A_Freitez
Rango5 Nivel 24 (690 ptos) | Escritor en ciernes
#1

Nunca había sentido tanto pavor, pero ahora sé que la hora ha llegado.

Tres años han pasado desde que ella murió, cuatro desde la Noche del Sueño, la noche de la luna de sangre. Solo un año más pude contemplar sus ojos perturbados. Solo un año pudo soportar ella la locura. Me dispongo a hacer lo que antes no podía por miedo a que alguien pudiera detenerme y así empeorar las cosas, como empeoraron el día que ella se suicidó. Me dispongo a escribir lo que sucedió aquel infame día porque sé que el fin está cerca y nada importa ya, pero solo Dios sabe que mentiría si no afirmo que la única cosa parecida a la alegría que me queda es saber que Leslie ya no está aquí conmigo.

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Olicity
Rango4 Nivel 16
hace alrededor de 4 años

Hola me ha gustado mucho. Si quieres pásate a ver mis historias. espero poder seguir leyendo el resto.

Emily_Titor
Rango8 Nivel 35
hace alrededor de 4 años

Muy bueno, mantienes el suspense hasta el final. Suerte! :)

sinesand01
Rango10 Nivel 49
hace alrededor de 4 años

Me gustó muchísimo, espero poder verte en la segunda ronda y leer lo que le sigue. Te dejo totalmente mi voto. Si quieres pásate por mi perfil y lee el que yo tengo para el concurso a ver si te gusta. Mucha suerte y éxito, un saludo. :*

Steph
Rango5 Nivel 20
hace alrededor de 4 años

Errrrgaaaa ale q fino te felicito me alegra haberte mostrado esto muy bien espero sigamos concursando hasta el finaaaaal

Robe_Ferrer
Rango7 Nivel 32
hace alrededor de 4 años

Recien descubierto tu relato... Sigo con el resto y te comento.

Angelgabriel
Rango10 Nivel 45
hace alrededor de 4 años

Primera caja, bien planteado el problema, se inicia por el final ya que habla de una vez de un suicidio. Y la alegría por la pérdida en lugar de tristeza. Me gustó, te dejo un like.


#2

Todo empezó en el Lago. Las ferias de San Joaquín se estaban llevando a cabo y todos estaban festejando. Estaba con mis amigos disfrutando de la noche, pero por alguna razón le dije a Leslie que ya era hora de irnos y ella estuvo de acuerdo. De vuelta a mi apartamento en La Pradera ella hizo lo que siempre hacia: tocar las campanas que están en el pórtico tres veces, entramos e inmediatamente menciono algo que había oído decir a alguien hace poco en las ferias, algo que tenía que ver con la posición del sol, la luna y la tierra y de cómo afectaría extraordinariamente la apariencia del lago de Valencia. Le explique que esa misma noche un eclipse lunar estaría ocurriendo, pero también le dije que nunca en mi vida había oído hablar sobre cambios de apariencia en el lago y que probablemente se habían burlado de ella, pero accedí de todos modos, un eclipse de luna no es algo que vez frecuentemente. Caminamos cerca de dos kilómetros hasta llegar a la orilla noroeste del lago.
No era la primera vez que íbamos, sabíamos cómo lucia y justo así lo encontramos, exactamente igual, salvo por algo que mencione pero no le dimos importancia. “¿No te parece que el lago esta inmóvil?”. Me dijo que sí pero que los astros no cambian el flujo del aire y que “inmóvil” no era algo realmente extraordinario. Se desilusionó un poco, pero en ese momento el eclipse había empezado. Gradualmente, pero a una velocidad que me pareció extraña, la luna se fue tornando roja como la sangre. Me volví hacia Leslie y note que todo signo de desesperanza se había esfumado de su rostro y ahora parecía encantada por la luna. En ese instante la encontré la mujer más hermosa del mundo, con sus ojos brillando por el fulgor del rojo satélite y la comisura de sus labios empezando a formar una perfecta sonrisa… tan menuda, tan perfecta. Estaba a punto de besarla, pero me detuve cuando las cosas comenzaron a cambiar.
Todo pasó en cuestiones de segundos en cuanto el eclipse estuvo completo. Lo primero fue la repentina presencia de una niebla verde que emergía de la mismísima tierra. Al olerla empecé sentir un cansancio repentino pero que paso enseguida. La niebla lo cubría todo y por un segundo perdí de vista a Leslie. Le grite y pude localizarla. Juntos nos dimos cuenta de que el lago había cambiado, seguía igual de largo, pero la anchura se había disminuido varios kilómetros. También, cerca de la orilla estaban cosas jamás vistas en el lago, todo tipo de vegetación y de animales inundaban el agua. Aves de todos tipos y reptiles que nunca habíamos visto. Pero a pesar de todo ese ecosistema, no pude dejar de sentir que ese lago tenía algo inexplicablemente maligno. Leslie debió sentirlo también, porque pronto me había dicho que nada de lo que pasaba estaba bien, que algo andaba mal y que quería volver a casa.
Estaba completamente desorientado pero empezamos a caminar por lo que parecía ser un camino hecho de piedras grises… y entonces escuche el grito. De repente Leslie lloraba y se sujetaba con todas sus fuerzas de mi brazo. Cuando voltee, alguien oculto por la niebla estaba junto a ella, sujetándola de la cintura y jalándola. La aparte y sin ver que hacia empuje al que se encontraba allí. Callo con un asqueroso sonido de chapoteo, como una bolsa de basura llena de desperdicios que cae y se rompe. Por un segundo pensé que lo que sea que estuviera ahí había muerto, pero de repente empezó a arrastrarse hacia mí y por instinto pise con todas mis fuerzas lo que imagine seria su cabeza. Estallo como una sandía, esparciendo fluidos en todas direcciones, y ahora el verde cadáver de una criatura que jamás había visto, robusta y con manos y pies palmeados, yacía a mis pies. Sentía la bilis subir por mi garganta lista para ser expulsada cuando, de nuevo, los gritos de Leslie llamaron mi atención.
Cuando la localice a unos cuantos pasos de mí pude comprobar que trataban de llevársela otra vez, pero ahora eran más, muchos más, al menos una docena de esas cosas. Corrí hacia ella, pero ya no estaba ahí. Lo único que alcanzaba a ver era esa maldita niebla verde en todas las direcciones. Aun oía sus gritos de auxilio, pero no podía determinar la dirección. Empezaba a desesperarme mientras le prometía a gritos que iba a encontrarla y que todo estaría bien, cuando algo húmedo golpeo fuertemente mi rostro y entonces “desperté”...

