enamoradadelaluna
Rango13 Nivel 60 (14008 ptos) | Premio de la crítica
#1

CONCIENCIA
(Reto diálogos)

—¿A dónde te diriges? —preguntó el gran pez rojo.
—A la zona del bosque donde se internan las almas como yo —respondió el muchacho —si antes no logra tragarme la hojarasca del sotobosque con esta oscuridad
—¿Las almas como tu?, ¿quieres decir que las que sienten culpa...? —La voz de la criatura hizo eco.
—No, no es culpa; es mi conciencia, que me persigue —contestó apesadumbrado.
—Querido amigo—pronunció afectuosamente el ser flotante —estás llamando conciencia a la manifestación de la culpa, al sentir que te oprime por haber actuado de una forma que crees moralmente equivocada, y eso crea en tu mente monstruosos remordimientos como espectros de los que sientes que eres incapaz de escapar.
—¡Es que soy incompetente para hacerlo! —Rompe en sollozos mientras cae al suelo—y no puedes comprender mi pesar… —gimotea —desconoces la terrible naturaleza de lo que hice.

(...)

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#2

—Ver tu pesar me basta, para saber que tu alma alberga estrellas, no solo agujeros negros. Esa conciencia como tu la nombras, no es más que la otra cara de la moneda de la culpa, la que llevas atorada en el pecho como una bomba a punto de estallar.
—Dime; ¿puedes redimirme?, ¿puedes salvarme?... ¡Tonto! —Se interrumpió —¿por qué un ser majestuoso y enorme como él querría ayudar a alguien inmundo y pequeño como yo?
—Nadie puede hacerlo...solo tú mismo. Aquí le llamamos conciencia a otra cosa…es la cualidad de contemplar la luminosidad y las penumbras en tu interior, para comprender e integrar la dualidad estelar de tu alma —dijo desapareciendo.

Flaneta
Rango11 Nivel 52
hace más de 1 año

Esto... Usted sí, pero no creo que el rollo pase a la posteridad.

enamoradadelaluna
Rango13 Nivel 60
hace más de 1 año

jajaja y bue... :( (expresión encogiéndome de hombos)

FrankSheridan
Rango7 Nivel 30
hace más de 1 año

"tu alma alberga estrellas"... Qué bonito!


#3

CORAZÓN PEQUEÑO
(Reto micro en 100 palabras)

— ¡No soporto más!… detesto esos aires pretenciosos de los que haces gala últimamente.
— Cuando te conocí eras distinto...te gustaba mi libertad. Creí que habíamos acordado que compartiríamos techo y cuando fuese el momento me marcharía.
— Si, claro que sí, solo que… no pensé que fuera a suceder tan pronto.
— Lo siento si no cumplí con tus expectativas.
— ¡Por Poseidón! ¡eres duro como un cascarón de calcita!
— Tu eres muy blando… Debo continuar: tu corazón me queda pequeño — dijo el cangrejo ermitaño al caracol, y se marchó en en busca de un nuevo caparazón.

Hace más de 1 año

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#4

UN NOMBRE INFORTUITO
(Reto realismo)

Por aquellas épocas habíamos formado un grupo de música con mis hermanos. En un furgón viejo salíamos a curtir noche, animábamos casamientos, bailes de campaña y cenas.
Se aproximaba el 24 de agosto, Noche de la Nostalgia, y nos contrataron en un restaurante bastante lujoso. Debíamos presentarnos con un nombre, con el cual promocionarían el espectáculo y la cena. Surgió “The Beach Boys”; nos sonaba familiar, pero como nadie objetó, decantamos por él.
Llegó la noche. El restaurante colmado y los dueños deslumbrados por la concurrencia.
Subimos al escenario en medio de jubiloso brío, ¡un recibimiento inaudito!
Las primeras pistas con clásicos de los 60´y 70´ no tuvieron el recibimiento esperado. Yo al teclado, uno de mis hermanos en el acordeón, y el otro con las maracas, contemplamos cómo los ánimos de los presentes se caldeaban, y nuestra ansiedad se acrecentaba ante un auditorio insatisfecho.
En medio de la desesperación, «El Chiquito» se entusiasmó con la maraca. Pero aquella zafó del mango y voló sobre las cabezas, hasta dar de bruces con un señor de gafas en la mesa más próxima, regando todo con semillas.
En medio del caos y la consternación se acercó un mozo: —¡Rajen de acá, que los van a linchar! Todos pensaron que habían pagado entradas para ver los “The Beach Boys” originales —murmuró, y se escabulló entre la gente.
Comprendimos. Tomamos los instrumentos y corrimos hacia la puerta, justo; cuando uno de los dueños enfilaba hacia nosotros como el mismo diablo entre el borbotón de gente.

