Elayha
Rango15 Nivel 72 (30356 ptos) | Estrella de la editorial
#1

Parte Uno.

Tiempo.

Si sientes que estas atrapado en un agujero sin salida, no te desesperes, porque es en el momento menos esperado, cuando uno encuentra la salida.

Sabaoth, señor del multiverso.

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Madin
Rango5 Nivel 22
hace más de 1 año

Bioshock 2 me desleyo el cerebro, y lo segrego por mis orificios audiosensoriales XD

Elayha
Rango15 Nivel 72
hace más de 1 año

ahhaahha Bioshock dos te destruye el cerebro, es una violacion a tu mente.

Madin
Rango5 Nivel 22
hace más de 1 año

Era por la belleza gráfica y narrativa que tenia ante mis ojos


#2

Prólogo.

Sin pasado.
El Alfa y el Omega.
Desde un principio, hasta el fin de una Era.

Dewitt despertó sintiendo una tremenda pesadez.

Era el mismo desvaído que sentía todos los días de su vida cuando terminaba el sueño y empezaba la realidad; esta vez había soñado como lo mataban, había sentido en carne propia como le atravesaban el pecho con un taladro, y un gigantesco Big Daddy lo había levantado como si fuera un muñeco de maniquí; sintió como tiraban de él, hasta que lo partían a la mitad. Lo último que recordó fue como su consciencia se separaba de su cuerpo y se veía a si mismo partido por la mitad en un baño de sangre y carne. Al tiempo que una mujer y dos individuos una mujer y el otro hombre lo contemplaban impasibles, mientras que la otra figura femenina recogía algo de aquel cuerpo destrozado, y susurraban algo que el oído.

Y entonces justo en ese momento despertó de un salto, y el dolor se le impregno en el pecho como un recordatorio que no debía ser olvidado. Empezó a toser como si estuviera viejo, como si se hubiera atorado con un cigarrillo.

Entonces fue devuelto hacia la realidad.

Aquella realidad no era como en aquellos sueños. Aquella realidad era distinta; no tenía una estancia sombría y oscura, donde se aferraba a la soledad, donde se aferraba a aquel sentimiento de culpa que le era en cierta medida muy familiar, su estudio era más alegre, con la luz de los faros iluminando cada esquina, habían cuadros de familiares desde el padre, los hermanos y la madre; más allá como a 5 metros de distancia ya hacían guarnecidas las flores ordenadamente colgadas; lirios, y rosas, y entre otras flores diferentes unidas en una hermosa y magistral alquimia de uniones, más allá como a 8 metros de distancia se hallaba el correo, justo ahí se encontraba un paquete; una caja de color rojo, con una tarjeta que decía:

"PARA: Dewit.

DE: Miles

Post.

No lo habrás hasta el día 124.".

Hace más de 1 año

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#3

Dewit recordó que en aquella ocasión le había hecho mucha gracia que alguien le enviara un paquete y que después le pidieran no abrirlo hasta un día determinado. Sin embargo, había decidido no hacerlo por una circunstancia específica; quería dejarse para sí mismo la sensación de la intriga, y había dejado el paquete donde tenía que estas; en un área desolada, en una esquina de su establecimiento, como si de una reliquia curiosa se tratara, el paquete se hallaba cerca de las flores donde nadie sintiera interés por tocarlo y mucho menos verlo. Justo ese día había caído un jueves del 1985 en Nueva york, ese día también coincidentemente llegaba el día 124, y justo a las 12 y 40 minutos del mediodía el reloj de una alarma procedente de aquel misterioso paquete timbro. Dewit dio un brinco del susto, estaba muy concentrado en otros asuntos de investigación que había olvidado que aquel día tenía que abrir su paquete.

--Vaya, pues va ser que estaba todo calculado.-- Se dijo para sí mismo, con una sonrisa de oreja a oreja, se levantó de su asiento, se desaflojó los nudillos, se remango la manga de su respectiva camisa levanto el misterioso paquete que se le había entregado, lo cargo y se dio cuenta de que era tremendamente pesado, era como si hubieran le puesto un montón de rocas.

