 años

TE APOYO AMIGA. SALUDOS.

AzureBirds_69
Rango1 Nivel 4
hace alrededor de 4 años

No me la esperaba(? Jaja estubo genial!! Me encanto como lo escribiste!, exitos linda seguro pasas a la ronda que sigue ! :3

AzureBirds_69
Rango1 Nivel 4
hace alrededor de 4 años

No me la esperaba(? Jaja estubo genial!! Me encanto como lo escribiste!, exitos linda seguro pasas a la ronda que sigue ! :3

MaarLopez
Rango9 Nivel 42
hace alrededor de 4 años

Ten cuidado porque cuando termina un diálogo y no continúa luego del guión con un verbo del habla o alguna oración, no se coloca ningún guión. Y mucho cuidado con el uso de los puntos suspensivos ya que es para ciertos casos nada más: http://lema.rae.es/dpd/srv/search?id=c5GublcDAD6kWvCUUy
Esto lo pongo como algo que yo haría, así que míralo que quizás te suena mejor =)
Fragmento de tu relato:
Maldecirla una y otra vez no arreglaría nada pero al menos me mantenía cuerdo por un tiempo. Aunque solo estaba negándome a ver, que de cordura ya no me quedaba nada. Acallaba mis pensamientos con insultos hacia ella, hacia mí, hacia el mundo.

Eso es algo que me dice mi profesora de Taller de Lectura y Escritura: suena muy mal el colocar dos conectores gramaticales adversativos juntos en una oración ("pero" y "aunque").
Arregla eso que está muy interesante tu relato, que por algo has pasado de ronda ;)
Felicitaciones por ello, por cierto >.<
Espero que pasemos a la siguiente ronda. Saludos.

AdanNajera
Rango6 Nivel 29
hace alrededor de 4 años

Esta genial amiga, me a gustado mucho, el final esta muy de telenovela je... te dejo mi voto, saludos y si quieres puedes pasar por mi historia "Libertad"

morocha_67
Rango6 Nivel 29
hace alrededor de 4 años

Qué desarrollo de prosa! te felicito. Si gustas puedes leer mi efímera luna roja. Bendiciones.

LavenderDragons_31
Rango5 Nivel 22
hace alrededor de 4 años

@MaarLopez Muchísimas gracias por los consejos, me han venido muy bien, intentaré incorporar estos conocimientos en lo próximo que escriba. No me había dado cuenta que usaba tantos puntos suspensivos... jajajaja

LimeLions_23
Rango1 Nivel 4
hace alrededor de 4 años

Me encanto, simplemente es brillante, muy atrapante :)

Emelin_10
Rango8 Nivel 36
hace alrededor de 4 años

Hola amiga. Me gustó la segunda parte. Le doy un me gusta. Pues escribes con creatividad, se nota que lees mucho. Te invito a leer mi historia sobre Emelin. Saludos y ánimo.

HJPilgrim
Rango13 Nivel 60
hace alrededor de 4 años

@LavenderDragons_31 no te voy a decir lo que ya te dijeron los compañeros. Es una historia linda y con personalidad. Me gusta mucho! Te doy mi voto y espero la siguiente caja. Recuerda esos puntitos a corregir y tendrás algo muy bueno. Suerte!

Tritio
Rango9 Nivel 44
hace alrededor de 4 años

Hay un par de detallitos que podrían mejorar el texto. Por ejemplo, en las líneas de diálogo, si no hay acotación, no se cierra con línea. Ocasionalmente utilizas construcciones verbales que frenan un poco la lectura y en algún lugar se te ha colado "voz" por "vos."

Ten cuidado.