Hace más de 1 año

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#5

HIGIENE URBANA
(Reto realismo mágico)

Era rito, caía la tardecita y todos en el barrio salían con sus reposeras a sentarse a observar a Carmencita lavar la cuadra. La mujer era maniática de la limpieza, pero había que reconocerle que su proeza era todo un espectáculo.
Tomaba la escoba, conectaba la manguera a la canilla y se arremangaba hasta los codos.
Para preparar la mezcla, lanzaba un chorro de agua al aire sobre su cabeza, mientras la contenía con su mente formando una gran burbuja, agregaba unas gotas del jabón líquido y cuando estaba lista, elevaba la escoba y con fuerza propinaba un golpe a la gran bola jabonosa. Aquella se dividía en miles de partículas iridiscentes que se teñían de los colores del ocaso, se mantenían unos instantes suspendidas en el aire y luego precipitaban sobre la acera, bañándolo todo. Seguidamente proseguía a restregar sacando lustre con la escoba.

Hace más de 1 año

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#6

CULINARIO
(Subreto frío-calor)

Chisporrotea el aceite en la sartén, las papas se fríen en el amarillento y espeso líquido. Los vahos en la cocina le impiden respirar, pero su actitud diligente la marcan sus tripas.
Torpemente maniobra la espumadera, y el bendito huevo frito cae dentro del fregadero. Instintivamente intenta colocarlo en el plato, pero actúan por reflejo, y al tomarlo, el contacto de la mano le genera un hormigueo que recorre desde las yemas de los dedos al cerebro y le ciega la vista. — ¡Carajo, carajo, carajoooo mamáaa! —recuerda la esquela en la heladera, y se le dispara la presión arterial de un arrebato de cólera. Una cuperosis repentina le salpica el rostro.
Rápidamente abre la canilla y coloca la mano bajo el chorro de agua, esperando el alivio… pero ha querido olvidar que recientemente ha fregado, y la manija da paso al agua que viene del calefón. Continúa lanzando palabras como chispas al aire.
Listo el bocado y muerto de hambre, apresura la hamburguesa recién terminada. La
textura del morrón frito y el huevo, entran en contacto con el paladar y éste se derrite. Suelta al aire candentes improperios; mientras una buena llaga al rojo vivo va dando paso a una gran ampolla.

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#7

ELLA
(Subreto. No contar nada del personaje explícitamente y sin embargo darlo a entender.)

La lantana había crecido, me había envuelto e intentaba descuartizarme como las tribus kurdas del s. XVI, no podía escapar… mientras sufría, ella me miraba fijamente.