Dewitt hizo acopio de toda su fuerza para levantar el enorme paquete, y lo llevo hasta su escritorio, lo puso encima de su mesa y el impacto hizo que unos lápices y plumas se desplomaran al suelo o brincaran dando repiqueteos y saltando de su sitio para otro. Dewitt se quitó del bolsillo de su camisa una pequeña navaja, y abrió con delicadeza el paquete, en el interior había 20 jeringas de Adam, un vigorizante conocido como el "Beso del Diablo" y una armadura cuyo nombre era Arc Arcanum; encima de aquel traje ya hacía un telegrama que decía:

"Póngase el traje, y espere a que yo le llame; sea cauteloso, ellos se acercan".

-- ¿Ellos? ¿De qué demonios va esto?-- Dewitt se fijó que en lo más profundo de aquel paquete había un equipo, una especie de aparato, parecido a un transmisor pequeño, mucho más pequeño que los transmisores que los gigantescos transmisores que el usaba.-- ¿Pero que...?

Dewit hecho un suspiro tratando de relajarse, dejo el aparato a un lado y reviso el interior de aquel paquete; apago el irritante timbrazo del reloj que no hacía nada más que causar un escándalo e irritárle los oídos; debajo de aquel reloj encontró la foto de tres personas, un hombre y una mujer, y en el medio de aquellas dos figuras una mujer con un vestido blanco, y una falda negra, era bellísima, hermosa, como una escultura traída a la vida. Dewitt le dio la vuelta a la foto y entonces vio que atrás de aquella foto decía:

“Un pequeño juego que se desvanece conforme avanza; encuentra el acertijo, pero si lo encuentras, te verás obligado a sacrificar tu existencia; ¿La pregunta es? ¿Cuántos como tu debieron sacrificarse para llegar a este punto?”.

D.W.

Hace más de 1 año

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#4

Aquellas palabras parecían una advertencia, más que una amenaza, y Dewitt tomo en cuenta aquella advertencia, la expresión de su semblante cambio y tuvo que fruncir el ceño con un cierto aire de sospecha; como si una parte intuitiva de su mente le avisara sobre un inminente peligro, se volvió a sacudir la cabeza dejando de lado aquellos pensamientos, habían visiones que iban y venían. Como recuerdos que no fueran suyos, y sin embargo, sentía aquellos recuerdos como suyos, giro la foto y la dejo junto a los demás indumentos de su estudio, entonces justo cuando se disponía a sacar aquel extraño traje, su teléfono timbro; aquella señal hizo que volteara de manera instintiva, agresiva. Al principio vacilo, pero aun así se movilizo con agilidad hacia el aparato, para contestar.

--Investigaciones Dewitt . ¿Con quién hablo?--Inquirió.

-- ¿Hablo con Dewitt? ¿Con Booker Dewitt?

Aquella vos le pareció familiar, se parecía demasiado a su voz, pero con un cierto acento juvenil.

-- Soy Dewit, ¿con quién tengo el placer de comunicarme?

-- Bien, aún está vivo. Por el momento, claro está. Ella todavía no ha llegado, y esos dos cabrones no se hecho contacto, eso es bueno. —Contestó su captor con un cierto signo de relajación.

--¿Contacto? ¿De qué está hablando?

-- Hablo del destino Señor Dewitt, quiero evitar su muerte, y quiero evitar ciertos acontecimientos.-- Dijo aquella vos, con un cierto aire de advertencia. Una advertencia que no debía ser ignorada.-- ¿Vino una mujer a tu estudio?

Dewit observo la puerta abrió la barandilla que taponaban la ventana de dicha puerta, y observo con un cierto aire de sospecha.

-- Hasta el momento no llego ningún cliente, ninguna mujer que yo sepa. Aunque me haría falta.—Contesto Dewitt con un cierto aire de socarronería.

Atraves de la llamada se escuchó un suspiro como si aquella persona estuviera relajándose, pasaron unos segundos y el desconocido volvió a hablar.

-- Bien, entonces llegue a tiempo.

--¿A tiempo de qué?-- Inquirió Dewit.

-- Muy pronto lo sabrá, Señor Dewitt; por ahora confié en mí, y en nadie más, no le abra a nadie. No haga contacto con nadie.

-- ¿Porque? ¿Qué esta ocurriendo?