#3

Simplemente no sabía cómo se suponía que debía reaccionar, ¿mi mejor amiga estaba besando a mi hermanita? Creo que eso es sencillamente algo que nadie se espera.
-¡Emi! Yo...- Ana intentó explicarme la situación, o eso supongo, pues las palabras murieron en su boca.
-Emi, por favor no te enojes, hablemos ¿podemos hablar?- sentía el nerviosismo en la voz de Dani, y el alma lentamente fue regresando a mi cuerpo.
Mi hermana es la persona que más amo en el mundo, muchos pueden decir que parezco un baboso con ella, e incluso me han acusado de incestuoso, pero realmente no me importa, es la única persona que tengo, que siempre estuvo a mi lado. Nuestros padres son buenas personas, muy trabajadoras, siempre intentan cuidar de nosotros, pero el tiempo físico nunca les alcanzó para darnos la atención que demandábamos, es por ello que decidimos apoyarnos mutuamente, en las buenas, pero más, en las malas. Definitivamente no dejaría que nadie la lastime, incluyéndome. Tenía que ser sumamente cuidadoso con lo que diría, o podría cometer un error irreparable. Era en esos momentos en los que me necesitaba más que nadie.
Mientras yo seguía pensando, estático, los músculo de Ana se sacudían en breves espasmos, y sus llorosos ojos evitaban el inminente encuentro con los míos.
-Tranquilícense, no soy pre-juicioso, solo estoy sorprendido.- hablé lo más calmado que el nudo en mi garganta me permitió. Ellas me miraron con un brillo de esperanza y supe que estaba haciendo lo correcto.- Estoy un poco en shock, pero ya se me pasará ¿Quieren decir algo?-
-Emi,- aún le fallaba la voz- verás, estoy... estoy saliendo con Dani, y ambas vamos muy en serio.-
-Ana... Emi, lo que quiso decir es que, hace un tiempo que Ana y yo descubrimos que estábamos muy enamoradas y, cuando supimos que éramos correspondidas, no dudamos en empezar una relación, pero, como fue todo en el frenesí del momento, no lo pensamos demasiado.-
-¿Desde hace cuánto salen?-
-Un tiempo.-
-Ana, ¿con lo sentimental que eres me vas a decir que no recuerdas el día que empezaste a salir con tu novia?-
-¡No digas esa palabra!-
-¿Cuál? ¿Novia?- pregunté extrañado por la reacción, ella asintió débilmente- ¿Por qué?-
-Porque me da vergüenza.- y si, efectivamente, se había sonrojado.
Yo sonreí divertido, ya calmado realmente, la situación se me hizo casi cómica, más aún al notar como la tez de Dani se coloraba igualmente.
-Desde hace un mes y catorce días.- contestó finalmente Ana.
-¿Y no tenes contadas las horas?- la molesté. Como resultado, recibí una almohada en el medio de la cara y un insulto de parte de mi preciosa hermana. Nos reímos un buen rato.
Las horas pasaron veloces como siempre. Ana se notaba realmente feliz por el hecho de que al fin yo sabía de su relación, y la aceptara.
Ya entrada la noche decidí que era prudente acompañar a mi amiga a su casa, aprovecharía para hacerle un par de preguntas. No era que desconfiase de ella, no por nada era mi mejor amiga, yo la amaba con todo el corazón (la parte que no le pertenecía a Ana), y si ellas podían ser felices juntas, yo sería el primero en demostrarles todo mi apoyo, lo había decidido mientras hablaba con ambas. Pero, no le hacía ningún mal a nadie, quizás si era un poco bastante sobre-protector.
El cielo nocturno era gobernado por las nubes, vestigios de la tormenta de la tarde, la briza era fría, calaba en los huesos, y nosotros caminábamos a paso lento.
-Daniela, ¿vas realmente en serio con Ana? Se me completamente honesta.- no dudé en ir con una pregunta directa.
-Por supuesto,- y ella no dudó en responder- yo la amo más de lo que puedas imaginarte, tu hermana es dulce, muy amable, y tiene un aire infantil que te hace querer protegerla con todas tus fuerzas. Pero eso ya lo sabes. Al principio no era más que la hermana de mi mejor amigo, hablábamos poco y nada, pero nos vimos obligadas a convivir por vos. Con el paso del tiempo nos fuimos acercando, y empecé a tenerle mucho cariño. Como habrás pensado, seguramente, yo creí que era como contigo, un amor de hermanos de distinta sangre, pero... más pasaban los días y más pensaba en ella, ¿cómo estará? ¿qué estará haciendo? ¿pensará en mí? Invadió lentamente mi mente, y ya no fui capaz de sacarla de mi cabeza, efectivamente, me había enamorado.- suspiró hondamente mirando las grises nubes, y no pude evitar formar una sonrisa.
-Ya veo. Entonces, cuídala mucho.-
-Gracias, por todo. Te prometo que jamás haré nada que la lastime.-
-Bien, ¿qué te parece si para celebrar vamos mañana a la ruta?-
-Mejor que sea pasado mañana, parece que no dejará de llover. ¿O quizás el fin de semana? Debe estar todo lleno de barro.-
Miré el cielo, riéndome, le di la razón y continuamos caminando en un tranquilo y muy cómodo silencio.