Desperté sobrecogido por el espanto de la pesadilla. Corría un aire frío esa mañana en la estación del metro, tenía la frente perlada por el sudor histérico de un cuerpo que intenta subsidiar la pérdida de calor.
Me incorporé, arropé mejor las raídas mantas sobre mis hombros. —El invierno no quiere irse y la indigencia no es amiga del invierno —me quejé. Quedaban pocos minutos para que pasara el primer metro, pronto vendría el guardia a inspeccionar. Rara vez me dormía, mi biología era un cronómetro perfecto que me despertaba cada mañana antes de correr el riesgo de estar nuevamente en un calabozo... hasta que comencé hace justamente dos semanas con estos sueños violentos. Las pesadillas empeoran, y cada vez resulta más difícil salir de esa parálisis que vegetales monstruosos me imponen.
—¿En esta maldita época qué significa espacio público, si no puedes dormir tranquilo en un pedazo de banco? —Me cuestioné.
—¿Lo recuerdas? —Dijo la voz.
—¿Qué cosa?
—¡De eso hablaba Francis, en tus clases de arquitectura! Del espacio público como una idea bonita eran el lugar de expresión y libertad por excelencia de las urbes. Pero nunca fue real.
—¿Te vas a poner a hablar de una libertad a medias y de un espacio público ni tan público ni tan libre justo a esta hora del día? Al final de cuentas aquí vivo… o duermo, o lo que sea ¿de qué me voy a quejar? Esto es lo único que hay…, esta insalubre y oscura estación de metro que cada vez se usa menos. Vamos, espabílate y déjate de chochear —cachetee mi rostro, mientras intentaba sacarme de mi estado reflexivo —te sobran los números como para ponerte de adolescente rebelde —.
Antes de salir de aquel sitio, tantee con recelo mi cuaderno de croquis escondido en el bolsillo interno de la camisa. Estaba allí.
Gracias a ese cuadernito y mi mano buena es que sobrevivo, dibujar escenas urbanas me ha salvado de la locura. Dibujar ayudaba a encontrar belleza en un mundo que ha perdido su color completamente; simplificar mi existencia en trazos. Ya nadie tiene noción de para qué sirve el arte, se ha extinguido o parecen no recordarlo... he olvidado cuánto tiempo hace desde que realicé el último retrato.
Lo tomo, lo abro, busco la hoja con el rostro de ella en carboncillo, y veo la luz titilante en la mirada que me da fuerzas, me guiña, le sonrío. Efectivamente las ramas que brotan desde sus cabellos han crecido, pronto no cabrán en él. Huelo su follaje y sus flores. Corto una flor e inhalo.
Desde que ella apareció presiento que será mi perdición. Sus ojos en mis pesadillas son una profecía… aún así colocó el cuadernito con su misterioso rostro en su lugar, la llevo junto al pecho como un baypass. Puede otorgarme vida o destruirme.

Hace más de 1 año

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Flaneta
Rango11 Nivel 52
hace más de 1 año

La próxima vez que escriba algo tan largo avise al principio, para llevarme un bocata por si me entrare hambre por el camino.


#8

SUCESIÓN EXTRAÑA
(Reto sucede en un Vivero, historia narrada a la inversa, palabras clave: freír espárragos, monasterio de piedra,centro comercial).

— ¿Que qué hago aquí con mis pies colgando hacia el abismo, sujeta desde la copa de estos árboles? Pues... no lo sé realmente, es una sumatoria de extraños sucesos. Bien, intentaré explicarlo. Es que yo… Solo caminé, dubitativa, pero lo hice. No entendía el tipo de alucinación que mi mente cansada estaba siendo capaz de recrear. La chica se había internado entre el dosel vegetal y cuando alcancé la puerta ya había desaparecido. Giré el picaporte y di un paso. Pero al hacerlo el mundo giró, todo quedó patas arriba y caí al abismo, mi instinto me impeló a salvarme, y en un atisbo de desesperación, atiné a sujetarme de las ramas de las copas más altas. Y así como contemplas, me columpio en el vacío, y bajo mis pies, una hoz blanca pende de un abismal cielo.

— ¿En qué estaba pensando? Pues, en ese momento realmente pensé que aquello parecía un sueño. Mi singular instrumento óptico me había permitido contemplar aquella escena casi fantástica: en medio del cuadro cultivado con columnares álamos amarillos, la chica había permanecido de pie trazando con pinceladas una puerta hiperrealista. Al culminar su labor, giró su cuerpo, me contempló a conciencia y me indicó con un ademán que me aproximara.

— Bien, bien, sé que no es normal que quisiera acercarme a ella. Pero, supongo que fué el cansancio… ¿Que si pensé en algún momento que podía tratarse de una escapada del monasterio de piedra?¿Cómo se supone que iba a hacerlo? Nunca me cuentas de tus otros proyectos… ¡Estoy concentrada! ¿Qué pasó antes de eso? Bien, pues...nada realmente especial. Una hoja planeó en el aire, elevé la vista y la brisa la depositó sobre mi frente. Permanecí unos instantes contemplando con ojos bizcos cómo ella se mantenía plácida e inmóvil sobre mi nariz y mi entrecejo. Y me di cuenta que la luz se colaba a través de los pequeños huecos que salpicaban su superficie. Le tomé por el raquis y como niña contemplé a través de aquel lente natural. Y resultó que anonadada observé el curioso acto que te contaba antes.