-- Por qué soy el único que puede salvarle la vida, Booker Dewitt,t ienes que salir de ahí. No disponemos de mucho tiempo, tu vida está en riesgo, y yo estoy arriesgando demasiado para ayudarte.

Dewitt se hizo para atrás por la conmoción, había mucho que no entendía, había mucho que no comprendía. No sabía quién era aquel individuo que lo estaba contactando, no sabía lo que estaba ocurriendo, y no sabía lo que estaba a punto de ocurrir, pero sintió una punzada en el pecho; era la misma punzada que había sentido en sus visiones; la misma punzada que había sentido cuando el Big Daddy le había atravesado el pecho y lo había destrozado por completo, entonces sintió un cosquilleo en el cerebro, y empezó a sangrar por la nariz. Todo eso, en cuestión de segundos.

--¿Qué? Esto es...-- se llevó la mano hacia las fosas nasales y empezó a limpiarse la sangre que estaba empezando a regarse.-- ¿Pero qué demonios me está pasando? ¿Porque estoy sangrando?

--¿Qué esta que…? Maldición, es el contacto.-- Dijo su captor atraves del teléfono.

--¿El contacto? A qué demonios te refieres, me está doliendo la cabeza, ¿que había en esa caja? ¿Alguna droga?

-- No señor Dewitt, en esa caja no había nada de eso. Pero ellos están viniendo, y si se contactan contigo, te condenaran.

--¿Quiénes?

Dewitt frunció el ceño y miro atraves de la ventana para inspeccionar. Entonces, a través del cristal vio a una mujer y a un hombre que caminaban parloteando y charlando el uno con el otro. Ambos iban con ropajes elegantes de color beige y caminaban con un porte elegante y la otra llevaba un vestido hasta las rodillas con un peinado de los setenta.

-- Bueno,--dijo Dewitt con una sonrisa--, solo hay dos personas que no encajan con el vestuario actual, y se dirigen a mi….-- Contesto Dewitt, con una sonrisa burlona.-- ¿Eso es malo?

-- ¡Mierda, son ellos! Tenemos que actuar rápido.

Dewitt cerró la cortina, y apago las luces de su tienda.

-- ¿Porque? ¿Quiénes son ellos?

-- Ellos son los Lutece, son los que quieren verlo muerto.

-- ¿Porque? Eso no tiene sentido, yo no les he hecho nada.

-- Tu no, pero buscaran usarte a ti para hacer algo que te condenara para siempre a un circulo de sangre que jamas acabara, y eso es lo que tengo que evitar, ¿tienes la traje contigo?

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#5

Dewitt volteo mirando el extraño traje que ya hacía en el gigantesco paquete; este se asemejaba, a una extraña armadura muy distinta a los que portaban los Big Daddy; de hecho era muy diferente a todo lo que había visto hasta entonces.

-- Si la tengo conmigo.—Dijo con un cierto aire de extrañeza, al tiempo que sacaba el traje de la caja rojiza.

-- Bien, Señor Dewitt. Quiero que se la ponga; quiero que se ponga el traje; y quiero que lo haga en este preciso momento, ¿me entiende?

Dewitt escucho un suspiro de su captor, y luego supo lo que le diría.

-- Aun con todo eso, me gustaría que no se lo pusiera; se arriesgaron muchas vidas para obtenerla. Pero es lo único que tenemos para que puedas hacer frente a la tormenta que se avecina.

-- ¿Que es este traje?

-- El traje es un frismador de energía de iones, neutrones y protones, similares a un a bomba atómica. Ahora colócate el traje y no hagas mas preguntas tienes el tiempo contado y medido. Luego nos contactaremos; lamento que tengas que ser partidario de esta clase de cosas, apresúrate y no te tardes.

Dewitt frunció el entrecejo, volvió a girar y vio que una mujer se acercaba directamente a su establecimiento y empezó a tocar su puerta.

