SilverGeese_17
Rango4 Nivel 18 (324 ptos) | Promesa literaria
#1

Prólogo: El valle esperanza

Proveniente de la isla Paé, cubierto por el manto de la noche eterna, llegando al valle esperanza en una noche estrellada, esta nuestro protagonista un dragón macho, que sus ojos no se pueden ver por su manto, Él sabía que se celebraría el festival del corazón, cuando despierte el sol, pero esta noche era lenta solo pensaba en su soledad eterna.

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#2

En el valle esta esperanza, esta caminando por el filo del lago de los milagros, hay quienes dicen, qué si miras fijamente al espejo de agua, podrás ver lo que te esta bloqueando pero nuestro semental no quiere recordar, lo de muestra serrando sus ojos y alejándose del lago.
Ese libro que blanco y negro esta cada quien lo escribirá, de tu vida hablara, es algo que no se desbloquear,
pero nuestro joven dragón, solo puede sentir, el dolor de la tragedia, que por tristeza sus ojos llenan.


#3

No tenia casa ni familia, pero tiene esperanza de encontrar su corazón rojo, que esta roto.
Para un dragón no hay cosas literales, porque su corazón es más frágil. Que la del hombre, de echó es llamado corazón de gema, que las fracturas externas son mas peligrosas, que las internas.
Esto es algo que le esta pasando al cuarzo de protagonista internamente, claro.

Jose_Mierez
Rango13 Nivel 62
hace 7 meses

Es un tema de verdad encantador hablar del corazón de un dragón que no tiene temor y mucha determinación a encontrar su bella gema.


#4

El llegó hasta un gran roble, con un viento suave se acostó en la grama sintiéndola con la cara y sus patas.
Solo veía el lago de los milagros, con la luna reflejada. Donde se escuchaban los anfibios como las ranas, mientras las veía nadar, se llenaba de esperanza.
Pidiendo ante las estrellas que su amor floreciera, como los bellos nenúfares de este lago que salen del fango.

Pero el semental carmesí serró los ojos para dormir, mientras lo arrullaba escuchando las melodías de la vida, dudando con cada capa de su alma, con su pata se tocaba su pecho sintiendo el dolor proveniente de su corazón, sin duda una tempestad que recorría su espalda, aun así superara los obstáculos atreves de la tormenta, recordando cuando jugaban a las escondidas en aquella cascada en la isla.

Jose_Mierez
Rango13 Nivel 62
hace 7 meses

No, ese solo que rompe el encanto de tu tus cajas que escribes con buenas ganas.

SilverGeese_17
Rango4 Nivel 18
hace 7 meses

Valla, no te preocupes estoy trabajando en unas mejoras gráficas para la historia, posdata: para a reglar la voy a tener que eliminarla y reconstruir la de 0.
Gracias @jose_Mierez


#5

Episodio 1: Despertad
Con el sol saliente en el día del amor el valle se vestía de rosado con esos árboles de cerezo, dando los buenos días al astro amarillo.
La hierba verde, recibe atreves del viento, los pétalos de rosas que florecían en esta celebración, cuyas hojas provenientes de todos lados, caían en el lago de los milagros. El joven dragón carmesí, está en la sombra del gran sauce, su enramado había florecido aquella noche, se le veía su traje rojizo.
El despertaba poco a poco, mientras se quitaba las hojas de la cara, este dragón rojizo, miro al fondo los arboles con sus ojos naranjas, al fin su manto oscuro sea quitado, dejándonos ver sus tres cuernos blancos. Saliendo de la sombra del roble, podía sentir la tranquilidad que rompía sus cadenas, pero aun no había tormenta.
Los pájaros blancos, que estaban en el borde del lago comenzaron a volar por el cielo azul claro, mientras veía su reflejo en el agua del lago, cayendo del árbol un pétalo rojo que distorsionaba sus sentimientos al volar por los milagros, viendo al cielo con sus nubes blancas todo le parecía un sueño de grandeza, porque encontraría un nuevo comienzo con esa doncella, sintiendo con su pata derecha el agua fría del lago, dejaba una estela por su vuelo de amor eterno.

