rmonascal
Rango13 Nivel 60 (14338 ptos) | Premio de la crítica
#1

Hace unos días comenzó una iniciativa genial por parte de una nueva cuenta. Hablo nada más y nada menos que de @Sttorychat (renombrado ahora a @ChatGrupal).

Ahí publican retos literarios, donde podemos participar, leer y comentar. ¡Es genial!

En las cajas siguiente colocaré mis respuestas a cada uno de los retos propuestos (para tenerlos en mi perfil también). Algunas de esas historias pudieran mutar y crecer, evolucionando en sus propias historias. Aquí las pondré tal y como fueron enviadas en cada reto. ¡Espero disfruten estas micro-locuras!

Hace alrededor de 1 año Compartir:

5

21
rmonascal
Rango13 Nivel 60
hace alrededor de 1 año

Si quieren participar de la diversión, pasen por el perfil de @Sttorychat.

TealOxen_98
Rango11 Nivel 54
hace 7 meses

Parece divertido @rmonascal, los retos son como las partidas del ajedrez nunca sabes quién va a matar al Rey.

phangoria
Rango7 Nivel 33
hace 7 meses

When me doy cuenta de que no te había dado en seguir.
Rick.
XDDD lo siento.

rmonascal
Rango13 Nivel 60
hace 7 meses

Yo tampoco te había seguido, @phangoria, así que deshonor sobre nuestras vacas mutuamente, jajaja.

phangoria
Rango7 Nivel 33
hace 7 meses

DESHONOR.
DESHONOR SOBRE TODA TU FAMILIA.
DESHONRADA TÚ.
DESHONRADA TU VACA.
jaajajajajajajajaajaj.

@rmonascal


#2

EL MAR

Es un día, como cualquier otro, frente al mar.

La lluvia cae sin pausa sobre el agua revuelta y las gotas acróbatas ofrecen su espectáculo suicida. Sinfonías húmedas deleitan mis oídos y relajan mis sentidos.

¡Debo despertar!

No puedo vivir por siempre dormido, encantado por el hechizo seductor del mar.

Estiro mi mano y busco, deseando fracasar.

Despliego un extraño dispositivo. Con un impulso casi involuntario, presiono una tecla curiosa que se hunde dócilmente.

Apenas un instante, el mar desaparece y el gris tormenta es reemplazado por miles de colores.

Es un día, como cualquier otro, viajando por el universo.

—-—-—-—

Respuesta al reto 1: 100 Palabras

Hace alrededor de 1 año

4

10
561838
Rango10 Nivel 48
hace alrededor de 1 año

(Ya leí todos así que daré los likes)

TealOxen_98
Rango11 Nivel 54
hace 7 meses

Está dormido, por lo tanto no es real lo vívido sueña frente al mar, se deleita con el agua revuelta y una lluvia que no cesa lo impiden despertar. Es similar a una pesadilla que dormido es real pero no puedes despertar porque te atrapa tu sueño con o sin quererlo y permaneces dentro del sueño. Estiras tu mano un tanto encandilado un juguete a tu lado te invita a ser dueño del subconsciente, aprietas con precisión, suave determinación y todo a tu alrededor estalla en mil colores desaparece el mar y su murmullo ese que parece un cántico para no despertar. @rmonascal sinceramente o bien ha estallado en mil pedazos o es demasiado ecléctico para pensar que se ha subido a una nave espacial...prefiero pensar que ha detonado su propio final, una muerte en un sueño es real.


#3

EL ÚLTIMO MINUTO

¿Cómo pude dejar que llegara a este extremo? Entre inútiles lamentos, continúo frustrado en la oscuridad de mi habitación. La única fuente de luz que se percibe es el escaso y espectral brillo azulado del monitor, reflejándose sobre mi agotado rostro.

¿Cómo pude ser tan irresponsable? Me siento acorralado. Para poder graduarme, debo entregar un último trabajo hoy y siento que el mundo entero se me viene encima.

Son las once de la noche. Permanezco sentado inmóvil frente al monitor, con la mirada perdida y la mente en blanco. Pasan quince minutos y el cursor continúa en la misma posición. Las riendas que frenan mis pensamientos se extienden por todo mi cuerpo.

¡Debo dejar las distracciones! Son ya las once y media de la noche. Las letras se hacen cada vez más borrosas y confusas. Sólo me queda media hora y debo aprovecharla de la mejor manera. Con un último esfuerzo, las palabras comienzan a fluir de mi mente al teclado, del teclado al monitor.

¡El trabajo está listo! Sólo resta enviarlo a mis jurados y esperar su aprobación. Incrédulo, coloco ambos brazos detrás de mi nuca y me dejo caer, al fin despreocupado, al fin calmado.

Abro los ojos y una extraña luz me encandila. Paso las manos sobre mis ojos y, poco a poco, logro distinguir el monitor que aún se posa frente a mi. Encuentro el correo a mis jurados, redactado y listo para enviarse.

Volteo lentamente la cabeza y observo pálido la ventana... Ya es día.

—-—-—-—

Respuesta al reto 2: Realismo

Hace alrededor de 1 año

1

8

#4

LECTURA LIGERA

A Juan David le encantaba ir a la biblioteca. Cada tarde, después de la escuela, iba directo y sin pausa, emocionado por inundarse una vez más entre sus libros.

Llegaba al gran edificio, entraba y se dirigía a la sección de cocina. Una vez ahí, tomaba los libros, uno tras uno. No se molestaba en leer su contenido o siquiera el título. Sin dudarlo, abría la portada, metía su ansiosa mano en pleno centro del libro y sacaba un delicioso manjar de entre sus páginas.

Miles de sabores probó Juan David en su escondite secreto, pasando las horas entre delicias gastronómicas y saboreando cada página.

Terrible fue el día en que alguien, sin querer, colocó un libro sobre las diferentes especies de arañas en la sección de cocina.