Hace alrededor de 4 años

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CERNUDA
Rango7 Nivel 30
hace alrededor de 4 años

Lo siento si me gano enemigos, pero me es imposible valorar la historia, veo demasiada falta de tildes y alguna cosilla que no me parece que se debiera pasar por alto. La primera línea de la caja con la que comienzas...buf.

Jupyter
Rango12 Nivel 57
hace alrededor de 4 años

Me gusta lo profundo que es! Cuenta con mi voto! Espero verte por mi historia "nunca" y votes si te gusto^^

SEXYLOVER122
Rango13 Nivel 60
hace alrededor de 4 años

! Està bien ! , eso sì ... , corrige por favor las faltas de ortografìa , que señalò @CERNUDA .

Aferjim
Rango7 Nivel 31
hace alrededor de 4 años

Opino igual, corrige, corrige antes de subirlo. Te daré mi voto para que sigas. Si puedes pasate por Justicia Divina, espero te guste.

CERNUDA
Rango7 Nivel 30
hace alrededor de 4 años

@marcelacay me refería a la primera línea de la primera caja. Supongo que si verás el error(bueno, dos para ser exactos) y no lo digo tratando de desanimar al autor, lo comento intentando ayudar y animándole a seguir para mejorar.

CERNUDA
Rango7 Nivel 30
hace alrededor de 4 años

@marcelacay Me lleva tiempo la vedad, pero considero que es lo mejor porque es lo que quiero que hagan con mis textos. y ojo que entiendo que hay faltas que se pueden pasar al escribir rápido porque a todos nos pasa, o otras que se tengan dudas, pero a mi modo de ver ese "a llegado"...

A_Freitez
Rango5 Nivel 24
hace alrededor de 4 años

Razón tienen, disculpen por esas faltas propias de un novato, de inmediato me dispongo a corregirlas…
@marcelacay Acertaste con tu comparación con Lovecraft, este relato es mi primera incursión en los Mitos usando varios elementos de diferentes relatos del maestro del terror cósmico.

Robe_Ferrer
Rango7 Nivel 32
hace alrededor de 4 años

En esta parte te falta alguna que otra tilde en los verboa en pasado, sobre todo.