— ¿Me estás preguntando cómo llegué a ese sitio? Espera… ¿insinúas que yo… ¡Vete a freír espárragos! Ahh bien, bien, porque es improbable que yo haya generado algo así.
Te cuento, estaba exhausta debido a la larga jornada laboral. El Vivero donde escogiste que trabajara, se ubica próximo a un río. ¡Que no, hombre, no me ubicaste en el barrio comercial, lo hiciste aquí! Bueno, la cosa es, que esta tarde otoñal era particularmente especial, se vestía con los últimos rayos de un ocaso que iluminaba todo de forma mágica. La luz era tamizada por las doradas hojas y los troncos, haciendo resplandecer la hierba verde, que aún no había sido completamente cubierta por el manto de hojas. ¡Debiste verlo! Aquel particular halo que lo envolvía todo me embelesó, y mis pasos fueron conducidos por propia voluntad, al cuadro de producción de árboles.

Así inició todo. Y debes decidir pronto cómo resolver esta escena… escribe algo, tu eres el escritor, porque no creo que mis dedos resistan demasiado tiempo más.

Hace más de 1 año

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#9

SESIÓN
(Reto erótico)

Aroma a flama, a cebo caliente, a ungüento que permite al tacto desplazarse como si rozara seda.
Sus manos frías en la dermis tibia incitan una reacción en cadena, cada poro incinera al siguiente, como llama en reguero de pólvora, sublevando cada centímetro de piel.
Presiona con maestría el centro de su frente, y siente sus párpados caer, ceder a su poder, entregándose sin reparos a experimentar.
La energía desde el centro del pecho de aquel, se manifiesta como volcán en erupción difícil de acallar, luego, cual lava silenciosa, se esparce sobre su cuerpo y se apodera de la sala enturbiando el clímax.
Se detiene un instante en sus extremidades y ella gime. Posa en su espalda, y la fuerza de sus dedos estremece los músculos y le obliga a distenderse, llevando la mente lejos de este plano material.
Presiente que está culminando, la presión en incremento le advierte, no cree tolerarlo... pero visiona, acercándose a través de los visillos del placer un deleite de aguas en remanso, más allá del dolor; alcanza un nirvana luminoso tras los párpados.
Definitivamente al culminar aquel masaje sintió en su fuero interno que aquel había sido el mejor de su vida.

Hace más de 1 año

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NOVACHEK
Rango11 Nivel 51
hace más de 1 año

¡¡Pero cuántas palabras!! Son palabras pocas renombradas, impresionante. A partir de hoy serás mi diccionario xD.

enamoradadelaluna
Rango13 Nivel 60
hace 10 meses

jajaja @NOVACHEK se me había escapado este comentario tuyo! Mis amigos siempre se quejan de mis palabras rimbombantes!!


#10

ESTRÉS HÍDRICO
(Reto sin personajes)

La luz comienza a expandirse, alcanzando con sus tentáculos cielo y tierra. La calma temporal finaliza, se aproxima a los sobrevivientes el miedo.
La claridad pone en manifiesto la devastación que se esparce, y el verdor que otrora lo impregnaba todo, no es más que la personificación de un recuerdo, que se difumina en la esperanza de no perecer en el desierto prado.
A medida que el astro traza su rutina celeste, el verde que resiste el tormento, comienza una plegaria que se asemeja a un ruego monótono de desesperación.
Mientras que las células de abstienen de inhalar dióxido, y de perder líquido por sus estomas vegetales, los tejido sin turgencia caen sobre su propio peso, y las hormonas no se detiene en su llamado de alerta.
Los azúcares escasean; no quedan excedentes, los minerales no logran alcanzar su destino,y el metabolismo disminuye hasta los albores de la inactividad.
El nadir del sistema, que en los inicios de la crisis había activado el modo exploración, en busca del néctar que a la vida alimenta, en mutismo permanece, llorándole a las aéreas que han caído del cenit.
Un milagroso suceso acaece en la pradera, un pampero riudoso ha arrastrado una masa grisácea, que llega para auxiliar con su llanto.

Pero la tardanza no subsana las pérdidas, y el conjunto —todo y partes— perecen. Ya se encuentran camino hacia una luz que una vez les calcinó.

