YennyBritez_21
Rango5 Nivel 20 (447 ptos) | Escritor en ciernes
#1

¿Qué crees que es lo mejor de la humanidad? Me preguntaron una vez, cuando era niño. No recuerdo que respondí en aquella ocasión, probablemente alguna bobería. Pero hoy, mientras estoy aquí parado enfrentando el peor de los momentos me doy cuenta que no sé la respuesta.
No sé porque estoy luchando o para qué sigo aquí defendiendo tan fervientemente algo que ni siquiera llego a comprender. Pero heme aquí de todas formas.
Verán, una cosa que deben saber del mundo es que por mucho que creas haberlo visto todo, siempre te sorprende. A veces estas sorpresas son maravillosas y otras pueden ser realmente terribles. Apuesto a que ya han adivinado cuál de ellas me ha tocado.
Llegaron sin avisar, por supuesto. Nos condenaron y decidieron cuál era nuestro destino, así de simple, nadie preguntó lo que éramos ni lo que queríamos ser. Bastó con que no fuéramos suficiente. Inteligentes, hermosos o capaces, no lo sé. Solo no éramos suficiente.
Pero lo que ellos no consideraron fue que el mundo no es tan simple después de todo. Y olvidaron algo realmente importante.
¿Qué es lo mejor de la humanidad? Pues...

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Joanmartinezvalero
Rango3 Nivel 13
hace 6 meses

Me parece fantástica, pasate por mi perfil y me dices que tal la mía.

Nubis
Rango12 Nivel 56
hace 6 meses

El mundo y la vida en sí es tan inmensa que resulta infinita. Eso no nos lo pueden quitar.


#2

Capítulo 1. La noche más oscura

Era una noche particularmente oscura.
A pesar de que no había nubes en el cielo, todo el bosque estaba sumido en la más absoluta oscuridad.
A Lucas esto no le importaba, llegados a este punto, le sorprendería tener tanta suerte. Había pasado los primeros 5 años en la milicia envuelto en la oscuridad, se sentía casi reconfortado por ella.
Pero esa noche, era diferente. Podía sentirlo en los huesos, había algo en aquel bosque que los estaba observando, esperando...
–¡Eh, tú! ¡Rodríguez!– Lo llamó el Mayor Santos –¿Qué haces ahí parado como idiota? Retoma tu posición– Ordenó.
–¡Sí, señor!–Respondió él de inmediato.
Muy avergonzado por haberse distraído en semejante situación, se puso derecho y sujetando firmemente su M16 se parapetó hacia el árbol entre las hierbas. El equipo de asalto ya estaba posicionado al frente, en tanto el Mayor se dirigía hasta el límite del perímetro. Se paró al frente y esperó.
Unos diez minutos más tarde comenzaron a escucharse sonidos de pasos, provenientes del flanco derecho a unos doce metros. Reinaba un silencio sepulcral...

#3

Mientras esperaban las órdenes del Mayor, los pasos avanzaban de forma insoportablemente lenta, haciendo crujir las hojas secas cada cinco segundos, cada diez...
Cuando el objetivo por fin se puso al alcance de la vista, resultó desconcertante.
Era un hombre joven, muy joven, con el cabello de un tono rojo sangre muy peculiar que se podía distinguir claramente incluso en aquella oscuridad.
No llevaba armas e iba vestido con alguna clase de capa larga y negra, que envolvía su cuerpo haciéndolo casi invisible en aquellas condiciones. Sus ojos, de un violeta muy oscuro, se movieron discretamente hacia los lados donde se encontraban los compañeros de Lucas con el dedo en el gatillo.
–Vaya– Dijo con una voz muy rara y profunda, le costaba trabajo pronunciar la palabra, estaba más que claro que era un extranjero. –Esto si que es una bienvenida–Terminó, haciendo una mueca burlona y sus extraños ojos adquirieron un brillo antinatural.
–Levante las manos y póngase de rodillas– Le ordenó el Mayor con tono neutral.
El hombre de cabello rojo sonrío.

Elayha
Rango14 Nivel 69
hace 6 meses

Interesante proyecto de ciencia ficcion, me agrada en cierta medida.


