SoloEscribo
Rango4 Nivel 17 (293 ptos) | Promesa literaria
#1

Me gusta tomar café, con un cigarro la mayoría de las veces, leer un libro o acostarme en una hamaca en el patio para disfrutar de la brisa, ver o acariciar a mi perro quien hace de único acompañante en mis tardes de descansos y reflexiones. A todo puedes darle el significado que quieras, eso era perfecto, disfrutar de actividades tan simples.
La mejor parte es cuando todo pensamiento se desvía hacia ti, no importa que tan triste sea el libro o cuan trágico se transforme el día, me sacas sonrisas...
Puede que nunca vuelva a verte, que no llegue a escuchar tu voz o decirte esto a la cara, pero siempre serás esas tardes que disfruto, esos recuerdos hermosos y esas risas y lágrimas que juntos compartimos.
Nunca olvidaré tu cara a pesar de tu expresión de cansancio, tu cabello despeinado y alborotado y tus hermosos ojos café hinchados por trasnocho; nunca olvidaré tus rabias, tristezas y mucho menos tus alegrías. Sabes que te amé, sabes que te amo.

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Arcana
Rango6 Nivel 28
hace 6 meses

Se me vino a la mente “Siempre serás el aroma de café en la mañana”, pensando en la sencillez de los placeres de la vida. 🥰 Hermoso!


#2

Perdido.
Pocas cosas tenían sentido, las que la tenían, no importaban.
Insípido, nada me sorprendía ni me alegraba.
Nunca hubiese pensado que, justo en este momento, llegaras.
Tu chispeante mirada me atrapó en un mundo lleno de colores y emociones que había olvidado. Fue en una tarde cuando te vi la primera vez, no pude evitar hablarte y la voz que me respondió consoló, sin saber, el corazón de un ser destruido por la vida.
Con cada palabra conociste y yo redescubrí una persona llena de energía.
Con cada palabra me dejaste entrar en tu vida, contagiándome de tu felicidad.
Con cada palabra pintaste un mañana que creí no vería. Y lo vi.

¿Cuántas tardes frecuentamos el mismo lugar para encontrarnos? Las noches, aun siendo fugaces, me parecían largas a la espera de un nuevo día. No sabía lo ilusorio que es el tiempo, lo lento que pasaba cuando quería verte, lo efímero que se volvía al estar cerca de ti.

Las tardes eran nuestro pequeño momento lejos del mundo, el caótico mundo.
Aunque no lo creas, fuiste eso que me levantó y ahora eres el mejor de mis recuerdos.
Sigues siendo esas tarde de descanso, y de paz, que me devuelven a la realidad. Noto tu calidez en el café, tu suave piel en el viento y, sobre todo, pienso en la voz que acompañaba tu sonrisa contagiosa.

Arcana
Rango6 Nivel 28
hace 6 meses

fugaces* te faltan un par de tildes, pero está muy lindo cómo escribes.


#3

Podría cambiar cualquier mañana, cualquier noche por una tarde más junto a ti.
Sé que sentías miedo, yo también lo sentía, todos hemos llegado a tener la misma inseguridad, esa que detiene a tantos y fortaleció a muchos otros, el miedo a amar una vez más, una de las peores sensaciones que puede llegar a experimentar el ser.
Nunca me arrepentiré de la decisión tomada aquella tarde con mucha brisa, donde las hojas caían y las risas de los niños que jugaban en los columpios eran nuestra tonada romántica de fondo. Arriesgué todo en ese momento, por ti, por nosotros. Me acerqué lenta, pero decididamente, hasta que pude rosar tus labios.
¡Inefable! Si lo que experimenté en aquel instante que te besé no era amor, no tengo ninguna otra idea de qué pueda ser. Toda la felicidad junta que había tenido a lo largo de mi vida fue eclipsada por la felicidad que me diste en tan solo ese instante, y lo que vendría más adelante es casi indescriptible, aunque lo he intentado hasta ahora.
Todos se dieron cuenta de mi cambio, todos supieron que existías, cómo mantenerte oculta, si lo que más deseaba, y deseo, es gritar que estuviste pintando los mejores momentos de mi vida hasta ahora. Tus pinturas siguen siendo mis favoritas, sobre todo esas que hiciste durante las tardes que compartimos.