Hace más de 1 año

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#11

ESTRATEGIA DE MERCADEO
(Reto realismo mágico_no publicada)

Desde que había empeorado el calentamiento global, no hacían más que cambiar de suela casi mensualmente, y comprar pomada para llagas en la planta de los pies. El asfalto caliente derretía el calzado, una suela en promedio rendía 10km a una velocidad de caminata de 5km/h. Por eso los hombres andaban al trote.
— ¡Parece que estas cosa del ozono fuese complot de zapateros y farmacéuticos, se están forrando en guita!
— Si pudiésemos usar vehículos, no gastaríamos tanto…
— Sabes que están prohibidos, pueden empeorar la situación con sus nocivos gases, ¡y no habría rueda que aguante!
El zapatero, escuchaba la charla tras el mostrador. Comprendía que la competencia del mercado le exigía ser creativo. Era inteligente, le gustaba la mitología y en tiempos pasados, cuando el oficio se lo permitía, había sido observador de aves.
Esa noche le surgió el nombre para su nuevo producto: «Zapatillas Hermes», así le llamaría.

Hace más de 1 año

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ItsMiguelRojas
Rango8 Nivel 38
hace más de 1 año

Jajaja recuerdo este relato, pero me parece más bien post-apocalíptico o algo similar. Igual no deja de ser bueno. Unas zapatillas voladoras, genial. El caso es que aguanten también las pobres alas xd.

enamoradadelaluna
Rango13 Nivel 60
hace más de 1 año

Sii, verdad, este lo habías leído. Un post apocalíptico medio gracioso!
Las de Hermes eran buenísimas!


#12

¿LADRÓN?
(Reto 100 palabras_no publicado)

Hay noches de verano en las cuales la luna se sorprende contemplando a los mortales.
Aquella madrugada, el barrio permanecía silencioso. Atisbó a un hombre sospechoso recorrer el callejón. Aquel se detuvo, escogió su objetivo, introdujo su mano en el pantalón y sacó algo de él. Trepó la reja y antes de saltar, le otorgó una mirada insidiosa.
Se abalanzó sobre su víctima, y sin piedad procedió con ayuda del arma afilada a cortar la mayor cantidad de órganos, con una técnica digna de un profesional.
Escandalizada contempló cómo el jazminero en flor era despojado de su blanca vestidura perfumada.

Hace más de 1 año

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ItsMiguelRojas
Rango8 Nivel 38
hace más de 1 año

Primero me había imaginado algo más feo, y yo «PERO ESTA NO ERES TÚÚÚ» 😂


#13

DOSIS DE FANTASÍA
(Reto ficción- personal)

–Wow, ¡mirá esa papá, es increíble, y es rosa!
La visión mostraba los momentos de mi infancia, en los que la creciente, hacía que la laguna aumentara su cuerpo y cubriera la pradera inundable adyacente. Era azul, un azul refuljurante. Escuchaba a mi hijo parlotear emocionado sobre los flamencos y yo no podía contener las lágrimas al ver la garza blanca. Con su plumaje inmaculado, su caminar sereno y taciturno, su mirada a un vacío lejano, a un paisaje que parecía lleno de vida otra vez. Era la pureza hecha ave, esa que esconden las pequeñas cosas del mundo. Desde que todo había cambiado, había comenzado a reunir en una cajita de recuerdos en cierta parte de mi mente, todas aquellas situaciones que me demostraban que en el lado oscuro de las cosas, también se ocultaba la belleza. Quizás esto significaba que nunca había llegado a reprimir completamente mi Don. Esos obsequios individuales con el que nacíamos los humanos y que nos hacía especiales, esos que comenzaron a dejar de ser cultivados, cuando las necesidades esenciales de comer y dormir ocuparon un papel preponderante en la rutina.
Pero no importaba, porque esa magia que vivía detrás de mi retina, había hecho que yo pudiera sobrevivir en el tiempo, y ahora... milagrosamente podía recrearla para mis hijos. Podía hacer lo que decía el abuelo cuando leía: «inyectarnos dosis de fantasía, para que no morir de realidad».
Y literalmente era lo que hacía. Había logrado sintetizar una serie de hormonas que actuaban sobre los neurotransmisores de la zona del cerebro asociada a la belleza, creaban un cóctel que los inducía a experimentar un estado alterado de conciencia, que les permitía conectarse con la grandiosidad de las pequeñas cosas, con la unicidad del mundo. Luego, sosteniendo ambos una gran drusa de selenita, transmitía de forma psíquica mis recuerdos.
Y aquí estábamos, inmiscuyendo nuestros pies en las profundidades cenagosas, donde el barro blando hacía pequeñas burbujas de aire que explotaban bajo el peso del cuerpo, donde el marrón húmedo se colaba a través de los dedos y me llevara, nuevamente, a mi infancia. A aquellas tardes en las que pedaleaba en bicicleta hasta los humedales y me camuflada entre los pastos para observar las aves.
Un conjunto de Biguá volaron sobre nuestras cabezas y me trajeron nuevamente al presente. No entendía cómo podía mantener tan notoriamente el aroma a humedad y a estiércol, en mis recuerdos.
Y de pronto, tuve un presentimiento. Atisbé que era cierto, entre los juncos comenzaron a aparecer un millón de ojos, ¿cómo habían llegado a mis pensamientos? Juan comenzó a mirarme con preocupación y a aproximarse. De alguna forma habían accedido a mi mente.