Dewitt giro para contestar, pero se detuvo al ver el baño de sangre que proseguiría tras aquella acción; observo otras visiones que parecían imagenes confusas, y después vio una cuidad flotante, y luego se vio a si mismo ahogado, al tiempo que una mujer gritaba aterrada, hasta llegar a otras visiones totalmente diferentes. Era como si esas visiones fueran recuerdos, como si aquello ya hubiera sucedido antes, como si fuera una advertencia; observo un baño de sangre, una mujer asesinada, tirada en el suelo con los ojos abiertos y una mirada llena de tristeza, luego observo como la misma mujer lo estaba ahogando en una laguna, luego vio una pequeña conversación que había efectuado con la misma mujer. Aquella mujer se hacía llamar Elizabeth, y en su mirada Dewitt pudo detectar un odio ardiente hacia él.

Entonces de manera repentina volvió hacia la realidad, y se desplomo en el suelo tosiendo, como si lo hubieran estado ahogando. Quizás aquellas debieron ser las últimas sensaciones de Booker Dewitt antes de morir. Quizás así se sentía la muerte, solo había tristeza, dolor y mucho sufrimiento.

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#6

-- ¿Qué demonios ha sido eso?—Inquirió, consternado.

“ Sintonía y psicoatia.” Contesto una vos en su interior.

-- ¿Cómo? ¿Quién eres? ¿Quién habla?—Inquirió Dewitt, sacudiéndose la cabeza, al tiempo que escuchaba la vos de la mujer que ya hacía detrás de la puerta de su establecimiento. Sin embargo, el ya no lo podía escuchar.

“Sera mejor que no lo sepa, Señor Dewitt.“

Dewitt vacilo, sus reacciones se hicieron más lentas; como si todo a su alrededor se estuviera ralentizando, Dewitt volvió a sacudirse la cabeza y acto seguido.

-- Espera, ¿no te entiendo?

“No es momento para explicártelo, luego te lo aclarare” contesto aquella voz como un tenue susurro del desierto.” Ahora prepárate, tenemos que cambiar todo esto de raíz, tengo que enviarte justo al momento en el que tú y ella se conocieron. Te contactare luego, tú y yo tenemos que encontrarnos. Ponte el traje, tiene 300 segundos desde ahora, hay un botón central en el pecho del traje, cuando lo tenga puesto presiónelo, el resto vendrá poco a poco. ¿Entendido?

Dewitt echo un resoplido como lo echaría una persona que estuviera metiéndose en una situación embarazosa, y luego contesto:

-- De acuerdo, y más te vale darme explicaciones cuando esto termine. –Susurro, al tiempo que cortaba la línea, para luego ponerse en traje.

Empezó colocando la armadura en el suelo y luego escucho que volvían a llamarlo.

-- ¡Señor Dewitt!

Aquella vos masculina hizo que Dewitt se apresurara, y recordó el tiempo limitado que tenía. Cuando termino de colocarse la armadura y se vio en el espejo, y se dio cuenta que llevaba un traje ornamentado de un color azul oscuro, con filigranas negras; tenía ciertas cantidades de energías eléctricas que se movían atraves del traje, las energías se removían de izquierda a derecha, de arriba hacia abajo recorriendo todo su cuerpo, había un compresor de energía en el pecho de aquel traje y Dewitt lo presiono, como si en aquel determinado lugar se hubiera concentrado toda la energía del traje, la energía tenía un color anaranjado que se volvía al rojo fundido cuando la luz de su habitación se opacaba. Era como si el traje estuviera extrayendo energía del ambiente que le rodeaba, y Dewitt se sonrió.

-- Parece que este traje funciona con energía, ¿me pregunto qué clase de energía será?—.Se preguntó con una sonrisa, al tiempo que observaba mecanismos que habían en sus manos, eran como perillas de energía que ya hacían en las palmas de sus dedos parecían pequeños núcleos de energía eléctrica por donde los protones y neutrones recorrían con mucha intensidad, y por primera vez, Dewitt se sintió algo extraño ocurría a medida que iba portando aquel traje; sin embargo, le quitó importancia a aquella sensación, echo un suspiro y luego se dispuso a ponerse la máscara mortuoria; su respiración se escuchaba metalizada, sus cuerpo se sentía extraño, como si pudiera sentir las partículas revotando e impactando contra él.