Los días se sucedieron uno tras otro, imparables, sería indescriptible contar la alegría que sentía en esos momentos, Dani, Ana y yo salíamos al cine, a comer, o simplemente a pasear, había veces que solo eran ellas dos, después de todo no podía interferir tanto en su relación, merecían su privacidad.
Tomé la costumbre de llevar una cámara conmigo, sentía que el tiempo se escapaba de mis manos, y quería salvar todos esos hermosos recuerdos, era como un cuento de hadas. Foto tras foto, fui llenando álbumes enteros, y tarjetas de memorias con vídeos.

-¡Ana! ¿Tienes el libro que te presté el otro día? Marco me lo está pidiendo y...- entré a la habitación sin llamar como de costumbre.
-No.- respondió secamente con la cara hundida entre las sábanas.
-¿Pasó algo?-
-No.-
-Pero suenas como si hubieses estado llorando.-
-¡Te estoy diciendo que es nada!- me sorprendí, solo puedo decir eso, ella jamás me había levantado el tono de voz.
-Si te sucedió algo sabes que puedes contar conmigo, puedes hablarme de lo que sea.-
-¡¿Es que no entiendes español?! ¡No pasó nada! ¡Y te quiero fuera de mi habitación!- está vez me gritó mirándome con los ojos rojos, quizás de llanto, o de furia.
-Está bien, cuando quieras hablar soy todo oídos, pero cálmate ¿si? Sea lo que sea, todo estará bien.-
Creo que se consideraría más raro si en toda nuestra vida no peleáramos ni una vez, esto debería ser lo normal, pero no lo entiendo, ¿qué le pasó? ¿qué fue lo que hizo que se pusiera de esa forma? ¿Se habría peleado con sus amigas o con Dani? Bueno eso solo sería normal también, no existen parejas que no discutan, no tengo porque meterme en eso.
Al día siguiente Ana fue a mí habitación cabizbaja, tocó tímidamente, he de suponer que estaba asustada de que yo me haya enojado con ella. Pero la recibí con mi usual sonrisa.
-Lo siento, yo, estaba un poco alterada ayer, y te grité injustamente. Vos solo te habías preocupado por mí, y yo te traté de forma horrible.-
-Está bien, todos tenemos malos días.-
-Supongo que sí, solo me levanté con el pie izquierdo.- me dedicó una de sus deslumbrantes sonrisas y yo no podía hacer más que derretirme de ternura, la abracé con fuerza y luego cambiamos el tema a una conversación trivial.

Por supuesto ese incidente, aunque atípico, no hubiese llamado mi atención si se hubiese quedado como tal cosa, un incidente atípico, inusual; sin embargo, con el pasar de los días, se repetía, cada vez con mayor frecuencia. Los paseos al campo de Amapolas quedaron lentamente en el pasado. Yo entré en la facultad y nos distanciamos más y más. Raramente cruzábamos palabra, no coincidíamos en los horarios para estar en casa, y cuando estábamos, me ignoraba olímpicamente. Dolía, en mi pecho, dolía.