#4

Pero no era lo que uno llamaría convencionalmente sonrisa ya que sus labios solo formaron una variante más pronunciada de aquella misma mueca de burla.
–Así que vienen a matarme– Dijo divertido con aquel raro acento suyo, parecía que lo que en realidad quería hacer era gruñir.
Se notaba lo joven que era, de unos veinte y pico como máximo. También era muy alto, si no alcanzaba los dos metros, le quedaría debiendo muy poco.
Entonces mientras lo evaluaba, Lucas no supo exactamente qué sucedió, pero de un segundo a otro, el Mayor yacía muerto a los pies del hombre extraño, con tan solo un hilillo de sangre goteándole de los labios.
El enemigo se había movido tan rápido que lo único que pudieron ver del ataque fue un borrón de imágenes.
Probablemente había golpeado al Mayor en el estómago por la forma en la que cayó hecho un ovillo.
–Detesto que las alimañas como tú me den órbenes– Espetó sombríamente y luego volvió a sonreír de forma burlona dirigiendo su mirada ahora a los dos soldados del equipo de asalto que estaban estoicos fusil en mano, aunque Lucas sabía que estaban muertos de terror.

YennyBritez_21
Rango5 Nivel 20
hace 6 meses

Aclaración: La palabra "órbenes" está mal escrita intencionalmente, para representar la falta de dicción del hombre del cabello rojo.


#5

Richer, del flanco derecho, fue el primero en reaccionar, apuntándole con su fusil que a pesar de sujetarlo con fuerza empezó a temblar en sus manos. Lucas nunca lo había visto tan asustado antes, ni siquiera en aquella misión en la isla Deida hace dos años, cuando se vieron rodeados de enemigos y tres de sus compañeros habían muerto mientras luchaban para escapar.
El extraño de cabello rojo lo miró fijamente con una expresión de asco.
–Deja de apuntar a mi rostro con esa portería– Ordenó.
Pero Richer no lo hizo, al parecer por fin había recuperado su coraje porque le empezó a disparar.
También lo hizo su compañero Palma, posicionado en el flanco izquierdo. Una lluvia de disparos rompieron el silencio de la sombría noche. Lucas conservó su posición escondido en la retaguardia, sabía que por muy rápido que fuera el enemigo, no lograría esquivar las balas.
Y en efecto no lo hizo. Cuando sus compañeros dejaron de disparar, pudo verlo parado en el mismo lugar en el que estaba diez segundos antes de que comenzara el ataque, completamente ileso.

YennyBritez_21
Rango5 Nivel 20
hace 6 meses

Aclaración: Lo mismo con las pa labras mal escritas o en un contexto incorrecto aquí y en posteriores partes, en los diálogos del hombre de cabello rojo, son intencionales.


#6

Su capa había desaparecido y en su lugar estaba cubierto por una especie de armadura negra. Al menos eso supuso, pues tenía el aspecto de una de esas mallas negras que usan los patinadores artísticos que le servía como una segunda piel.
No le dio tiempo a Palma de accionar el mecanismo de recarga cuando ya se había acercado a él a una velocidad increíble y le cortó la cabeza con una especie de varilla negra letal que surgió de la nada en su mano, bien podría ser una espada pero Lucas no estaba seguro. Oyó claramente como la cabeza de Palma se separaba de su cuerpo y caía en la hierba con un sonido asqueroso de chapoteo.
Para ese entonces ya Richer había recargado y se puso a disparar de nuevo, a la cabeza del enemigo que estaba descubierta. Pero su ropa se empezó a condensar, como si tuviera vida propia y formó un escudo frente al área vulnerable para protegerla. Entonces el muchacho se dio cuenta, la espada de hace rato había surgido de su ropa de la misma forma. Richer era inteligente, sabía que esa no era la manera de acabar con el enemigo. Así que ocupó otra estrategia.