#14

XIV.
LA HEREDERA
(Reto guerrera arco y flecha)

Aunque parezca imposible de saber, recuerdo la noche de mi nacimiento, surcada por relámpagos, entre los gritos de la mujer que fue mi procreadora. El parto fue tan difícil, y se había extendido durante tantas horas; que el hombre que le ayudó a traerme al mundo decidió que debía elegir entre una de las dos vidas, y escogió la suya.

Logró alumbrarme ayudada por unas metálicas extensiones que funcionaron para desencajarme de sus caderas, pero dejaron en mi cuerpo espantosas marcas.

Avergonzada por aquella criatura deforme, días después, se internó en el bosque dejándome a los pies de grandes árboles, entre hojarasca, setas y humedad.

Estuve a punto de perecer, pero entonces, la Diosa Lunar se apiadó de mí, es ella la madre a la que debo mi vida. Gracias a sus poderes mis ojos fueron sustituidos por dos bellas gemas blancas translúcidas, que me concedieron el don de ver los sentimientos humanos, conscientes y subconscientes. Mis brazos antes inexistentes se transformaron en marmóreos y musculosos miembros, para tensar el arco y la flecha que me fueron encomendados, y mi sangre muta con las fases de la luna.

A cambio de todos estos dones, debo proteger a mis hermanas; las mujeres. Yo soy la mediadora de la madre con ellas. Acuden a mí cuando necesitan abandonar el cuerpo de niñas y transformarse en adultas. Les enseño a conectar con su matriz y encarnar su poder femenino, corriendo como olas creativas de placer por su piel, sus órganos y su ser. Les enseño a canalizar y encauzar los arquetipos de la doncella, la madre, la hechicera y la bruja, a gozar de su naturaleza cambiante, salvaje, libre, a conectarse con su divinidad interior. Les enseño a concebir seres e ideas con amor, y a parir con disfrute.

Esta noche estoy de misión, me encuentro esperando una de mis presas. Ha salido a cazar, pero no sabe que él será la víctima. Avanza sigiloso cargando su arma y siguiendo a la cervatilla entre los troncos. Puedo oír sus pensamientos, y constatar su emoción asesina a flor de piel, y eso, más que cualquier cosa, me alienta a seguir. Aquel será castigado por usurpar el templo sagrado de una de mis hermanas sin consentimiento.

Se mueve con dificultad en la oscuridad, pero la luna brilla en mis ojos, y logro ver con claridad aún en luna nueva. Avanzó entre setos, y cuando está frente a mí, tenso el arco y la flecha de modo que roce suavemente mis labios, cierro uno de los ojos y cuando estoy lista disparo a su bajo vientre. Cae al suelo doblado de dolor ante el ataque inesperado, no comprende de dónde procede la saeta.

Desciendo lentamente la colina y me acerco. Él eleva su vista suplicando ayuda, pero estoy allí para hacer justicia.

–Hombre: te ha sido concedida la maldición de volverte cíclico, a partir de este momento quedas supeditado a los poderes de la madre por siempre. Y como no está en tu esencia dominar los poderes femeninos, esa misma vorágine que para nosotras es un don, se vuelve una pesada carga sobre tu cuerpo. Sentirás la fuerza de mil mares dentro. Solo existe una forma de que sobrevivas, pero depende completamente de ti.