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Respuesta al reto 3: Realismo Mágico

Hace alrededor de 1 año

1

8

#5

LA PRIMERA CARICIA

Sus palabras, sus detalles, sus dulces mentiras y miradas profundas, todo nos ha llevado hasta aquí. ¿Qué estoy haciendo? La cama espera, ansiosa, cubierta de sábanas, fundas y pétalos de rosa. Yo, sin embargo, estoy cubierta solamente de nervios y una piel que se eriza a la expectativa de lo desconocido.

Se abre la puerta del baño y aparece él, su pecho descubierto y una blanca toalla cubriendo el resto. Mis piernas tiemblan; no sé si por miedo, deseo o la brisa que silba al salir del aire acondicionado. ¿Por qué sopla tan fuerte?
—Cielo —digo, intentando esconder mis nervios—, ¿podrías bajar un poco el aire?

Asiente y me regala una de esas sonrisas que saben derretirme, su dulce expresión avivando una llama en mi interior. Se acerca, poco a poco. Puedo sentir su cuerpo emanando su esencia. ¿Qué estoy haciendo? ¡No! Aún no es momento.

Sin que pudiera hacer o pensar algo más, coloca su brazos alrededor de mi cintura y me abraza gentilmente. Remanentes de vapor suben por mi espalda hasta mi cuello, acariciando mi piel y relajando mis sentidos. Finalmente, me vence con su ataque definitivo. Puedo sentir el suave toque de sus labios rozando mi cuello, apenas tocándome, su aliento quemando mi piel y aniquilando mi conciencia.

Me dejo caer. Aprieto mis manos sobre su pecho y siento como él me aprieta más fuerte contra su torso. Puedo sentir su corazón latir y el mío comienza a latir en sincronía. Nuestros cuerpos encajan y se entrelazan en una danza atemporal. Jamás me había sentido tan completa y, a la vez, tan vulnerable. Humedad y fricción, dolor y placer. Las gotitas de sudor se escapan de nuestros cuerpos para dar encuentro entre sí. Una explosión de sensaciones nos invade y nos fusiona, más allá del tiempo y del espacio. Instantes después, el universo renace y, con él, el tiempo mismo.

Ahora no quiero pensar, no quiero dudar. Voy a dejarme disfrutar de este momento a su lado, cubiertos el uno del otro, juntos.

—-—-—-—

Respuesta al reto 4: Temperatura

Hace alrededor de 1 año

1

5

#6

EL GRAN HASSIM

—¡Finalmente, te he encontrado!
—Soy el gran Hassim, genio de la lámpara y poseedor de conocimiento infinito.
—¡No puedo creerlo! Después de tantos años, al fin estás aquí.
—Mi misión es servirte, noble amo. Dime tu más anhelado deseo y lo haré realidad.
—Voy, voy. ¡Déjame pensar un segundo! Mi deseo debe ser bueno; algo que realmente valga la pena.
—Puedes pedir cualquier deseo que tu corazón anhele.

—Qué difícil es esto...
—Piensa bien tu deseo. Una vez lo cumpla, he de desaparecer nuevamente por otros diez mil años.
—¡No me estás ayudando, Hassim!
—Mis disculpas, amo. Pero debe pedir su deseo pronto. El tiempo se acaba.
—Si tuviera más de un deseo, no sería tan complicado.

—Veo que te ha cambiado el semblante. ¿Acaso te has decidido por un deseo ya?
—¡Así es!
—Dime entonces, amo. ¿Qué anhela tu corazón?
—Deseo tener infinitos deseos.
—Astuto y absolutamente predecible. Lo lamento, pero no puedo cumplir ese deseo. Va en contra de las reglas instauradas por el sindicato unido de genios.
—Entiendo. ¿Estás seguro?
—Si, amo. Deberás pedir alguna otra cosa.

—¡Es injusto! Hubiera sido tan genial. Cómo deseo que tales reglas no existieran y ser capaz de pedir mis infinitos deseos.
—Hecho.
—Espera un momento. ¿En serio?
—¡Así es! La regla que impedía tu deseo ya no existe.
—¡Genial! Siendo así, deseo entonces tener infinitos deseos.
—Lo lamento, ya has usado tu deseo. Nos vemos en diez mil años.
—Espera un momen...

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Respuesta al reto 5: Diálogo

Hace alrededor de 1 año

1

6

#7

PACTO DE SANGRE

«Se acerca una vez más el momento, puedo sentirlo».

La luz de la luna se cuela entre las raíces del gran árbol, bañando la cueva que se forma entre enredaderas, iluminando sus paredes con un brillo azulado. Sutiles destellos se reflejan sobre las espectrales figuras que se tambalean con el viento: sus eternos tormentos, recordatorios del precio que ha pagado por conservar un ápice de cordura.

En el centro de la habitación ella se mantiene inmóvil, su expresión dura y decidida. Toma el arco a su lado, único vestigio de una vida ya olvidada, y una de las flechas que había preparado para la ocasión. En las paredes, los cráneos de docenas de animales le miran con ansia a la espera del verdugo, aguardando la siguiente adquisición a su trágica manada. Cada uno perteneció a una de sus víctimas en vida; cada uno arrancado y conservado en tributo a sus almas, en agradecimiento y en vergüenza, en la eternidad del olvido.

Un tenue hormigueo recorre cada fibra de su cuerpo, mutando rápidamente en un dolor agudo e incesante. Se siente débil y sola, pero sabe lo que debe hacer. Hace muchas lunas ya que la maldición la acompaña, retándola, burlándose de ella, haciéndola lo que es hoy: vida y muerte, sangre y polvo. Sólo una vida tomada le daría paz, le daría cordura, le daría su vida de vuelta.

Con su arco atado a la espalda y la flecha agarrada firmemente, sale de su morada en busca de su siguiente víctima. El bosque retumba en silencio, la ausencia de movimiento colmando cada rama, cada hoja. Los animales han aprendido a alejarse de ella y hasta los árboles mismos parecen hacerle reverencias temblorosas. Esta vez tendrá que llegar un poco más lejos.

Pasa un día y otro más. La espesura del bosque se convierte en un tumulto indistinguible de verdes y marrones entremezclados. El dolor la hace palidecer. El rastro de sangre que va dejando augura su fin si no cumple pronto con su parte del trato.