-¡¿Cómo es posible que no tengas ni una pista de lo que le sucede?!-
-¡Si te digo que no lo sé, es porque no lo sé!-
-Pasas casi todos tus días con ella, pasa más tiempo con vos que conmigo. Tuviste que haber notado algo.-
-¿Entonces es eso? ¿Son tus celos de hermano mayor? ¿Estás celoso de que esté conmigo?-
-Si así fuese, lo habría dicho hace tiempo, no ahora.-
-¿Seguro que no tienes ningún sentimiento inses...?-
-¡Por supuesto que no! ¿Podrías tomarte esto en serio Dani? ¡Estoy realmente preocupado!-
-¿Pero cómo esperabas que reaccione cuando llegas a gritarme tan repentinamente a mi casa? Hace meses que no nos vemos, y ni "hola" me dijiste.-
-Mi hermanita, que era como un ángel, se convirtió poco a poco en un demonio irreconocible, y no me dejó acercarme a ella, sus amigas me llaman preocupadas porque ya no saben qué hacer, sus notas no pueden caer más de lo que ya lo hicieron, ¡tiene un carácter que es una mierda! ¡Y varios golpes en el cuerpo! ¡¿Me vas a decir que vos, que eres la novia desde hace ya tres años, no notaste ningún cambio?! ¡No me jodas!- con cada palabra mi voz iba en aumento hasta terminar gritando lo más que podía, sentía mis cuerdas vocales desgarrarse.
-Conmigo no ha cambiado su forma de ser, y ella me dijo que sus moretones son por gimnasia. Si ella tuviese problemas graves y yo lo supiese, te lo diría inmediatamente Emi.- hablaba con tanta calma, mi corazón estaba por hacer polvo mis costillas por su rápido palpitar.
-¡Ya no sé qué hacer! Ya no sé... ¿Qué tengo que hacer Dani?- mis lágrimas corrían libres como cataratas por mis mejillas.
-Hablaré con ella, por favor, ve a casa y tranquilízate.-
La observé durante largo rato, inspiré profundo para calmar mi respiración, y me pasé con algo de rudeza la manga del buzo por la cara, limpiando el rastro del líquido salado. Me di media vuelta en silencio y caminé de regreso, con las manos en los bolsillos, los ojos en el suelo. ¿A dónde se fueron mis días de paz? ¿Mi dulce hermana, mi buena amiga?

Llegar a casa era la peor sensación, mis padres no estaban, no habían notado el cambio en Ana, decían que era una "fase rebelde". Mi refugio se convirtió en una cámara de tortura, y no vendrían ningún héroe en capa roja a salvarme. En la esquina, y por azares del destino, levanté el rostro... y el corazón, una vez más, se paralizó en su lugar. Ana miraba el suelo lejano desde el borde de la azotea, a cuatro pisos de altura.

Hace alrededor de 4 años

2

9
Tritio
Rango9 Nivel 44
hace alrededor de 4 años

Sigo recomendándote lo de los guiones y que revises de nuevo el texto, una bastante grave es que en lugar de "séme" (puede que ahora vaya sin tilde, no sabría decirlo seguro) pusiste "se me."