–¿Quién eres mujer? –gruñe en un hilo de voz que se resquebraja ante el dolor.

–Me llaman Diana –respondo, luego viró sobre mis pasos y me alejo entre las sombras.

Puede salvarse. Sólo si conecta con su sagrado femenino, escondido en el interior de sus sombras masculinas patriarcales. Pero lo he visto otras veces, y puedo saber que las suyas son demasiado grandes y no desaparecerán fácilmente.

Mientras me retiro, veo que la cervatilla me contempla en la distancia, y en ella, los ojos de mi hermana agradeciendo.

#15

FELICIDAD
(Reto ensayo sobre la felicidad)

Ser feliz es saberse completo, es el estado propio de nuestro centro vital, al que tenemos acceso de forma esporádica o repentina. No porque la felicidad sea efímera, sino porque no estamos habituados a hacer de ella un estado sostenido.

Generalmente nos han acostumbrado a verla como aquello que se encuentra al final de una pila de libros de estudio, de un millón de horas de trabajo, de un montón de sacrificios familiares. Pero todo esto realmente no nos permiten alcanzarla, porque si así fuera: ¿porqué volvemos a necesitar retomar otros caminos, una vez que alcanzamos el sitio en el que suponíamos encontrarla? ¿Porqué sigue existiendo esa insatisfacción cuando nos hemos hecho con la meta? ¿O porqué parece extinguirse tan rápidamente?
El problema está en suponer que la felicidad es aquello que debemos buscar, lo que no disponemos, lo que nos falta.
Y realmente puede ser alcanzada –en aquellas circunstancias en las que es buscada como meta–, unos instantes antes de llegar a la cima, porque es, en ese momento, cuando estando tan cerca, conectamos con la gratitud, la completud y el orgullo de sabernos poderosos y capaces. Y ahí está la clave, ni al principio cuando iniciamos la faena percibiéndonos en carencia, ni al final cuando ya lo hemos conseguido inflados por ego. La felicidad nos abraza en el instante en el que estamos entregados a la fe propia, cuando sentimos que hemos colocado lo mejor de nosotros y nos rendimos a la vida, para descubrir humildemente que a pesar de todo, pudimos con todo, y somos más grandes y más fuertes de lo que en algún momento nos supimos.

La felicidad es un estado, y se entrena como un músculo, se ejercita a través la decisión diaria y consciente, encogiéndose aún cuando las circunstancias externas sean adversas. No es una emoción como la alegría, estar siempre alegres es insostenible, porque implicaría una incapacidad a vincularnos con nuestro entorno y de reaccionar acorde a las circunstancias que nos rodean. Pero estar siempre felices, a pesar de las tormentas, es posible, porque la felicidad es un acto más profundo y meditado, su naturaleza es distinta a la emocional, la felicidad no nos asalta repentinamente, no es efímera, es el resultado de la actitud con la que nos plantarnos en el mundo. Podemos ser felices y sentirnos momentáneamente tristes, o melancólicos, una emoción no tiene la capacidad de incidir en un deseo voluntario que ha enraizado en postura actitud vital, resultado de un gesto de amor propio. Ella ocurre cuando logramos deshacernos de la víctima interna y nos transformamos en alumnos de la vida, cuando vemos desde una óptica más elevada todo aquello que nos sucede, trascendiendo la situación en sí, entendiéndola como camino único hacia nuestro crecimiento y evolución.

Y no se encuentra lejana en las cimas, sino oculta "en las pequeñas cosas". Sucede que cuando transitamos esos momentos, es cuando conectamos con el presente –el aquí y el ahora pleno–, entregándonos completamente a vivir, a sentir y a expresarnos sin juzgarnos faltos de nada. Esos instantes suelen ser los más simples, aquellos para los cuales no necesitamos pensar, sino abrazarnos a nuestra existencia humana y disfrutar con cada poro, cada aliento, cada latido y cada gesto. La felicidad se trata más de quitar que de conseguir. Despojarnos de todas aquellas barreras, creencias limitantes, miedos y tabúes que nos han ido moldeando con el paso de los años. Florece cuando olvidamos los niños heridos que llevamos dentro, esos que buscan desesperadamente "ser alguien" –que nos obliga a correr detrás de metas–, y nos conectamos con el amor que nos embaucar mostrándonos que "ya somos", que la perfección y la felicidad plena habita en nuestro interior y que no necesitamos nada más que volver a nuestro centro, a nuestra casa, a nuestro SER ESENCIAL.