—Hola niña —escucha decir a una voz—. ¿Estás perdida?

Impulsada por el miedo se da media vuelta, toma su arco y lo tensa en dirección a la misteriosa voz.

«Esos sonidos, esas palabras...»

No logra conseguirles significado. Nunca había escuchado algo así, pero activan algo en algún rincón olvidado de su mente y, al voltear, se siente estremecer hasta lo más profundo de su alma.

Mirándola directamente a los ojos, puede ver una figura similar a ella misma y, a la vez, diferente: dos brazos, dos piernas, cabello largo y una expresión compasiva en su rostro. No sabe qué hacer ni qué pensar y sus piernas comienzan a temblar incontrolablemente.

«¿Es acaso como yo? ¿Sabrá cómo romper mi maldición?»

Por un instante duda y relaja el hilo de su arco, dispuesta a entregarse y confiar en esta extraña criatura de ojos amables y dulces sonidos, pero noche tras noche en el bosque le enseñaron a ser más cuidadosa y desconfiada. Sólo el fuerte sobrevive en el bosque y ella debía ser la más fuerte de todas.

«¿Podrá ser una trampa?»

Su mente oscurece y su alma se llena de odio. La maldición la ha perseguido desde hace tanto tiempo que ya no logra recordar una vida distinta y ahora quiere engañarla, distraerla de su objetivo para finalmente ganar la batalla y reclamar victoriosa su trofeo.

Con una humedad en los ojos de la que ni ella misma se percata, salta hacia atrás y tensa su arco una vez más. La expresión de la criatura pasa de compasiva a aterrada en un instante y abre la boca en terror mientras un grito ahogado se escapa de sus labios.

«Quizá sea una trampa, quizá no. Pero la sangre y el dolor no pararán hasta que tome una vida. Así ha sido siempre y así será»

Cierra los ojos, suelta una lágrima y un suspiro. Podría vivir en paz hasta que la maldición le pida una nueva víctima, hasta que la maldición le reclame una vez más su pacto.

Entre las hojas, se escucha el silbido de una flecha cruzando el aire.

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Respuesta al reto 15: Guerrera de Arco y Flecha


#8

EL VIAJE

¡Finalmente había llegado el tan esperado día! Después de años ahorrando y planificando, por fin podría llevar a sus hijos a ver las grandes cataratas al otro lado del país.

Se levantaron temprano, emocionados y felices por el viaje que les esperaba. En el camino pudieron observar paisajes imponentes; animales de granja, vacas, ovejas; pueblo tras pueblo, cada uno con su propio encanto y un cielo azul que los acompañó invariante. El viaje, aunque alcanzando las diez horas de duración, se había hecho corto entre juegos, risas y buenos recuerdos.

Al llegar finalmente a su destino, se encontraron con el perfil de una montaña desnuda, seca y ordinaria. Un derrumbe más arriba había cambiado el curso del río, dejando a las cataratas sin una gota de agua hasta que el derrumbe fuera movido.

Con un nudo en la garganta y temor en su corazón, volteó entonces a ver a su familia. Aún reían y cantaban, una sonrisa imborrable plasmada en sus rostros. Respiró profundo, sonrió también y los invitó a un helado en la plaza del pueblo más cercano.

Invertí los primeros párrafos de mi ensayo en un pequeño relato, porque creo que es un mejor reflejo de lo que pienso y siento acerca de este tema.

En mi opinión, la felicidad no se puede buscar, alcanzar o encontrar. No es un destino al cuál llegar o un estado al cuál aspirar. La felicidad es el camino: es la forma de pensar, de actuar, de ser.

Muchos sabemos que estar felices y estar alegres no es lo mismo. La felicidad tiene un tono mucho más trascendental, infinito e imprescindible. ¿Por qué nos empeñamos en intentar encontrarla? O, más importantemente. ¿Por qué nadie clama haberla encontrado?

Nadie encuentra la felicidad, porque no está ahí para ser encontrada. Nuestros antepasados no hubieran descubierto el aire de no ser por el viento que lo mueve y nos acaricia. Así, como el aire con el viento, la felicidad se refleja en las acciones y actitudes de quienes viven felizmente.

¿Cómo se vive felizmente? Eso depende de cada quién. En mi caso, me siento viviendo felizmente al ser agradecido con lo que tengo y lo que soy, al conocer y compartir con los demás, al saberme parte de otras felicidades.

El objetivo no debe ser alcanzar la felicidad, sino vivirla plenamente y empapar de ella todo lo que hagamos. Al final del día, puede que la catarata esté seca, pero el viaje habrá valido la pena.

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Respuesta al reto 16: Ensayo sobre la Felicidad

phangoria
Rango7 Nivel 33
hace 7 meses

Hola Rick, no sé que decir.
AJAJAJAJAAA
¡Pero comenté!, me gustó el final y el mensaje que transmites en todo el escrito.
XDDDDD

rmonascal
Rango13 Nivel 60
hace 7 meses

Jajajaja, ¡puntos por comentar! Gracias, @phangoria. Qué alegría que me leas y te haya gustado. :)

Don_Diego
Rango12 Nivel 56
hace 6 meses

Yyyyyyyyyy de verdad lamento no haber comentado aqui antes. Cuando tu amigo @rmonascal fue quien mejor entendio mi escrito en este reto. En fin sorry 🙇

Por otro lado me gusto ambas partes; en el primero hasta me senti estar ahi con ropa abrigadora y sonriente con mi familia ficticia; muy bonito, esa familia unida fue para mi emocional. Y por la segunda parte me siento muy entendido con aquel texto pues en serio asi yo mismo pienso. Simplemente genial caja 😁👊😁👍😁👌 ahi nos leemos!! 💃

rmonascal
Rango13 Nivel 60
hace 6 meses

Qué bonito comentario y qué halago tan grande, @Don_Diego. De verdad lo aprecio mucho. Qué gusto compartir acá con gente tan valiosa y talentosa. ¡Así es, nos seguimos leyendo! :)


#9

EL CAPÍTULO FINAL

—Señor, encontramos otra víctima.