#4

Fue en una tarde cuando me di cuenta, no hay mejor sensacion que besar una sonrisa.
Si, me estaba riendo, pero no me reía más que por la felicidad de ser a ti a quien beso.
Por más que siempre pude ir donde quisiera, solo en ese instante sentí la libertad a plenitud.
Podía elegir estar con cualquier persona, e incluso elegir estar solo, pero poder escogerte a ti no tuvo precio, ni lo tendrá.
El tiempo fué nuestro enemigo, y cómo luchar en su contra, las tardes sólo eran cálidas a tu lado. Cada vez que ví tus ojos y sonreías la vida se llenava de sentido, el mundo dejaaba de ser cruel. Cada vez que acaricié tu cabello me animaba a ser más, a lograr más.
Recuerdame, así como yo te recuerdo.
Sonríe, como me sonreias aquellas tarde.
Se feliz, así como fuí feliz contigo.

#5

Estoy seguro que la recuerdas una de las mejores tardes.
Sin planes ni esquemas sobre ello, simplemente porque Dios o el destino así lo quiso. Lo que comenzó como una tarde de canto terminó siendo una caminata, bromas y un concierto de música clásica. Ni en mis mejores pensamientos habría concebido una cita mejor.
¿Acaso la preparaste? En un principio me sentí como idiota, sin la menor idea de lo que ocurriría.
Verte a los ojos al tiempo que escuchabas mis historias, la brisa acariciando nuestros rostros al caminar por las calles y disfrutar agarrados de manos en el teatro.
¿Eso querías lograr? Pues así lo has conseguido.
Si no habías visto antes a un hombre feliz, creeme que desde que te conocí lo has visto.
Fuiste esa tarde, la mejor de las tarde, mi tarde favorita.

#6

Un mundo que no nos quiso juntos, un mundo que se volvió nuestro enemigo. ¿Qué daño haciamos al vernos? Aún así nada detuvo el acecho costante hacia nosotros.
Poco a poco todos se enteraron que nos queríamos, ¿Quien nos apoyó realmente? Con el pasar del tiempo eran más los que nos reprochaban, cada vez más quienes querían deprimirnos.
Criticas.
Discusiones.
Amenazas.
¿Cuanto puede soportar un amor? Dicen que es más fuerte que el odio ¡Y vaya que nos odiaron!
Contigo fuí feliz, y quiero pensar que tambien tú lo fuiste.

#7

No todo fue un sueño. La vida, siendo bella, es cruel. El amor, siendo maravilloso, duele.
Recuerdo tu mirada de desilusión, la tristeza que reflejaban tus ojos eran como un espejo de mis propios sentimientos, un espejo de mi propia alma. La culpa, el remordimiento, la frustración.
Pude hacer más, otro esfuerzo. Algún movimiento que evitara, o al menos amortiguara, las decisiones que nos afectaron y, aun así, no luché en el primer momento, solo acepté lo que veía frente a mi como un idiota. ¿Te culpas por no ser precavida? Imagina cómo me sentí cuando se me ocurrió tarde una solución.
¿Cuánto tiempo pasó para vernos una vez más? El amor es, entre todo lo que definen, indefinido. Se expresa cuando y como quiere. Espera el reencuentro o solo acepta la separación. Pero tú y yo no aceptamos la separación, no la quisimos ni la tomamos voluntariamente.
Sé que intentaste que nos viéramos una vez más, en contra de todo y todos.
Sé que pensabas en mi tanto como yo pensaba en ti.
Sé que me perdonas no haber actuado en ese instante, pero aún yo no dejo de reprocharme.
Si antes estuve perdido en mis pensamientos, luego de alejarme de tí parecía otra persona, alguien menos enfrascado en vivir y más centrado en la espera.
A la espera de actuar, de solucionar, de volvernos a encontrar.
También fuiste esas tardes que, a pesar de no estar a mi lado, estuviste en pensamientos, a la espera de una mejor tarde.

Hace alrededor de 2 meses

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