Esu_Emmanuel
Rango13 Nivel 64 (18941 ptos) | Premio de la crítica
#1

"Tus labios hablaban de vacío. No sabían que, cerca de ellos, estaba el frío de esa dama inclemente que te toca la frente para hacerte dormir."

Es así, Bella Dama...
Es así que dormiré,
con tus manos en mi espalda,
con tus labios en mi piel.

Dejaré este mundo.
De este cuerpo me desprenderé.
Me ataré a tu mano fría.
De tus huesos me sujetaré.

Y no te tengo miedo.
¿Cómo lo habría de tener?
Si tu amor es sincero,
honesto y fiel,
como lo es la miel.

Muerte, te pareces a Soledad.
Nunca hablas.
Siempre observas.
Estudias lo que te has de llevar
antes de actuar.

Vas dejando polvo tras de tus pasos.
Cenizas de un pasado que se ha de olvidar.
Hoy, mis labios están sellados.
Mis dedos sólo quieren naufragar
en el mar de la agonía de una muerte sin igual.

Hace más de 1 año Compartir:

0

7
#2

Me cerraste los ojos
con el ébano de tu mano helada.
Me cantaste al oído dulces canciones sacras.
Me tomaste en tus brazos, me amabas.
Y yo, que tantas melodías te dediqué,
esperé por tu abrazo,
por la luz de tu querer.

En silente agonía
mis ojos sumergí
y a mis manos pedí
que te tocaran esa melodía.

Amor a muerte.
Dicha fluorescente.
Beso al amanecer.

Y, en el lóbulo de tu oreja, me posaste.
Me hiciste escuchar,
en un eco sosegado,
lo que me iba a pasar.
Tal vez, debí decirte
que me quería quedar,
pero pudo más mi prudencia.
No te fueras a enojar.

Sé que arriba no está el Cielo,
así como sé que abajo no está el Infierno.
Esos son mitos de una ilusa verdad.
Es en mis brazos que cargo
la sensatez de mi destino elegido.

Si, lo sé.
Si estoy aquí es porque
yo mismo lo he querido.
Es un lugar escondido,
lejos de toda razón.
Es un espacio que goza de la suerte
de saberse inconsciente,
mas cercano y presente.
Es una habitación sin ventanas,
con sólo una luz de neón.
De fondo, una oscuridad lo adorna.
De música, una flor.

Hace más de 1 año

0

5
#3

"Cuando Ella me toca, se me hiela el alma."

Tal vez sea la ausencia de calor
lo que me ha traído a Su presencia.
Es esta frialdad,
Su frialdad,
la que me condena.

Hace a mis manos temblar y
a mis dedos titubear.
Aun con el gélido roce de Su mano seca,
mi piel se contenta por saberla aquí.

Me hace, irónicamente, sentir vivo.
Me provoca sonreír.

He andado descalzo por su vera.
En el establo de su casa me he venido a quedar.
Jamás había dormido como esa noche.
Jamás.
Es este el silencio que pocos entienden.
Y que, muy pocos, se aventuran a conocer.
Quieren entender a la vida cuando
no se atreven siquiera a la muerte voltear a ver.

Hace más de 1 año

0

4
#4

Ella habla...

"No soy más que
el pétalo moribundo y la gota de rocío
que han de desprenderse de tu adormilada flor.

No soy más que
el suspiro inocente, tímido e, ingenuamente, imprudente
que te nace de los labios cada que me ves partir.

No soy más que
una gota de lágrima frágil
que fluye de tus ojos vivos al dormir.

No soy más que
la perenne tristeza
que te abraza la cordura,
que te sumerge en la locura
de no verte sonreír.

No soy más que
la voz apagada dentro de un nudo en la garganta
que se disimula tras la fría corbata.

No soy más que
el latido suave e imperceptible al oído
que te hace sucumbir en la trasnochada calma
que te invita a dormir."

Hace más de 1 año

2

2