#4

Mis pies no alcanzaban la velocidad que mi mente exigía. Corría por las escaleras tan de prisa como me era posible y no bastaba, debía llegar a la azotea cinco minutos atrás. Hacía tan solo un instante vi a mi preciada hermana tambaleándose al borde de un abismo y no dudé ni un segundo en echar carrera.
La llave no encajaba en la cerradura y mi desesperación aumentaba con cada latido, no había tiempo para preguntas ni confusiones. Mis músculos no se resintieron con los cuatro pisos de escaleras, quizás por la adrenalina.
La puerta de la terraza chocó brusca y sonoramente contra la pared al otro lado y entré gritando su nombre. Se giró rápido y me observó, anonadada.
Sus ojos estaban rojos, inyectados en sangres. Por sus acaloradas mejillas eran notorios los secos surcos de lágrimas. Los moretones eran claramente visibles. Totalmente expuesta. Gimnasia, claro, como si fuese tonto.
-Ana ¿Qué estás haciendo allí? Es peligroso.- se mantuvo sin responderme, sin emitir sonido, solo desvió la mirada y se concentro en el maravillosamente interesante suelo. -Ana, no sé qué es lo que está pasando por tu mente en este preciso momento, pero por favor baja de allí, hablemos en mi habitación.-
Sin respuesta, no movió un músculo.
-Ana...- el temblor se notaba en mi voz, comenzaba a sudar frío, viendo la altura que separaba a mi hermana de la calle.- ¿Qué sucedió? ¿Quieres contarme? Por favor, haré lo que quieras, cualquier cosa está bien, pero hablemos.-
-Emi ¿Por qué estás aquí?- su pregunta me desconcertó un poco.
-¿Cómo que por qué? Te vi desde la calle, esto es muy peligroso, tengo miedo de que te pase algo.-
-¿Por qué?-
-Porque eres mi hermanita y te amo, ¿Por qué otra cosa?-
-No digas eso, no te veo como un hermano.-
-¿Qué... Qué estás diciendo? Por supuesto que soy tú hermano ¡Siempre lo fui y lo seré! ¡Nadie me quitará ese lugar a tu lado!-
-¿Por qué te enojas?- sus ojos se empañaron en lágrimas- ¿No estarías mejor con otra hermana? Yo no soy buena, no me merezco a alguien como vos, yo soy despreciable.-
-¿Qué estás diciendo? ¿Quién te dijo eso?- ella seguía al otro lado de la reja y yo me había acercado ya lo suficiente como para, si daba un paso más, poder sujetarla- No es así, no es como lo estás diciendo. No soy nada especial, solo soy un pibe normal con una maravillosa hermanita, una niña dulce e inteligente, muy bonita, un ángel. Nadie podría negarlo, que eres excepcional...-
-¡Mírame! ¡¿Qué ves de grandioso en esta horrible apariencia?! ¡Deja de engañarte! ¡No soy la hermana que quieres! Soy fea, fastidiosa y doy pena, no puedo cumplir con las expectativas de nadie.-
-¿De qué estás hablando? ¡Nadie te exigió nada! Yo te quiero porque eres tú, y eres perfecta porque te quiero ¿Quién metió esas ideas en tu cabeza? ¿Quién te pidió que siguieras su ideal de perfección, de belleza? ¿Qué ha pasado? ¿Por qué estás lastimada? ¿Por qué piensas esto? ¿Quién fue?-
Ya estábamos ambos al borde del llanto, intenté acercarme más a ella, pero solo atinó a alejarse, solo que no tenía a dónde. La desesperación me carcomía, mi dulce Ana siempre había sido muy fuerte, decidida, podría llevarse el mundo por delante. Pero su fantasma se para frente a mí a reclamar cosas sin sentido.
-Por favor...- le ruego.
-Al... Al principio fue muy divertido, era la persona más feliz en el mundo. ¡Me amaba! ¡Sin duda era amada! Todo era simplemente brillante, tanto que quedé siega. Ella, parecían inofensivas y me hacían reír y ver cosas, me llevaba a otros mundos, yo estaba bien, en serio que estaba bien. Pero las cosas fueron para mal, yo me ponía violenta, soy un monstruo violento y vil, por eso ella tenía que pararme, me corregía, me castigaba porque lo merecía, yo le hice mucho daño, yo fui muy mala con ella, de verdad. Que se fuera con un chico, era cuestión de tiempo, yo no la merezco, ya lo sabía, lo sé, siempre lo supe. Ella es muy amable...- y rompió en un desolador llanto.
Quedé helado, petrificado en mi lugar, inmóvil por un momento, sentí mi mano temblar, y en un segundo, o quizás una milésima, ya no era mi mano, era todo mi cuerpo. Temblaba, de cólera, de impotencia, de miedo.