El día del detective Bonalde no había sido nada agradable. Horas de madrugada atando cabos, siguiendo pistas e imaginando soluciones; todas sus teorías terminando en callejones sin salida.

—Tráiganla —dijo Bonalde, su característica voz ronca acentuada por el insomnio.

Al cuartel entró una joven chica, atractiva y de semblante delicado. Su torso estaba cubierto por una manta gris afelpada.

—Adelante —dijo el oficial—. Muéstrale al detective la herida.

Después de un instante de duda, la chica le dio la espalda a Bonalde y poco a poco dejó caer la manta, ofreciendo la desnudez de su torso. Gotas de sangre recorrían la espalda enrojecida de la joven chica, pero aún entre ellas se mostraban extrañas letras y palabras que la recorrían entera.

—Un capítulo más —pensó Bonalde—. Se acerca el final.

Ordenó a los oficiales copiar el texto, por si arrojaba alguna pista, y asegurarse que la chica fuera atendida médica y psicológicamente.

«El escritor maldito» lo habían apodado en la fuerza y ya ésta era su víctima vigésimo-sexta. Día tras día encontraban personas con la espalda cercenada, línea tras línea de texto tallada en sus cuerpos. Veintiséis víctimas de la locura de este escritor demente y elusivo. Bonalde no podía explicarse quién podría obtener placer al realizar un crimen así, al marcar de por vida a estas personas con su «arte».

Las copias de los textos se encontraban guardadas en la estación, consultadas frecuentemente en búsqueda de alguna pista, pero la historia que relataban poco tenía que ver con la realidad.

—¡Tengo que encontrar a ese maldito ya! —clamó Bonalde.

Si de algo servía el relato del escritor maldito, era como advertencia. El capítulo final era la muerte. Quien fuera la última víctima terminaría con algo más que texto en su espalda y Bonalde no podía permitirse que eso pasara. Días sin dormir y casi sin comer lo tenían agotado, pero no parecía acercarse a resolver el caso y el escritor maldito no daba señales de aparecer nuevamente. Los oficiales comenzaron a pensar que se había cansado o que había encontrado su final antes de terminar su cometido.

—¡Señor, rápido! —gritó un oficial, despertando a Bonalde de un brinco.

Habían encontrado un cuerpo cerca del centro de la ciudad, un cuerpo con letras talladas en la piel y una extraña mueca en el rostro. Finalizando la avalancha de cortes y sangre, la palabra que Bonalde había temido durante semanas: «Fin».

Veinte años después, la policía se vio obligada a hacer publica la evidencia del caso. El relato se convirtió en uno de los libros mejor vendidos en la historia del país, en parte por morbo y en parte por la extraordinaria calidad de su prosa.

La identidad del escritor maldito no se supo jamás, pero algo en la mente de Bonalde siempre lo torturó. No es natural que un cadaver sonría y la expresión de aquella última víctima no parecía haber sido de sorpresa o de espanto, sino de satisfacción.

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Respuesta al reto 17: Relato Realista sobre Escritores

J_Lani
Rango6 Nivel 26
hace 7 meses

@rmonascal Ese final me ha dejado más que encantada, aunque dudo un poco en si es o no realista, me parece que sí podría existir alguien con esa mente perturbada (o quizá ingeniosa jaja) pero lo que me hace dudar es eso mismo, suena demasiado increíble como para que lo termine de concebir como realismo. Como microrrelato tanto tema y trama son llamativas y bien descritas, la lectura no es pesada además que resulta amena

J_Lani
Rango6 Nivel 26
hace 7 meses

Aunque quedaría mejor si no pretendiera ser realismo...

rmonascal
Rango13 Nivel 60
hace 7 meses

¡Muchas gracias por leer y por comentar, @J_Lani! Lo realista lo tomo más por el lado de que sea plausible, aunque confieso que este género no es mi fuerte, jajaja. El ser humano es capaz de muchas cosas nobles y valiosas, pero también de mucha oscuridad y perversión. Creo que sí es realismo, al menos como lo estoy interpretando, pero te agradezco muchísimo tu opinión y tu sinceridad al expresármela. ¡Gracias! <3

Don_Diego
Rango12 Nivel 56
hace 6 meses

Realismo en tu texto? Ja! Pero por su puesto. Hay tanta gente loca en el mundo que simplemente uno no logra imaginar tanta maldad o perversion junta, mas eso no significa que otros no pueda, y lo hagan.

rmonascal
Rango13 Nivel 60
hace 6 meses

Todo es fantasía hasta que uno se topa con maldad así en la vida real, jajaja. Gracias por tu lectura y comentario, estimado @Don_Diego. :)


#10

RESEÑA: COMO ENTRENAR A TU DRAGÓN 3

Con dos excelentes películas como antecedentes, la expectativa para la tercera y última entrega de esta saga era astronómica y la emoción se hacía palpable.

Ayer finalmente fui a ver esta película y, si bien es una buena película, me pareció más un capítulo largo de una serie de televisión. Estuvo bien, pero algo le faltó. A continuación intentaré dar mi reseña sin spoilers y, más abajo, algunos comentarios más específicos (avisaré cuando sea momento de dejar de leer, si no han visto la película).

Esta película continúa con la historia de Hipo y Chimuelo, así como de todos los demás habitantes de Berg. La historia es colorida, los dibujos animados son magníficos y sí hay claros desarrollos para los personajes. Hipo debe aprender a ser lider, mientras lidia con el enamoramiento de Chimuelo y la posibilidad de una separación con su mejor amigo. Al mismo tiempo, un cazador renombrado intenta acabar con su estilo de vida.

Los personajes se mantienen fieles a su esencia, con un poco más de madurez en sus actitudes (no mucha más, pues aún son jóvenes). Sin embargo esta entrega no pareció traer nada nuevo al mundo de los dragones. Sí, hay unas razas nuevas con habilidades extravagantes, pero nada que cambie el panorama y expanda el mundo (como ocurrió en las primeras dos películas).