Jose_Mierez
Rango13 Nivel 62
hace 5 meses

Una excelente imagen, alguna que otra falla ortográfica que debes arreglar


#6

El semental carmesí podía ver hasta donde le dejaba la vista, entre esas peripecias esta la cordillera amatista, nombrada así por los pilares morados que decoraban cada caverna, es donde viven familias de dragones por generaciones y divide el valle espereza en dos secciones, y al norte está el bosque capricornio fue en donde se detuvo ya que, con sus ojo con la iris anaranjada, noto algo en su vuelo. Una dragona blanca como una nube, pero lo que más llamo su atención, fueron sus ojos con iris morada y su cola que tiene echa de escamas una daga. Este dragón perecía conocerla de alguna parte o se equivocaba, no creía en casualidades.

Llego hasta la entrada del bosque de capricornio, su nombre seria por los unicornios que habitaban en otras vidas pasadas, sentía el sol en sus escamas, mientras veía dos pilares muy peculiares a cada lado de la entrada. En los cuales, tienen enzima unos dragoncillos hechos de piedra y se escucho como el viento hace temblar los arboles, pero eso no era lo único que notaba el semental, en el pilar izquierdo había una placa escrita en lengua supuso que podría leerla.


#7

Los dragones rojos son muy orgullosos con esos temas sobre todo, era algo que pasa de padre a hijo es decir, si no podría traducirlo iba atraicionar a su progenitor masculino mientras tanto, escuchaba unas pisadas en el bosque, pero no le prestó atención porque su concentración era en los escritos del pilar, que tiene un musgo verde claro.
Los veía fijamente pero las visiones nublaban su mente y le hacían sentir su temido dolor, que le parecía eterno de todos modos pudo leerlo, pero solo un poco entendía de los grabados de piedra en el cual decía “dos fragmentos rotos”.

El resto parecía indescifrable, puesto que tenía una capa gruesa de musgo.
En el otro pilar ubicado a la derecha, parecía un poco movido de sitio, mientras se acerca escuchaba los pájaros cantar entre los árboles y sentía las grietas del pilar hasta que algo perturbo su mirada, entre ellas, había un pedazo de papel amarillento, pero tenía partes blancas como la nieve.

El joven dragón rojo, con su pata derecha con uñas blancas la saco delicadamente, dándose cuenta que el papel estaba viejo y amarillento, por detrás de esta, hay un símbolo que lo reconocía perfectamente, es el símbolo que los sementales carmesí usan para enviar las cartas, cuando leyó un poco, la tiro al suelo de sobresalto, cayendo como una pluma en los yerbajos. Solo quería pensar que no era real, porque la carta es algo que le escribió a una amiga en sus tiempos, cuando solía ser un dragoncillo en la península de Pie.
Estiro un poco su cuello para leer la carta y sus ojos anaranjados timbraban de manera extraña, parecía enojado por algo, pero sus tres cuernos blancos estaban, tapados por las sombras de los robles del bosque.


#8

“hola amiga. ¿Como estas?
Espero que bien, solo quiera que sepas algo, eres una pringada porque no estuviste en la fiesta del cometa rojo.
Había música en el ambiente todo era un sueño cuando lo pude observar, tal vez digas que un dragoncito de 12 años no puede salir de noche, pero de igual forma lo hice.
Por ser pequeño los dragones grandes querían que me fuese, pero les di una lección muy grave en sus colas (se las queme) y adivina quién me salvo la mía, si la más popular de la península hasta nos hablamos y todo. Una última cosa…”

Lloraba un poco por encima de la carta, pero ante los vientos del bosque, que son fríos e indiferentes al de los valles, porque no pudo leer más del mensaje, debido a que algunas palabras estaban mojadas e indescifrables. El semental carmesí levanto la carta del suelo y la guardo en sus alas rojas, porque un amigo estaba olvidado pero tal vez no perdido, lo sentía en el otro lado de su corazón de gema.

Entro en el boscaje capricornio para intentar seguir su rastro, pero se escuchaba como su barriga rujia, igual que un león, en eso recordó que llevaba 3 días sin ingerir nada, de igual manera se desplazaba entre la frondosidad del bosque, escuchando sus pisabas que rompían las ramas caídas y un dulce aroma invadió sus fosas nasales, las cuales echaban humo blanco y su boca comenzó a salivar un poco, mientras se dirigía en donde creía estaba el aroma, pero no sabía que algo mas encontraría.