#3

Estaba en mi cama, sin franela pero con los pantalones y zapatos puestos y sintiendo una resaca como ninguna otra. Cosa que me pareció extraña porque no recordaba haber bebido, en lo absoluto. Y de repente, la primera de una serie de eventos extraños comenzó a suceder en ese momento. Con creciente preocupación, recordé todo lo que pareció ser la peor pesadilla que jamás tuve. La cuestión era que, por lo general, yo nunca recordaba mis sueños, o al menos, no de inmediato y por otra parte estaba el hecho de que todo fue demasiado real para ser un sueño.
Me empecé a preguntar por qué Leslie no estaba acostada en la cama conmigo.
Me levante y como pude la busque por todo el apartamento, pero no la encontré. Estaba empezando a sentir la misma desesperación que sentía hace solo unos instantes en la pesadilla… hasta que el sonido más hermoso del mundo calmo mis miedos. Las tres campanadas con las que Leslie siempre se anunciaba acababan de sonar.
Corrí a su encuentro y allí estaba, sana y salva. Me pregunto por qué estaba tan agitado y le conté todo el sueño. Ella se burló de mí, me dijo que me calmara y me relato que estuvimos toda la noche en las ferias bebiendo hasta que nos tuvieron que traer, y que no estaba porque salió a comprar el desayuno.
El problema con los pequeños detalles es que al principio no los notas.
En ese instante olvide la pesadilla y me enfoque en lo que me acababa de decir, en aquella época tenía dos años de abstinencia por mis problemas con el alcohol, y ahora me daba esa noticia como si no fuera gran cosa. Me sentía asqueado, y avergonzado. De repente no quería estar en el apartamento decidí ducharme para salir.
En un momento ya estaba vistiéndome cuando volvió a pasar algo extraño. Gritos. Leslie gritaba como lo había hecho antes en la pesadilla. De nuevo, la busque por todas partes y de nuevo, no apareció. Podría decir que estaba más calmado en ese momento así que deduje que se había molestado por mi borrachera de anoche y se había ido, y que los gritos solo eran recuerdos de la pesadilla. Aunque me convencí de eso, comenzaba a sentirme mal, como si el mundo empezara a perder los colores, hasta que recordé algo que había leído: el shock de una pesadilla es más fácil de llevar si se la cuentas a alguien. Decidí verme con un amigo y contarle todo.
En un momento ya estaba casa de Frank, me recibió y me sugirió que saliéramos por un café.
En un momento ya estábamos hablando de todo en las mesas de un local que quedaba cerca y al final de mi relato, me dijo lo mismo que Leslie, que me calmara y también que pronto me olvidaría del asunto y que podría seguir viviendo mi vida. ¿“Seguir viviendo mi vida”?, cuando dijo aquello él se había incorporado para ir a pagar por lo que habíamos consumido pero me dejo pensando en esa frase “seguir viviendo mi vida” y de repente recordé mi antiguo trabajo.
En ese entonces era productor en un estudio en Valencia que casi todo el tiempo me mantenía ocupado. Trate de saber la hora, pero no había relojes cerca y tampoco tenía uno. También me pregunte por qué, si ya era tarde, no me habrían llamado, pero pronto comprobé que no tenía teléfono celular conmigo. ¿Por qué me había olvidado de mi trabajo? Una especie de paranoia empezó a molestarme y de nuevo pareciese que el mundo empezara a perder color y el aire a hacerse más pesado. Por alguna razón mire hacia Frank y comprobé que me devolvía la mirada con una profunda preocupación en el rostro.
“Realmente estoy disfrutando de este tiempo libre ¿a ti como te tratan las vacaciones?” me pregunto un hombre que ahora estaba sentado a mi lado. La paranoia que sentía fue remplazada por un extraño miedo que surgió sin ninguna razón aparente. Pero lo que aquel hombre había dicho termino por calmarme y supuse que de hecho si estaba de vacaciones. Mire de nuevo a Frank y este había vuelto a tomar su camino a establecimiento para pagar, como si nunca me hubiese visto como lo hizo un segundo atrás. Luego mire al hombre y de nuevo, un sentimiento muy parecido al miedo me embargo. No le conocía, pero su rostro era extrañamente familiar. Era alto, delgado y moreno. Le pregunte que si nos conocíamos; “no lo creo, pero mi cara es muy común, en algún sitio la habrás visto” dijo con voz altiva.
