enamoradadelaluna
Rango12 Nivel 59 (13936 ptos) | Ensayista de éxito
#1

I.
El ulular
(aullido, silbido, murmullo)
de nuestros pensamientos
es intenso y verdaderamente misterioso.

La sombra
(penumbra, oscuridad, espectro)
de nuestro cuerpos físicos y astrales
es abrumadora, y persigue con ahínco cada movimiento.

El ulular enloquece
recorre en sináptica actividad cada neurona
rebota contra los huesos de cráneo
y cansa el semblante.

La sombra asusta
nunca se separa
muerde los talones
y juega con nuestra frágil mente.

Tan intangibles, y tan imponentes en nuestras vidas…

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Flaneta
Rango11 Nivel 52
hace casi 2 años

Poesía o paranoia.

561838
Rango10 Nivel 48
hace más de 1 año

Me gusta el título y la forma explicativa


#2

II.
Suspirar
...
desintegrarse en el polvo de la carretera
deshinibirse ante la pantalla de los pensamientos
fermentarse en el fondo del barril de nos y sies.

Calcinamos nuestra existencia esperando que ocurran milagros,
pero milagros externos,
ajenos a nuestra dermis,
a nuestra acciones
para darle el margen suficiente
a que nuestra incredibilidad se cuestione si es realmente una señal
y así negarnos una vez más a afrontar el duelo.

Mientras tanto la vida nos contempla y sonríe,
porque sabe
que es una guerra que perdimos hace tiempo,
las batallas puntuales resulten como resulten
nos llevarán inevitablemente a lo que debía ser
desde que tomamos esa carretera
cuando nos susurramos no ser dignos
cuando comenzamos a empinar el barril.

Hace más de 1 año

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Egoclastia
Rango12 Nivel 55
hace más de 1 año

@enamoradadelaluna Desde luego yo sí que me he llevado una sorpresa, que te guste mi estilo es un total halago viendo lo sorprendente que es el tuyo. Es rápido pero a la vez innovador y cargado de simbolismo, muy genial.

enamoradadelaluna
Rango12 Nivel 59
hace más de 1 año

@Egoclastia muchas gracias!!! (carita sonrojada). Lo de cargado de simbolismo, veo que es algo en común, tu poesía también lo tiene!! Nos seguimos leyendo. Un abrazo grande!


#3

III.
Curiosamente ciertas creaciones las lleva una vorágine, similar a aquellas de las que nacieron. Sin explicación entonces, nos encontramos frente a la incógnita de a donde irán a parar aquellas partes nuestras, que se desprendieron casi sin aviso, y que hoy nos han vuelto una persona distinta. Como si el universo sabio supiera que no debes mostrar determinados matices al mundo, porque brotaron de un puñado de tu pecho expandido y pertenecen a ese mundo de bosques y selvas internas.
Te desapegas sin rencores, aunque no comprendas el "porqué", un "para qué " más grande excederá a tu mente. Un patrón natural sabio, se ha llevado en el viento los fragmentos que ya no necesita tu ser.
Y vuelve mágicamente a revelarte la clave: que la transformación procede, de una ráfaga certera donde colocas la mente y las emociones en la masa.
Lejos de conformarte debes escoger cocrear (de creer y crear) el mundo a la medida que necesitas para brillar, abundante y sin límites.

Hace alrededor de 1 año

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#4

IV.
A veces deseamos estar en solitario, necesitamos nuestro espacio vital para permitirme ser libres, sacudir el cuerpo, bailar una danza tribal (pie, talón, planta...una, otra, y otra vez), dar un par de pasos fuertes, menear el coxis, aletear y gruñir un poco.
A veces necesitamos el silencio para quedarnos inmóviles, estáticos frente a un atardecer naranja y ver cómo las luces y las sombras juegan en el interior y el exterior.
A veces queremos abrirle la puerta a la solitaria presencia, esa que nos embauca de existencia, que nos hace sentir y ser sin cuestionar.
A veces buscamos el silencio y la soledad porque sabemos por instinto que son el remedio, el elixir que nos da entusiasmo, que nos recuerda que estamos aquí, que nunca nos fuimos, que solo hemos sido momentáneamente catapultados por la rutina diaria. Y aunque frente al espejo no nos reconozcamos, siempre podemos volver a encontrarnos si nos acercamos a ellos.
A veces solo en la soledad y el silencio emergen el abrazo sincero y el perdón a nosotros mismos. Se cuelan los fantasmas, y sin miedo los contemplamos, al final de cuentas, son solo las formas de un pensamiento que moldeamos las que hoy nos atemorizan, poniendo en nuestro cuerpo la adrenalina necesaria para querer huir. Pero siempre podemos ser valientes y enfrentarlos, sentarnos a su lado y preguntarles porqué les gusta tanto asustarnos. A lo mejor, entre sinceridad y plática, entre silencio y cavilaciones podamos hacer las pases, y permitir que se vayan del estómago y ambicionar con que nos cambien de raíz.

#5

V.
Vivo próxima una caja ruidosa llamada mente
algunas veces es tan molesta,
que pienso que habito dentro,
y otras me identifico con ella.
La crisis es tan grave que he comenzado optar por hacer algo sabio:
tomar distancia
y en la soledad observadora
siento que respirar y suspirar se me hacen más simples.
Desde hace un tiempo fantaseo con golpearle la puerta
y sugerirle que pruebe la belleza del silencio...
En cualquier momento irrumpiré sin aviso y le hablaré de las cascadas serenas
que deslizan y arrastran las preocupaciones con ellas,
de las noches estrelladas en el espiráculo de la vida
emitiendo bocanadas de gracias a una vía láctea que convida sueño(s)
le comentaré de los bosques del silencio susurrante de los árboles que sanan
o hablaré de las montañas magestruosas, donde el silencio roza el sentido infinito-finito de la vida...
O le hablaré de mi, plácida en la habitación contigua,
y le invitare a visitarme si decide experimentarlo.

#6

VI.
Escojo el silencio paciente
lo habito...
floto...
busco incansablemente permanecer en él
como la vía única a conocer mi esencia.
Pero no debo aferrarme;
porque cuando lo hago, asfixio el sentido.
Cuando me concedo silenciar la segunda mente
disfruto siendo gota, hechando raíces, flotando en la nada de un todo universal.