Mi mejor amiga, la chica que siempre había estado conmigo, sé que se refiere a ella, aquella a quien entregué ciegamente a mi preciada hermanita, quien juró protegerla, nunca hacerle daño y hacerla feliz, ella, por quien daría la vida si fuese necesario. Esa masa de carne y sangre que se mueve mostrando sus colmillos, con ojos vacíos, putrefacto cadáver de una belleza impresionante, ¡se atrevió a lastimar a mi ángel! ¡¿Y yo realmente me creí que fue gimnasia?! ¡¿Qué tan estúpido puedo ser?! ¡Más que cualquier otra emoción me está invadiendo la ira contra mí mismo! Pero no hay tiempo, no puedo pararme a pensar lo que ya está hecho y dicho, la maltrató física y psicológicamente, la metió en… ¡esa cosa! Y ahora la ha arrastrado hasta aquí, y solo estamos nosotros, tengo que calmarme, medio paso en falso y se terminó el mundo, mi mundo.
-No sé qué es lo que ha sucedido, contigo, entre ustedes. Pero puedo asegurarte que no es algo tan terrible, vamos a solucionarlo juntos, te lo juro. Hablemos, ¿podemos hablar? Tranquilos abajo. Ana, Ana tú eres mi vida ¿sabías eso? La primera memoria que tengo de mi vida eres tú en la cuna, junto a mí, no es mamá, ni papá, eres tú. Todo lo que soy ahora, es por ti, quiero ser el hermano perfecto, alguien de quien estés orgullosa, porque yo estoy muy orgulloso de que seas mi hermana, eres una chica tan preciosa, no hay persona que no te ponga los ojos encima sea donde fuere que vayas. Eres inmensamente inteligente, hablar contigo es un placer, siempre sabes qué decir, tienes temas de conversaciones como el cielo estrellas, te llevas bien con niños y viejitos, yo nunca soporte a la abuela más de veinte minutos, y tú siempre pareces tan feliz de verla, y ella igual. Eres muy fuerte física y psicológicamente, lo sé. Eres muy amable y generosa, siempre queriendo ayudar al que lo necesita, aunque está perfecto que seas un poco egoísta de vez en cuando. Aquellos que no vean eso no tienen ojos. Hay tantas cosas que quiero decirte y no sé por dónde empezar, quiero vivir muchas cosas contigo a mi lado y soy egoísta y egocéntrico, pero todos somos así. Quiero presentarte a mi futura esposa y que se lleven de maravilla y que aún así sepas dentro de ti que siempre serás mi número uno, mi princesita, y quiero encuentres un buen hombre o una mujer, como tú quieras, pero que te ame, muchísimo, porque sé que existe, solo has tenido mala suerte. Nadie nace completamente solo en este mundo, lo sé, lo siento. ¡Recorramos el mundo! ¡Vayámonos de viaje! Venderé la moto y me tomaré un año o dos sabáticos, e iremos de viaje, vamos al fin del mundo, otros idiomas, personas, costumbres, paisajes, ¡veámoslo todo! Será hermoso y nos divertiremos un montón. Empezaré a ahorrar en este preciso momento, ¿qué te parece? Suena genial ¿Qué tal un alemán? Seguro que están buenos, ¿o una oriental? Aprenderemos a reconocerlos entre la multitud, escuché que las coreanas son especialmente lindas. Por favor, no puedo hacer esto sin ti, siempre que tengas tiempo y salud, puedes hacer lo que quieras, empezar tantas veces como quieras, ni siquiera necesitas dinero, viene y va. Solo necesitas salud y el deseo de llegar a donde quieras. Como el arrollo en el campo de amapolas, encontraremos un montón de lugares que nos traerá la paz, lo prometo, jamás falto a mis promesas. Te necesito, por favor, no me dejes, llora en mi hombro, apóyate en mí, te sostendré con fuerza, te escucharé, y aunque me hunda yo, prometo sacarte. Somos jóvenes, podemos hacer lo que queramos. Soy un inútil sin ti. No me dejes, no lo hagas, no me dejes…-
Mis mejillas estaban empapadas para ese momento, mi labio temblaba y el nudo en mi garganta no aflojaba, cualquiera podría notar la desesperación en mis palabras. El viento soplaba suave, el ruido lejano de los autos ignorantes. La observaba con esperanza y miedo, había tratado ya antes dar un paso hacia ella nuevamente, pero hizo el amago de retroceder, entonces decidí quedarme allí y extenderle la mano, deseando que se diera prisa en tomarla, así podría jalar la hacia un lugar seguro.
-Está bien- sonrió-, eres genial Emi, te quiero mucho, por eso primero vamos a ir a Egipto, siempre quisiste conocer las pirámides ¿no?-
Y sonrió de una forma tan deslumbrante que el sol era simplemente una roca amarilla a su lado, le sonreí aliviado como respuesta muda. Levantó la pierna para pasar la cerca, su rostro bañado por el miedo quedó grabado en mi retina en el momento en que resbaló y cayó, sin darnos tiempo a respirar. Y al final, si me dejó.