#7

Sacó su Magnum 357, regalo de su difunto padre, y siguió disparándole a intervalos mientras intentaba acercarse a él para tener un tiro más limpio.
Lucas sabía que debía estarlo cubriendo, todo ese entrenamiento y tantas malas experiencias por las que había pasado deberían servir para aplacar su miedo, pero aquello era terror puro y lo había paralizado completamente. Al fin de cuentas solo había resultado otro cobarde más.
Y aún en ese estado, vio cómo Richer disparaba y fallaba su última bala y posteriormente como el hombre del cabello rojo se acercaba a él y le clavaba su espada en el vientre.
Cuando su último compañero finalmente cayó, Lucas sabía que había llegado el fin.
–Sé que estás ahí– Habló el extraño sin mirar en su dirección– No me has disparado con esa patética cosa que ustedes llaman arpa, por lo que en consideración tu muerte será rápida.
Un escalofrío recorrió el cuerpo de Lucas al oír aquellas palabras y aunque todos sus instintos le gritaban que corriera, que se escondiera en el agujero más profundo para que no lo encontrara, se levantó.

#8

–Ah, ahí estás– Dijo el joven simplemente– Casi pensé que correrías.
–¿Quién es usted y por qué lo ha hecho?– Preguntó Lucas con voz temblorosa, el chico del cabello rojo sonrío una vez más.
–Realmente no les cuentan nada ¿Verdad?– Contestó pensativamente– Apuesto a que te dijeron que era un tenorista o algo así.
–Terrorista- Lo corrigió él rápidamente sin darse cuenta.
–Si, si, eso.– Le quitó importancia con un gesto de la mano y el muchacho se sorprendió con tal acto de naturalidad, asumiendo que acababa de asesinar a tres de sus compañeros y se disponía a hacer lo mismo con él.
–¿Quién es usted?–Repitió Lucas, no sabía porque lo hacía, ya que prolongar lo inevitable no cambia tu destino, solo lo hace más doloroso de asumir.
–¿De verdad quieres saberlo? –Contestó y sonrío–El Diablo hace su jugada mientras Dios está ocupado custodiando el cielo.
–¿Qué se supone que significa eso?
–No significa nada, igual que tu existencia. Así que déjame darle un poco de valor al permitirte morir como un héroe antes de que todo desaparezca.– Concluyó con un tono casi jovial.

#9

A Lucas no le dio tiempo de meditar sobre las palabras que había pronunciado el joven del cabello rojo, pues un dolor horrible surgió en su estómago y todo se volvió frío y finalmente oscuro.
Lo último que vio fueron unos ojos morados brillando en la oscuridad antes de que la misma lo envolviera una vez más, pero esta vez para siempre.

Jose_Mierez
Rango13 Nivel 61
hace 6 meses

Me encanto. De esos que aprecio mucho.


#10

Capítulo 2. La lluvia de meteoros y la mujer del claro

¿Qué hace al hombre tan especial? Vivimos en un planeta entre miles de millones de planetas, en una galaxia entre miles de millones de galaxias de un universo que quizá es infinito.
Es aquí donde te preguntas ¿Qué hago aquí? ¿Cuál es mi propósito? Y tu viaje comienza. Pasas tu vida entera buscando una razón para tu existencia.
Algunos creen que es el amor, otros la riqueza. Pero al final de cuentas, nunca llegas a saberlo con certeza hasta que llega a ti, en un instante, es algo fugaz y tan inesperado que no te das cuenta hasta que sucede. Y allí, en ese momento y en ese lugar, tu vida cobra valor.
¿Y cómo sé esto? Pues lo he vivido.
Ese instante decisivo en el que marcas un camino a seguir y encuentras algo por lo que luchar.
Aun me pregunto qué hubiera sucedido si no entraba en ese bosque aquel día, cuando todo cambió. El día que morí y renací como alguien diferente, capaz de salvar el mundo.

Pero comencemos por el principio...

Era un día muy caluroso, ni una sola nube decoraba el cielo y sentía como el sol me derretía lentamente.

#11

Me hallaba repantingado en el césped del jardín junto a mi perro Zúca, un bull terrier blanco al que le faltaban algunos tornillos perrunos en la cabeza.
Aunque no era lo ideal, disfrutaba aquellos momentos como si fueran la gloria. Llevaba ya un mes entero de vacaciones y el aire se impregnaba con el olor a libertad que sentía.
En esos momentos, mis mayores preocupaciones se reducían a qué tipo de sándwich me comería más tarde.
Cerré los ojos durante un momento y dejé que la tranquilidad de la siesta me invadiera a pesar del calor...
Unas cuantas gotas de agua cayeron sobre mi rostro, haciendo que me sobresaltara.
Me levanté incrédulo al observar cómo en menos de un minuto, una gran tormenta se había formado hacia el norte, tapando el sol que estaba en su cúspide hace tan solo unos segundos atrás.
Y luego dicen que el cambio climático es solo una conspiración.
Ni bien había llegado a la puerta de la cocina, la tormenta cayó sobre la casa con toda su furia, en forma de grandes gotas de lluvia y ráfagas de viento bastante fuertes.