***AQUI EMPIEZAN LOS SPOILERS***

El villano de esta película es TERRIBLE. No tiene el menor sentido. Dicen que es reconocido como un gran cazador y no pudo con un grupo de adolescentes, sin entrenamiento en combate o estrategia. Además, tuvo muchísimas oportunidades para acabar con Chimuelo y no lo hizo porque —la trama se hubiese acabado muy temprano— quería tener el gusto de hacerlo... luego.

¿Y esos recuerdos de la infancia? Cuando Hipo era bebé, su papá no era pacifista. ¡Al contrario! Estoico hubiera encontrado ese mundo perdido sólo para destruir a todos los dragones que encontrara en él. Me parece raro que habiendo hecho dos películas tan buenas y consistentes, hayan decidido invalidar sus propios desarrollos de personajes.

Los personajes secundarios son débiles y unidimensionales, cosa que ocurría menos en las otras películas. Y el final no tiene sentido. ¿Por qué se irían todos los dragones del mundo? Chimuelo era el alfa de esa manada, pero había millones más esparcidos por toda esa zona. ¿Qué pasó con ellos?

Es una película entretenida para pasar el rato, pero nada memorable en trama o narrativa. Una ligera decepción, pero, para ser justo, mis expectativas eran muy altas.

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Respuesta al reto 18: Reseñas y Críticas


#11

ETERNIDAD

¿Alguna vez has sentido una presencia cuando no hay más nadie en casa? ¿Alguna vez has creído ver algo por el rabillo del ojo y, cuando volteas, no hay nadie ahí? No estás loco, ni estás alucinando. Aquí estoy.

No creo ser el único. Aunque, a decir verdad, tampoco he descubierto a otros como yo. Un día abrí los ojos y estaba así. Libre de las cadenas de lo tangible, descubrí un mundo entero que se desdoblaba ante mí. Puedo ir donde quiera, hacer lo que quiera, ser lo que quiera. Lo que quiera, menos comunicarme con el resto del mundo. Sin importar lo que haga, nadie más puede verme, sentirme o percibirme en lo más mínimo. Estoy solo.

En ocasiones creo que alguien se percata de mí, una ligera duda imprimiéndose en su rostro. Poco dura. La cordura auto-impuesta los ciega ante mi naturaleza vacía y los lleva de vuelta al mundo de lo tangible, de lo importante, de lo interconectado. Bastardos afortunados.

Quisiera decir que extraño mi vida, que anhelo estar junto a las personas importantes en ella y vivir aquel futuro que planeábamos juntos, pero estaría mintiendo. No recuerdo a nadie, no extraño a nadie. Si se me ofreciera la oportunidad de hablar con una sola persona en el mundo —la que fuera— no sabría en a quién acudir. ¡Es frustrante! Esto fue lo que me trajo aquí, lo que me hizo lo que soy. Sin conexiones, sin sentimientos, sin futuro. Fui una sombra desde mucho antes de que me ocurriera esto y, sin duda, lo seguiría siendo.

Los días pasan grises, fríos. Una multitud de extraños se desdibuja a mi alrededor, mezclándose con el paisaje en un remolino de sombras e indiferencia. ¿Dónde están los otros como yo? ¿Por qué no aparecen ellos al menos? Los busco, pero es inútil. No hay nadie, sólo yo. Ya no lo soporto.

El tiempo se acaba. El tren pasa en unos minutos y tengo un último destino que visitar. Me acomodo sobre los rieles y cierro los ojos. El chirrido de las ruedas sobre el gastado acero de los rieles augura la llegada del titan verdugo.

Sé que no puede verme. Sé que no se detendrá por mi.

El impacto es inminente.

Abro los ojos con temor, sabiendo que había fallado una vez más. El tren se aleja detrás de mí. La tortura no acaba hoy. Cuando el infierno mismo no está dispuesto a hacerte compañía, lo único que queda es la eternidad.

—-—-—-—

Respuesta al reto 19: Escrito Inspirado en el Artgame 'Loneliness'


#12

EL FINAL DE UN SUEÑO

El cálido remolino aromatizado que nace en mi taza de té invade poco a poco mis sentidos. Earl Gray, un toque de limón, un puñado de galletas de mantequilla para completar una perfecta y deliciosa merienda. La nubes blancas adornan un cielo azul impecable. Los sonidos del jardín componen una dulce sinfonía, apacible y delicada. Respiro el aire puro, su fresca fragancia colmando cada fibra de mi cuerpo. Casi es suficiente para distraerme, para ayudarme a olvidar aquellas terribles pesadillas que atormentan mis días y enturbian mis sueños.

Cada vez que cierro los ojos, puedo verlo. El polvo cobrizo invade cada rincón de la habitación —si es que pudiera considerarse habitación a las cuatro paredes que me protegen de los vientos inclementes del exterior—. El techo fue arrancado hace ya mucho tiempo durante una tormenta y las paredes se mantienen erguidas en una forma irregular que augura su inminente colapso. Los remolinos de humo y polvo danzan frenéticos sobre mi cabeza. Hace frío, hace hambre y, la verdad, hace falta alguien más aquí. Pero no sé si quede otra persona en este mundo. ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que algo más que mis propios pensamientos me hicieran compañía? Honestamente, he perdido ya la cuenta.

Nada más que el recuerdo me hace temblar, amenazando con arruinar el delicioso sabor de la torta de vainilla y frambuesas que mis dos adorados hijos me habían traído. Tomo un bocado y me quedo embelesado, viéndolos jugar y divertirse en el jardín, acariciando las flores, inmersos en pequeñas aventuras y agregando sus risas inocentes a la gran obra musical de la naturaleza. Mi hermosa Verónica se sienta al otro lado del jardín, leyendo, como siempre, una sonrisa dibujándose en su rostro cuando sube la mirada y atrapa la mía. No puedo evitar suspirar y sonreír de vuelta. Todo es perfecto.

Durante la noche, la pesadilla me invade una vez más. Vuelve el frío, el hambre, la soledad. Han pasado días ya sin probar bocado. Me siento fatigado, sin fuerzas para salir a buscar alimentos, combustibles, baterías, sobrevivientes. Estoy solo y aislado. No queda nadie a kilómetros de aquí y nada más que comer, quemar o usar. Presiento el final. Siento mis párpados pesados y mi cuerpo debilitado. ¿Para qué seguir intentando? «La guerra para acabar todas las guerras» la llamaron. No estaban equivocados. Ya no hay más guerras. No hay más soldados, más civiles, más naciones. Sólo queda la interminable tormenta de polvo y culpa.