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#7

Entonces cuando toco el casco otra visión inundo su mente y se desplomo tendiéndose de rodillas; en esta visión observo a dos individuos, un hombre y una mujer, gemelos con el pelo color castaño, estaban mirándolo con atención. La figura femenina le dijo algo a la figura masculina y parecieron mirarse entre ellos, al tiempo que su visión se desvanecía.
Entonces como sacado nuevamente de aquel extraño sueño volvió a la realidad, aún más confundido y conmocionado. Sangre broto nuevamente de su nariz; y Dewitt tuvo que soltar la máscara para limpiarse la sangre que empezaba a caer como gotas de un caño mal cerrado, tomo un papel higiénico de su estudio y lo desenrolló para limpiarse la cara.
"Pero que mierda está pasándome". Pensó, al tiempo que volvía ponerse la máscara.

--¡Señor Dewitt!-- Volvió a gritar la voz con más intensidad hasta que aquella figura se dio la vuelta para decirle algo a su acompañante; una silueta femenina que ya hacía detrás de aquel individuo.

-- Parece que nuestro sujeto es tímido. – Le dijo la otra figura masculina.

-- Pues va ser que sí. Además, fuiste tú el de la idea.

-- Constantes y Variables, querido hermano. Quería comprobar algo, saber si tu teoría era cierta.

-- Sí, pero me parece que esta vez eso no fue como nos lo esperábamos.

La otra silueta masculina se volteo, asintió y pareció sonreír abiertamente.

-- Me parece que no hemos sido lo suficientemente persuasivos, para la próxima abre el portal y noquéalo, así es más rápido. Ya sabes que la mente es voluble.

-- Pero la continuidad sigue y el círculo se rompe con él; además, llevamos probando este experimento por… Vaya perdí la cuenta, ¿Cuántas veces fueron?

--Creo que más; pero como te lo dije; como piensas fracasar en un experimento cuando sabes que has fracasado, y aun con todo eso creo que este contendiente no es tan ingenuo como los otros. —Dijo la figura femenina.

-- ¿A que te refieres con eso?—Inquirió la figura masculina, un tanto extrañado.

La figura femenina echo un suspiro.

-- Recuerdas que los otros abrían la puerta y lo demás era sencillo; pues este no la abre, es muy testarudo.

--¿O quizás no esté en susodicha casa? Como sea iniciemos los preparativos, aún hay posibilidad de que podamos recuperar Columbia.

--Las cosas están cambiando otra vez, y eso es extraño. Este lugar es…Distinto-- Dijo la figura masculina, al tiempo que ambas siluetas se alejaban de aquella tienda, dejando a un Booker Dewitt totalmente desconcertado y extrañado.

Dewitt no se movió, no pestañeo siquiera, parecía más confundido que iluminado.

"¿A qué demonios iba eso?”. Pensó Dewitt, al tiempo que volvió a tomar la máscara del traje y un escalofrió hendió todo su cuerpo; era el miedo que atenazaba incluso a los hombres más valientes. Era el miedo a la muerte, y nuevamente volvió a sentir la sensación de un taladro atravesando su pecho. El latido de su corazón se aceleró y empezó a perder la respiración.

El teléfono volvió a timbrar y esta vez Dewitt contesto de manera Inmediata, frenética. Como si estuviera desesperado.

“Dewitt, tienes que salir de ahí, tienes que salir de.....” Las palabras de su captor se cortaron y entonces la vos se volvió más seria. Alarmante.” Maldición, ya está aquí. Espero que ya tenga puesto el traje, Señor Dewitt.”

Dewitt vacilo, tardo en contestar, en esos segundos escucho que otra persona llamaba a la puerta, la figura que se divisaba atraves de la ventana era la de una mujer; sin embargo, la figura se le hizo familiar, como si la hubiera visto en algún lado. Luego cuando escucho su vos reconoció quien era.

"Elizabeth". Dijo una voz en el interior de su subconsciente, como si alguien más hubiera hablado en su lugar.

--¿Cómo? ¿Quién es Elizabeth?—Se preguntó Dewitt.

“Booker, tiene que bloquear la puerta, bloquéela. ¡AHORA!”