#5

Fueron minutos eternos en los que mis rodillas chocaron contra el suelo, mi mano aún extendida y mis ojos secos abiertos de par en par, mi corazón y mi mente no podían con tantas emociones, no sabía por dónde empezar, así que me quedé allí, como un muñeco de será, un duro y frío objeto con forma humana.
El grito de una mujer desde la calle, probablemente un simple transeúnte, me sacudió un poco. Con mi vista alternando entre mis pies y el cielo salí de la azotea, cerré la puerta silenciosa y cuidadosamente y bajé las escaleras con lentitud, llegué a la puerta de mi departamento, saludé a una vecina que salía con una sonrisa como siempre, ella pareció no notar nada extraño en mí, y entré. Observé todo con minucioso cuidado, me dirigí a su cuarto, sus pulcras paredes blancas, el violeta alcolchado perfectamente tendido en la cama, su mochila junto al uniforme, todo preparado como si fuese a ir al mañana al colegio, como si todo hubiese sido mi horrible imaginación y nada extraño hubiese pasado. Ella tenía todo tan perfectamente ordenado. Me acerqué a su escritorio, a un lado de la computadora se encontraban toda clase de esmaltes, tomé el quitaesmalte y me quedé pensativo, me revolví los cabellos y noté que había estado transpirando, y mucho. Le di la vuelta y leí el contenido, eso era lo que necesitaba, acetonitrilo. Todo era obvio si había estudiado química. No dudé un segundo en destaparlo y vaciar medio contenido en mi garganta, que comenzó a escocer por el extraño líquido. Tosí fuertemente, pero me negué a vomitarlo. Cerré con fuerza mis ojos, así como el frasco y lo devolví a su lugar. No tenía nada más que hacer en esa casa, ni siquiera eché un vistazo a mi propio cuarto, solo tomé mis llaves y las de mi moto y me marché.
Por segunda vez en ese día estaba allí, frente a la enorme casa de la que una vez pensé era mi segunda hermana. Toqué timbre y esperé pacientemente, suspiré.
-Emi… ¿qué haces aquí? ¿Pasó algo?- Dani me habló como siempre, con esa despresiable frescura en sus palabras y sonrió levemente, esa sonrisa que había iluminado parte de mi mundo, era tan sarcástica y burlona, se reía de mí. Estaba vestida solo con una playera y una bata, algo desaliñada.
-Si… se podría decir, ¿puedo pasar? Necesito un vaso de agua.-
-Lo siento, mis padres tienen un invitado importante ahora, si quieres vamos a otro lugar. Yo no tengo problema, recién estaba hablando con Ana sobre lo que me dijiste, creo que alguien la molesta en el colegio, pero no te preocupes, ahora me estaba hablando realmente bien, creo que podemos solucionarlo pronto ¿sí?-
Él me vio, me vio porque yo vi sus ojos, su figura a medio vestir atreves del espejo, detrás de la esquina del pasillo que lleva a las habitaciones.