El tiempo continúa transcurriendo con paso inclemente. La radiación no me irrita desde hace días, mi piel muerta sirviendo como una especie de capa protectora para mis órganos desnutridos. El final de esta pesadilla está cerca; lo siento en lo profundo de mi alma. Vuelvo lentamente a mi silla y, con un esfuerzo miserable, desempolvo una vez más el aparato: un último escape a la nada.

Sostengo en mis manos un visor y un par de audífonos adheridos a un viejo casco. Los coloco sobre mi cabeza, los lentes cubriendo mi rostro y los audífonos abrazando mis orejas congeladas. Presiono un botón y una alarma suena indicando que la batería está baja. En seguida, un hermoso jardín se dibuja ante mí. Un par de niños pequeños juegan a la distancia y un delicioso té comienza a inundar mis sentidos con su aroma. Subo la mirada y ahí está ella, Verónica, leyendo su libro al otro lado del jardín. Ella levanta la mirada y sonríe. Yo sonrío de vuelta y susurro, mi voz débil y quebrada, —hasta siempre, sueño mío—. Cierro los ojos y me dejo absorber por la inmensidad del gran vacío.

El sistema suena una alarma. La advertencia persiste hasta que la batería se agota por completo: —el usuario se ha desconectado—.

—-—-—-—

Respuesta al reto 20: Posapocalíptico


#13

IRREMEDIABLE

No hay vuelta atrás. Inclemente, el afilado metal había completado su propósito. Una multitud de trozos deformes yacían sobre la mesa.

¿Cómo pasó esto? Solía ser mucho más cuidadoso. No era su primera vez.

—¡Espera, así no!

Ya el cuchillo estaba en su lugar, preparado para hundir su presencia en el interior de su objetivo.

—Recuerda que somos muchos.

Una multitud estaba organizada frente a la escena.

Había llegado el momento de picar la torta.

—-—-—-—

Respuesta al reto 21: Drabble del final al principio


#14

SHHH

El crujir de las hojas secas bajo tus pies otorga un aire de misterio a la noche. La luz de luna se cuela entre los árboles, la penumbra invade tus sentidos.

—¿Qué hacemos aquí? —pregunta una suave voz, interrumpiendo el lúgubre silencio del cementerio.
—Shhh —le dices instintivamente.

No dices nada más, pero volteas a verla. Se ve tan bella, tan dulce, tan provocativa. Una sonrisa se dibuja sobre tu rostro y se refleja de inmediato en el suyo. Todo va a estar bien, debe estar pensando. Así será.

Cruzas un umbral escondido entre arbustos y llegas a un antiguo mausoleo. Te volteas y la invitas a acompañarte, a unirse a la aventura. Después de unos segundos su delicada figura se cuela entre la oscuridad y te hace compañía ante aquel imponente monumento a la muerte.

Con una sonrisa permanente en el rostro y un fuego que crece con cada instante en tu pelvis, extraes un llavero circular del bolsillo de la chaqueta.

—¿Acaso vamos a entrar? —pregunta ella, a la vez aterrada y emocionada.
—Shhh —le dices pacientemente—. ¿No quieres saber lo que hay adentro?
—Sí —response ella, después de unos instantes de duda—. Sí quiero.

El tintineo de las llaves hace eco en la oscuridad de la noche, interrumpido por el jadeo apenas perceptible de ambos. Ella, por temor a lo desconocido. Tú, por la certeza de lo inevitable.

Abres la puerta y la invitas a pasar. El mausoleo está repleto de formas extrañas y amorfas. Su grotesca disposición despierta curiosidad y repulsión en tu inocente acompañante, que parece comenzar a disfrutar de la aventura.

Se escucha un clic que inunda la habitación. Cierras la puerta con seguro y arrojas la llave a un lado. Te quedas mirando a aquella provocativa criatura fijamente, ya casi sin poder aguantar el impulso, la expectativa, el placer.

La escuchas gritar.

Habiendo ajustado sus ojos a la oscuridad, finalmente distingue lo que colma el espacio de aquella ruina olvidada. Cuerpos. Cadáveres mutilados de niños y niñas, algunos tan estropeados que apenas son reconocibles como figuras humanas. Todos tienen una expresión de sorpresa en lo que permanece de su rostro y la boca atada con un pañuelo ennegrecido, ya casi putrefacto.

—Abuelo, ¿qué es esto? —te dice ella con su grandes ojos y una expresión de terror que te enciende hasta lo más profundo de tu alma.
—Shhh —le dices gentilmente—. Todo va a estar bien.

En seguida extraes un pequeño pañuelo del bolsillo de tu chaqueta y un rojizo puñal de una mesa cercana. Te acercas poco a poco a la aterrada criatura. El placer se contonea en tus manos, el destino en tu mirada, la muerte en tu entrepierna.

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Respuesta al reto 22: Parafilia en segunda persona


#15

EL BRAMAR DE LAS PROFUNDIDADES

Medianoche. Pocos hombres conocen realmente la soledad hasta que el destino los coloca a merced del mar abierto.

El espumante eco del mar inunda la oscuridad y hasta la luna misma se esconde bajo el horizonte. El cantar de tablas añejas acompaña el bamboleo incesante de las olas. Todo cruje, todo baila, todo vive. Oscuros bramidos surgen de la cubierta, o, quizá, de aún más profundo.

—Estar aquí es de mala suerte.
—El gran Beiru va a devorarnos.
—¡Esto es un suicidio!

—¡Silencio! —estalla la grave voz del capitán, estremeciendo hasta el mismísimo océano.

Sus voces enmudecen, su temor por la ira del capitán apenas aplacando su temor a la noche.

—Ella está aquí —dice el capitán, con una voz mucho más controlada—. En algún lugar de este océano infinito, ella me espera.