Cuando Dewitt volvió en sí, se dio cuenta que aquella mujer que ya hacía en su estancia era la mismísima muerte encarnada, si esa persona conseguía entrar seria su fin, sintió el sonido de la traición en sus oídos. El rugido del Big Daddy dirigiéndose hacia él, y luego escucho el sonido de una sola palabra:

"No puedes sentirlo, pero esto lo sentirás". Luego observo la figura de Elizabeth envuelta en sangre, al tiempo que una sonrisa auguraba su rostro.

“Maldita sea Booker, muévase de ahí, ¡efectué un salto, haga algo! Booker concéntrese, tiene que concentrarse". La voz parecía pesada, como un eco lejano que se sumergía en las profundidades de los mares.

“Usa la mesa, usa la mesa… Bloquea la puerta, no permitas que ella ingrese”. Dewitt abrió los ojos, como si alguien más le estuviera dando una orden.

Dewitt sacudió la cabeza dando un grito inarticulado, como una persona que estuviera cayendo al borde del delirio y entonces se colocó el casco de manera inmediata, y como si hubiera vuelto a la realidad el extraño traje se re-acomodo, reestructurando su forma y ajustándose a su cuerpo, miles de letras en un idioma extraño se hicieron visibles atraves de la máscara; Dewitt sintió que ciertas partes del traje se estaban amalgamando con su piel y carne, y luego una serie de recuerdos fueron pasados hacia sus memorias, como si algo o alguien le estuviera pasando recuerdos de vidas anteriores. Lo primero que observo fue una enorme estancia, como un mundo de color azuleado lleno de agua y de energía flotando a su alrededor, luego el sonido de un millón de voces que eran similares a la suya y que al mismo tiempo representaban las mismas personalidades, pero con distinta esencia. Todo eso había ocurrido en un segundo. Pero lo que había sido un segundo en el mundo real, para Dewitt había sido años, milenios, eones, como si su mente hubiera sido invadida por un millón de visiones que recorrieron sus pensamientos. El tiempo, el espacio, hasta la misma masa corporal se habían fracturado en solo un segundo.

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#8

Cuando Dewitt volvió en sí; escucho la vos de su captor en el transmisor, la vos le indicaba que bloqueará la puerta, que no dejara pasar a la figura femenina, entonces presa de un instinto hasta ese momento desconocido para él, tomo la mesa de su escritorio y con tremenda fuerza la arrastro hacia la puerta, Dewitt levanto la enorme mesa y la giro en sentido vertical, bloqueando todo posible ingreso.

-- ¡He dicho que hoy no hay atención! ¡Esta tienda está cerrada, permanentemente!-- Grito Dewitt involuntariamente, como si no hubiera sido el mismo, su vos sonaba metalizada atraves de la máscara mortuoria.

Dewitt tuvo que hacer uso de su nuevo traje para salir por la parte trasera de su establecimiento, los cimientos se quebraron, se partieron como granito estrujado, las energías del traje vibraron como si fueran una estructura de su fisionomía, y el agua penetro como una manguera a presión a punto de estallar.

Entonces el vidrio que ya hacía en el otro lado del establecimiento reventó y la estancia empezó a inundarse y a llenarse de agua.

…..

Elizabeth, que ya hacía en el otro lado de la puerta salió volando junto a la mesa y a los restos de vidrio que reventaron debido a la presión del agua que empezó a inundar ciertos lugares de la calle Nirath, el tsunami improvisado que había creado Dewitt empezó expandirse hasta el centro de la ciudad, inundando incluso a las Little Sisters que ya hacían congregadas en la plaza central; el tsunami siguió su recorrido hasta la casa del arte desplomando las estatuas y los retratos en conmemoración a Ryan se inundaron de igual manera, de un momento a otro el pánico empezó a apoderarse de la Ciudadela.

-- Booker, maldita sea. ¿Qué demonios acaba de hacer?—Inquirio una voz atraves del transmisor.

Dewitt mantuvo un semblante firme.

-- Lo necesario, no pienso morir en ese maldito lugar. Ella… Ella iba a hacerme algo; iba a matarme.

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#9

-- ¿Entonces lo vio?-- Inquirió su captor atraves del transmisor.

-- No sé exactamente lo que vi.

-- Esta como una chota, Dewitt. Realmente crea más problemas en vez de solucionarlos. ¿Tiene las agujas de Adam y el vigorizante que le di?