#12

Encontré a mi familia igual de sorprendida mirando hacia afuera a través de las ventanas de cristal de la casa.
Mi madre, Sarah Eigner, una mujer alta y rubia de ojos muy azules. Mi padre, Adel y mi hermano Vladimir. Ambos eran idénticos, mismo cabello rubio y ojos verdes. A diferencia de mi, que el cabello lo tenía más platinado, casi blanco y los ojos de un lúgubre tono grisáceo.
–Eso si que ha sido repentino–Comentó Vlad apoyando su brazo bueno en el hombro de mamá. El bueno para nada se había roto el brazo derecho haciendo Dios sabe qué en la casa de Enzo, nuestro amigo italiano.
–¿Crees que los chicos no vendrán?– Le preguntó mamá, mirando la lluvia con preocupación.
–Dudo que unas cuantas gotas de lluvia impidan a Enzo poner sus dedos encima de tu piano.–Le contestó este divertido.
Enzo, el amigo italiano que les he mencionado, tiene cierta obsesión por la música clásica y los pianos. Y dado que mi madre tiene una de estas variables en nuestra sala, sus visitas son bastante frecuentes.
–Dominik ¿Y qué hay de tu amigo, el fortachón?–Mi padre se dirigió a mi.

#13

–¿Te refieres a Dani? Seguro está por llegar– Respondí.
Dani, como mi padre lo había descrito, es un tío enorme con músculos del tamaño de New York. Pero como las apariencias engañan, lo único de peligroso que tiene, es que accidentalmente podría golpear a alguien en la cabeza con su telescopio.
Desafiando todo pronóstico que cualquiera de nosotros pudiera haber emitido, la tormenta cesó tan repentinamente como se había formado. El sol apareció nuevamente y el calor sofocante tuvo su apogeo al caer la tarde.
Enzo llegó un poco antes que Dani, el cual se retrasó por algunos "asuntos pendientes", que todos sabemos se trata de su novia, que es un poco, solo un poco, posesiva.
Nos reunimos en el salón a charlar un rato sobre cosas triviales, mientras Enzo empezaba a tocar una melodía imposiblemente triste en el piano.
–¿Y cómo está Isa?–Preguntó Vlad a Dani, como quien no quiere la cosa.
–No lo sé, no la he visto en todo el día–Se defendió este, pillando la indirecta inmediatamente.
Todo el mundo soltó una carcajada.

#14

–Como si pudieras pasar más de dos minutos sin saber de ella–Se burló Vlad.
–Vale, vale. Si estaba con ella ¿y qué?–Alegó a la defensiva.
–Tranquilo, viejo. No te estamos acusando–Aclaró Vlad conteniendo un poco la risa.
–Si, es que ninguno de nosotros tiene realmente vida amorosa, así que es normal que nos burlemos de vez en cuando de los favorecidos.–Bromeé para aplacar un poco los ánimos.
–¡Eh, habla por ti mismo!–Objetó Vlad– Mi vida amorosa es bastante satisfactoria. Muchas gracias.
Toda la sala estalló en carcajadas, incluso Enzo, dejó de tocar unos segundos para reírse de él.
–¿De qué se ríen? Es cierto.–Se quejó él, molesto.
–Acosar a las de primer año no cuenta como vida amorosa, Vlad.–Le indicó Enzo todavía riéndose.
–Piensen lo que quieran. Pero admitámoslo, soy bastante apuesto y puedo conseguir a la mujer que quiera si me lo propongo.–Afirmó altanero.
Como ninguno le siguió la corriente, muy a su pesar tuvo que dejar el tema.
Casi al anochecer, Enzo había cambiado su estilo y estaba tocando una melodía más rápida y agitada.
Reconocía la pieza, era Sinfonia N° 5 de Mahler.