Apenas iluminado por las pocas linternas que quedan con aceite, el rostro del capitán se nota cansado y agitado. Mira fugazmente a su aterrada tripulación y prontamente dirige su atención a la vieja fotografía que lleva en la mano. Su hija perdida le devuelve la mirada desde el retrato, como queriendo decirle que está bien, que está en paz. Respira profundo y baja la mirada.

—No —dice en una voz apenas audible—. No puedo dejarte ir.

Con un último saludo a su tripulación, se encierra en su cabina a meditar.

—¿Acaso el capitán no teme al gran Beiru?
—Es que el capitán es un hombre muy valiente.
—O muy tonto.
—¡Cuidado! Es el capitán de quien hablas.
—¡Al monstruo no le interesan rangos ni títulos! Todos somos menos que una merienda para un monstruo así.
—No debimos venir aquí.
—El gran Beiru nos perdone esta ofensa.

Las olas continúan meciendo su navío y los bramidos parecen acercarse más a cada instante.

—Escuché decir que el gran Beiru tiene más de 15 brazos, cada uno cubierto de cientos de pequeñas patitas, como las de un ciempiés, con las que destripa a sus víctimas, vena por vena, hueso por hueso.
—Yo escuché decir que su boca es tan grande que da la vuelta a su cabeza varias veces, como una espiral interminable de terror, capaz de despedazar un navío entero sin siquiera esforzarse.
—De donde vengo, decimos que el gran Beiru no es un monstruo sino un gran espíritu, que puede torcer hasta la realidad misma. Mi viejo decía que puede invertir completamente un hombre, dejando sus entrañas afuera y su piel adentro, hasta que explota sobre sí mismo y su alma queda expuesta para ser devorada.
—Pues yo digo que sí es un monstruo y que es tan grande como una montaña, tan astuto como la noche y tan potente como el océano.
—¿Cómo va a ser astuta la noche?
—¿Has visto que sea de noche cuando sale el sol? Astuta y precavida, se esconde al otro lado del mundo, para luego surgir y cubrir al mundo apenas el sol se distrae.
—¡Qué tontería tan grande!
—¡¿Tontería?! Que el gran Beiru te devore por tu insolencia.
—¿No creen que es de mala suerte usar su nombre en vano?
—Ya lo hemos insultado al navegar sus aguas y pronunciar su nombre. ¿Dónde está el gran monstruo de leyenda? Si no ha venido ya a castigarnos, ¿qué te hace pensar que aparecerá ahora?

La puerta de la cabina se abre y el capitán sale cabizbajo, vistiendo una mirada distraída y dispersa. Lentamente sube el rostro y mira a la tripulación directo a sus confundidos ojos.

—Llegó el momento —dice con la voz cortada—. Éste fue el trato.
—¿A qué se refiere, capitán?
—De verdad, lo lamento mucho —responde el capitán—. Era la única forma.

Una sombra aún más oscura que la noche misma se eleva sobre el barco, tenebrosa y definitiva. No hay palabras en nuestro idioma que puedan describir lo que se muestra frente a ellos.

—Un alma por tres —dice una voz más antigua que el tiempo y más profunda que el mar— como acordamos.

Poco pueden los marineros interpretar el significado de esas palabras cuando son envueltos por la definitiva inmensidad de la nada.

Un padre juega feliz con su hija a la orilla del mar, la tragedia de tres almas perdidas haciendo eco en su memoria y en su corazón. Pero, cada vez que ella se voltea y le sonríe tan dulcemente, en su mente los vuelve a ofrecer a la nada, regalándole a su pequeña una enorme sonrisa de vuelta.

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Respuesta al reto 23: Creación de un monstruo

Don_Diego
Rango12 Nivel 56
hace 2 meses

Solo paso dejar su bien merecido like 😁


#16

INSURRECCIÓN

Dicen que al séptimo día descansó, pero están terriblemente equivocados.

Apenas rompía el alba sobre el nuevo mundo cuando las puertas del palacio retumbaron ante la furia de una multitud. Decenas de miles de ángeles, armados con espadas llameantes y letalmente entrenados, esperaban al otro lado de las enormes puertas de marfil para dar el golpe final. El ejercito blanco.

El más hábil de los arcángeles, el más poderoso de los generales divinos, se había puesto en contra de su creador y legítimo Dios. Había llevado hasta el palacio a gran parte del ejército divino, a reclamar el trono para sí mismo.

Con un estruendo las grandes puertas cedieron y una multitud de soldados enardecidos irrumpieron la sala del trono.
—Deténganse —dijo una voz tranquila y solemne. Los ángeles se detuvieron, congelados de miedo, sus expresiones abrumadas por el asombro. La mirada infinita del creador podía perforar hasta la más poderosa de las armaduras y deshacer hasta la más potente de las convicciones.
—No esta vez —dijo otra voz, calmada, intentando ocultar su agitación.

Las filas de ángeles abrieron un espacio para dejar pasar a su líder, el arcángel general del ejército blanco.
—Tu reinado acaba aquí —continuó el general.
—¿Por que buscas batalla, hijo mío?.
—No soy tu hijo —le espetó el general—. No eres especial. Eres un arcángel como cualquier otro. ¡Todos vinimos a esta realidad al mismo tiempo! ¿Por qué tendría que seguirte y alabarte?
—Esa es la ley del universo, hijo mío —dijo el creador—. Todos tenemos nuestro lugar en el gran esquema de las cosas.
—Un esquema que sólo tu controlas.
—Nadie controla el esquema. Es más grande que cualquiera de nosotros.
—¡Te equivocas! —gritó el general—. Yo controlaré ese esquema y crearé un mundo mejor del que tú jamás podrías.
—Ya lo veremos —respondió el creador, una sonrisa de misericordia dibujándose en su rostro.

El suelo comenzó a temblar y la sala del trono se multiplicó sobre sí misma un millar de veces. Las paredes desaparecieron y en su lugar apareció un nuevo ejército, diez veces más grande que el ejército blanco. Feroces ángeles de mirada fría y negras alas que se alzaban en batalla. Un ejercito negro, formado hace siglos en secreto para ser invocado en un momento como éste. El poder y la ambición pueden corromper hasta la más pura de las almas y ni siquiera los arcángeles del cielo son la excepción. El general se vio obligado a retroceder tras las filas de sus soldados.