-- Oh, mierda los olvide estan en el establecimiento, regresare por ellos.

-- No olvídelos; ya es tarde…. Tiene….

Se escuchó un chasquido atraves del transmisor y Dewitt tuvo que hacer unos ajustes en los diales para no perder la transmisión.

-- Maldición Dewitt, tiene que dejar de alterarse.—Dijo su contacto atraves del transmisor, parecía furioso, molesto.

-- No estoy alterado, solo que… No sé lo que me paso; de la nada empecé a tener una especie de impulsos involuntarios. Le haré esta pregunta, por primera y última vez. ¿Porque esa mujer estaba buscándome? ¿Porque esos gemelos quieren verme muerto? ¿Y qué es lo que acabo de ver? ¿Todas esas luces?

-- El mundo entre mundos.—Fue lo único que contesto su captor atraves del transmisor.

-- ¿Cómo?—Inquirió Dewitt.

-- Lo que acaba de ver es el mundo entre mundos.

-- ¿El mundo entre mundos? ¿Qué significa? Aun no le entiendo.

-- Por ahora no es necesario que entienda, solo enfóquese en sobrevivir. Ya después le explicare con detalle lo que sucedió; tiene que buscar la manera de llegar a la superficie. ¿Entiende?

Dewit vacilo en contestar, aún seguía confundido. Sin embargo, había cosas que aún no llegaba a comprender, había ciertos huecos que no podía llenar, visiones de un pasado que ni siquiera recordaba que fueran suyos.

-- Tanto dolor. —Susurro nuevamente de manera involuntaria, como si alguien más hubiera hablado por él.

Dewitt sintió el sufrimiento, pena e ira.

—Puede que no pueda redimir todo esto…. ¿dónde tengo que empezar? Tengo que corregir todo esto.—Volvió a hablar de manera involuntaria.

--Y lo hará, Dewitt; pero primero lo primero. Tenemos que…. Mierda; ¡Dewitt cuidado!

Dewit salió de aquel ensimismamiento y giro de manera inmediata captando el peligro que se acercaba hacia su dirección; sin embargo, había reaccionado demasiado tarde, y un gigantesco cuerpo había impactado contra él, un taladro tan enorme como un misil había impactado contra su pecho, y de no haber sido por el traje que llevaba habría muerto de la manera más dolorosa posible; sin embargo, salió despedido hacia un montón de rocas que cayeron sobre él, en la pantalla del casco apareció una ventana holográfica que decía:

“Motor Famton de reserva, amalgamando blindaje; nos sentimos agradecidos de ser su salvaguarda. La Empresa; D.W. Siempre a su servicio y a disposición de su seguridad”.

--- ¿Pero qué demonios es….?—Dewitt jamás pudo completar ese monologo interno, y sintió que sus sentidos sé nublaron cuándo un montón de rocas le cayeron encima y lo enterraron dejándolo en la absoluta oscuridad.

Antes incluso que las rocas lo enterraran, Dewitt pudo captar que su contacto lo llamaba atraves del transmisor; pero no podía contestar, estaba perdiendo el sentido, abría y cerraba los ojos intentando concentrarse, y en el interior de aquellas palabras pudo captar otras voces, muchas de dolor, otras de odio, algunas de culpabilidad, de angustia y resentimiento. Tantas emociones, tanto dolor, y entre todas esas voces escucho la voz de una joven; no menos de 15 o 16 años, aquella voz pedía ayuda y estaba sola en la oscuridad.

--Elizabeth. —Dijo.

Entonces su mente se nublo y las piedras lo enterraron.

Dewitt perdió el conocimiento y se sumió en un profundo sueño; intento con todas sus fuerzas no sumirse en el sueño, pero era imposible; entonces otra voz hablo, una voz distinta, una voz que no parecía humana.

“Que empiece el juego, Dewitt. Que el alfa y el omega converjan hasta el fin de una era”.
Y tras escuchar aquellas palabras, Dewitt quedo privado de sus sentidos, inconsciente de lo que sucedía a su alrededor. Y ya no pudo articular ni una sola palabra, porque el sueño lo tomaba y lo sumergía a un vacío profundo donde quizás no podría salir, pero la vos se mantenía, aquella vos inhumana la recordaría.