Que sea una chica, ¿a quién le importa? Mi puño cerrado con fuerza se estrelló contra su pómulo, haciendo que cayera a metro y medio de distancia, el labio cortado y la mejilla roja. Me miró con terror y sorpresa. Yo di un paso dentro y cerré con trabas la puerta.
-Emi ¿qué diablos estás haciendo? ¡¿Qué te pasa?! ¡¿Estás loco?!-
Dos palabras bastaron para que entendiera la situación y el por qué yo me le estaba abalanzando con fuerza y odio para comenzar a golpearla. “Está muerta”. Sí, mi preciado ángel estaba muerto, como ella lo estaría. Los golpes cayeron unos tras otros sobre su cuerpo, ni siquiera estaba apuntando realmente. Sus gritos no llegaban a mis oídos, ni el olor de su sangre, ni la calidez de sus lágrimas. Si intentaba incorporarse simplemente la jalaba del pelo y la atraía hacia mí, sino la arrojaba nuevamente al suelo, la estampaba contra la pared. Llegué a escuchar al imbécil desde la habitación llamando desesperado a la policía, no tenía de que preocuparse, él no era mi verdadero objetivo, él no tenía que ver con nada de eso, no es como si yo fuese un maniático asesino o un asesino serial o algo así.
Cuando sentí sus costillas reventar bajo mi puño la solté. Se quedó allí, pensando que su sufrimiento había concluido, rogaba por piedad, intentando hacerme recordar sobre los lindos momentos que habíamos pasado juntos, desde que éramos pequeños y hasta los más actuales en el campo de amapolas, en el arrollo, me juraba una y otra vez que ella no había hecho nada malo, que no entendía por qué le hacía eso si yo era su hermano, que íbamos a poder superar cualquier cosa juntos. Pero sus palabras fueron dejando de llegar a mis oídos, mientras yo me alejaba, con un único y firme destino, la cocina.
No sé decir cuantas veces el cuchillo atravesó la carne, no sé cuando comenzó a entusiasmarme, ni cuando el cuarto quedó en completo silencio, ni cuando la alfombra se tiñó de rojo. Por momentos me reía, lloraba de tristeza insoportable, y apuñalaba con fuerza y odio irrefrenables.
Detuve la inminente caída del objeto punzo-cortante a centímetros de su piel, observé mi trabajo, y me levanté. Mis manos temblaban.

El dolor de cabeza ya es insoportable, siento náuseas, mi respiración esta agitada y mi corazón late a mil kilómetros por hora, cuando no a tres pulsaciones por minuto. Todo y ningún pensamiento pasa por mi mente. Solo me dedico a observar las flores rojas, las estrellas titilantes, el movimiento del césped, y escuchar el susurro de las chicharras, el pasar del arroyo. Que mejor lugar para abandonar la tierra. Casi podría decir que se trata de los Campos Elíseos.
El cianuro ya debe haber tomado gran parte de mi cuerpo, mis extremidades están de un bello color azul y hace rato que no puedo moverme.
Mi pulso se desacelera, es la calma… la oscuridad total de los ojos abiertos.

SkyblueOgres_75
Rango1 Nivel 0
hace casi 4 años

Me encantó!! Me chocó e incluso me hizo llorar en cierto punto. Excelente!!