El general ordenó a sus hombres atacar al recién aparecido ejército. Las blancas alas del ejercito invasor no tardaron en llenar el espacio con la divina extensión de su envergadura. Gritos de batalla se escuchaban en todas las direcciones, mientras algunos corrían y otros volaban para encontrarse con sus oponentes.

El choque entre los ejércitos sacudió las bases mismas del nuevo mundo. Maremotos, erupciones y tormentas casi apocalípticas invadieron cada rincón del planeta, siguiendo la divina batalla que se libraba en el cielo.

Las espadas llameantes de los ángeles del ejercito blanco, partían el aire con su brillo hasta encontrarse con las negras espadas del ejercito que se le oponía. Gotas de sudor bañaban los rostros de cada ángel, el esfuerzo y el calor de la batalla obligándolos a llevarse al límite. De las negras espadas emanaba un aura blanquecina, que parecía aplacar el fuego de sus llameantes contrapartes. Truenos y relámpagos acariciaban el lienzo azulado del cielo, mientras espadas iban y venían en una frenética danza de gloria y conquista.

Los ángeles peleaban ferozmente, usando sus alas como escudos y armas simultáneamente. Ráfagas de aire cortaban las nubes, huracanes implacables de blanco y negro. Cada golpe de espadas se convertía en relámpagos en el cielo, cada gota de sangre en una tormenta tropical, cada ángel muerto en una nueva estrella en el firmamento.

A pesar de la diferencia en sus filas, el ejercito blanco tenía mucha más experiencia en batalla y cortaba las filas del ejercito negro con una eficiencia implacable. El creador entonces chasqueó sus dedos y otorgó a su propio ejercito la fuerza que les hacía falta para vencer a sus experimentados oponentes. Los ángeles crecieron afilados dientes que usaron para despedazar las blancas alas de sus oponentes, grandes músculos que usaron para contrarrestar los fuertes golpes, ojos agudos y felinos que les permitían observar mejor su entorno. Algunos obtuvieron afiladas protuberancias en sus cabezas o en sus alas. Tras unos instantes, el ejercito negro se hizo completamente invencible.

El ejercito blanco, sin el apoyo y poder de su creador, mermaba rápidamente. Los cuerpos de los ángeles caídos crearon galaxias y constelaciones en el firmamento, hasta que una blanca lanza recorrió el salón con una velocidad extraordinaria y se clavó justo en el pecho del mismísimo creador.

Alrededor de la lanza se materializó el general. Sus manos temblaban, pero su expresión se mantenía calmada y serena.
—Sabes que no puedes matarme, Miguel.
—Lo sé —respondió el general—. Los arcángeles no morimos. Es nuestra eterna maldición vivir para crear y manipular la realidad.
—Entonces —continuó el creador, sintiéndose un poco debilitado— ¿por qué haces esto?
—No quiero matarte —respondió Miguel, su armadura blanca brillando como nunca antes—. Pero este universo debe ser mío. ¡Yo soy el ángel más puro y más poderoso! No toleraré continuar siendo tu sirviente un instante más.
—Hundirás al mundo en caos con tus ansias de poder y reconocimiento.
—El mundo será lo que yo quiera que sea —continuó Miguel— Caos o no. Y, respecto a ti, creador, serás desterrado al inframundo junto a tu ejercito de fenómenos. ¡Y todos recordarán esta victoria hasta la eternidad!
—Y dime, ¿te harás llamar Dios a ti mismo? —respondió el creador, riendo con dificultad—. ¿Les dirás a todos que fuiste el creador y que construiste el mundo con tus propias manos?
—No —contestó Miguel, tras un par de segundos de contemplación—. No quiero títulos, sólo el poder. Para todos los efectos, Dios seguirá aquí. Un creador abstracto e inalcanzable es imposible de derrocar. Mientras tanto, yo tendré el verdadero poder en el cosmos.
—Hijo mío, no tienes que hacer esto. Vuelve al camino de la luz.
—¡Ya te dije que no soy tu hijo, creador! —gritó Miguel—. O quizá debamos llamarte por tu nombre real, ahora que no eres nada.
—Veo que no podré convencerte. Pero, por favor, cuida del mundo.
—Haré lo que quiera y todo será parte del gran plan —respondió el general y una nueva idea iluminó su rostro—. Y, cuando algo salga mal, será culpa tuya.
—¿Culpa mía?
—¡Así es! —dijo Miguel, su voz solemne y divina, su alas extendidas mientras empuñaba la lanza con ambas manos—. ¡Te destierro, ejercito negro! ¡Te destierro divino orden! ¡Te destierro creador!

El ejercito negro se hizo polvo, las nubes filtrándose a través de las grietas del piso.
—¡Te destierro a ti y a tu ejército de demonios!
—Te bendigo, Miguel.
—Este universo es mío ahora.
—Reina en paz.
—¡Hasta nunca, Lucifer!

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Respuesta al reto 26: ¡A la batalla!

Aventador_SVJ
Rango6 Nivel 27
hace 2 meses

@rmonascal ¿Tengo que hacer una nube separada para poder crear mi historia? Y ¿Como puedo avisar de ello? Estoy... Halp :c

rmonascal
Rango13 Nivel 60
hace 2 meses

¡Hola @Aventador_SVJ! Tienes varias opciones:

1) Escribir una caja propia con tu relato y dejar el enlace en un comentario de la caja del reto de @ChatGrupal. No te preocupes por lo de los tres corazones, que esa regla desapareció hace tiempo de Sttorybox.

2) Dejar el relato completo como un comentario en la primera caja del reto, en la página de @ChatGrupal.

En ambos casos, alguien se encargará de publicar tu relato prontamente.

3) Si te sientes en confianza, puedes tu mismo ingresar al perfil de @ChatGrupal y publicar tu relato ahí. El usuario y la contraseña se pueden preguntar en el chat.

¡Bienvenido a los retos! :)