J_Lani
Rango6 Nivel 26
hace 10 meses

Magnífico! Has conservado el hilo conductor de qué es la felicidad mostrándolo de manera objetiva pero siempre con tu opinión de por medio. Sin generalizaciones antes que ejemplos y el ritmo que lleva incluso me ha emocionado, empieza calmado y luego no puedes dejar de leer tus argumentos. Me encanta, mereces los aplausos :D


#16

LA MUJER CON BARBA
(Reto realismo temática escritura)

Uaset(1) permanecía silenciosa en los albores de la mañana, Iteru(2) a nuestras espaldas lucía los tonos rosa que engalanaban el cielo.
Habíamos abandonado la canoa y dejado atrás el gran canal. Ahora avanzábamos en hilera detrás de un grupo de enjutos hombres de finas faldas de algodón, quienes nos dirigían hacia el Convento del Norte(3).
La mayoría teníamos diecisiete años, y aquel día, era para el cual nos habíamos estado preparando durante mucho tiempo. Pude divisar algunos rostros conocidos de compañeros de la escuela del Templo de Mut(4), seguramente el restos serían de la escuela de Deir El Medina(5).
Solo una pequeña proporción de escribas, con aptitudes artísticas eran seleccionados cada año para adornar con bajorrelieves destacados templos. Nuestra labor sería adornar con jeroglíficos las paredes del Templo de la mujer- faraón Hashepsut(6). Sabíamos que los primeros meses el trabajo no serían sencillos, los maestros escribas estarían respirando sobre nuestras espaldas para castigarnos ante el mínimo error.
Pero aconteció algo excepcional aquel día. Una mujer se encontraba camuflada entre nosotros, pude distinguirla una vez organizados frente a la pared donde nos explicarían la técnica de preparación. Mientra uno de los maestros daba instrucciones sobre las capas de tierra y paja húmeda que debíamos aplicar para emparejar la superficie, comencé a observar exiguamente su figura: estrechos hombros y cintura, caderas anchas. Si no fuesen por estos detalles, su aspecto era el de un hombre; bronceada piel, grandes ojos negros, pronunciados pómulos y musculosos brazos. En un momento, mi insistencia captó su atención y me interpeló con una dura mirada a que dejara de observarla.

Los días se sucedieron con algunos castigos por errores menores como era esperado. La pared luego de emparejada fue blanqueada con agua y cal y sobre ella comenzamos a tallar. Aún seguía con disimulo observándola, su técnica era impresionante, la habilidad de sus manos para trabajar y la belleza de los detalle de hacían que su escritura fuera la más destacada.
Una mañana ocurrió lo inesperado. A uno de los muchachos se le atribuyó la tarea de tallar a Hashepsut, pero en medio de su labor y por descuido, ¡la dibujó con figura femenina! La furia del maestro cayó implacable sobre él. Contemplamos la escena. Una vez que y los guardias se lo llevaron a rastras del templo el silencio arremetió sobre nosotros.
—¡La gran Señora ha de ser dibujada en los templos siempre como un hombre con barba faraónica!—. El maestro nos escrutiñó uno a uno y a nuestros trabajos, con la saña de quien busca el mínimo error para descargar los restos de furia. Se detuvo frente a ella, pude ver cómo su rostro se crispaba de pánico durante unos instantes, estoy seguro que creyó que sería descubierta. Pero el resultado fue fortuito, fue ella quien tomó el relevo al mozo.
Desde aquella oportunidad trabajó con tanta pasión y esmero que se transformó en el mejor artista de la ciudad. Al tiempo, entre secretos reales, llegué a descubrir que era protegida de la mismísima jerarca.

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(1)La antigua ciudad de Uaset es más frecuentemente conocida como Tebas (denominación griega), y actual ciudad de Luxor en la orilla oriental del Río Nilo.
(2)Iteru es el nombre egipcio que recibía el río Nilo.
(3)Convento del Norte o Deir el-Bahari
(4-5)Fueron dos de las escuelas más destacadas en la formación de escribas.
(6)Hashepsut la cual fue la primera mujer transgénero de la época (XVIII dinastía).