Estaba confundido, pero lo que le dije fue que estaba por irme y que era bienvenido a quedarse en esa mesa. Intente mirarlo una vez más y me pareció percibir que su rostro había cambiado, pero aún conservaba esa extraña y siniestra familiaridad. No pude mantener su mirada mucho tiempo y voltee. En ese momento comenzó a hablar de nuevo como si no se dirigiese a nadie en específico. Decía cosas que no tenían sentido, sobre cómo funcionaba la lógica y la libertad que poseíamos en ese lugar. Trataba de no prestarle atención, pero su voz poseía un sobrenatural encanto que arrastraba mis oídos a sus palabras. Antes de levantarse dijo “¿sabes que no puedes delirar con algo que no hayas visto, conocido o imaginado antes?” en ese instante pude advertir que Frank volvía de nuevo con su cara de preocupación. El hombre desconocido se había levantado de la mesa y se estaba yendo cundo al final añadió con una voz tan misteriosa como siniestra: “ella está cerca, aun puedes oírla, encuentra tu camino donde todo empezó. ¿Acaso la luna no es hermosa cuando es de sangre?”
De inmediato mire el cielo, y allí estaba, una enorme luna eclipsada en plena luz del día. Gire para enfrentar al desconocido, pero ya no estaba. En su lugar estaba un confundido Frank que me preguntaba que pasaba. Le señale la luna y me dijo que me calmara que esa noche estaría ocurriendo un eclipse de luna. Le dije que era imposible que fuera de noche, pero al decirlo me di cuenta de que no tenía idea de que hora era ni de cuánto tiempo había pasado con Frank. Este me seguía repitiendo que me calmara, que nos podíamos ir a un sitio cubierto si la luna me molestaba, incluso que podríamos ir a su casa a relajarnos con unas copas.
Todos mis amigos sabían de mis problemas con el alcohol.
Le dije que tenía razón, que me calmaría y que iría a su casa a pasar la noche. Pero antes de pensar en cualquier otra cosa desee con todas mis fuerzas estar en la orilla más noroeste del lago de Valencia.
Y en un momento y sin entender cómo, ahí estaba, solo, bajo una luna roja que reposaba en un cielo iluminado por un sol invisible. El malestar que recurrentemente me estuvo agobiando todo el día estaba volviendo con más fuerza en ese momento. Supe que algo estaba a punto de pasar, pero de repente sentí un profundo e inexplicable terror. No quería que lo estuviese por pasar llegara a mí.
Mis piernas fallaron y termine de rodillas deseando con todas mis fuerzas que todo acabase pronto y poder calmarme.
Cuando abrí los ojos allí estaba ella. A lo lejos, Leslie me sonreía y me hacía señas para que me acercase a ella. De repente olvide todo lo extraño y absurdo que había vivido y me levante para ir a su encuentro. En cuanto me puse de pie me pregunte ¿Cómo demonios había hecho Leslie para encontrarme? Y más importante aún ¿Cómo había hecho yo para llegar aquí? Pero en un momento decidí olvidarlo todo e ir a su encuentro, decidí que todo estaría bien mientras ella estuviera allí conmigo.
Cuando, no por primera ni última vez esa noche, escuche sus gritos de auxilio. Gritos que nacían de un horror inimaginable. En ese momento pensé que era imposible estar más desesperado, pues solo pocos se imaginaran mi confusión al verla a solo unos metros de mí, sana y salva y al mismo tiempo escuchar sus suplicas y gemidos de terror. En ese momento, entre sollozos decidí que los gritos de Leslie eran más reales que cualquier otra cosa, decidí que no estaba a salvo, decidí que ella estaba corriendo un grave peligro, pero ¿Dónde?... ¿Dónde estaba ella? Y ¿¡Dónde estaba yo!?

Hace alrededor de 4 años

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SEXYLOVER122
Rango13 Nivel 60
hace alrededor de 4 años

" Por favor , cuida la estructura " . " De esta forma, tu texto, lucirá mejor " ...

Robe_Ferrer
Rango7 Nivel 32
hace alrededor de 4 años

Siguen faltando algunos acentos, y los párrafos son muy largos, haz más puntos y aparte para fluir el relato.
La intriga muy bien creada.
Visita mi Biohazard, espero tu comentario y, si te gusta, tus votos.

HealingMilk
Rango7 Nivel 30
hace alrededor de 4 años

:O!! OMG eata muy intensa! Cuida tu ortografia :) suerte, espero que pases por el mio nwn


#4

El mundo se volvió gris, para luego sumirse en una profunda oscuridad. El aire se volvió más pesado, todo olía a humo, cenizas, sudor, tierra, sangre; olores que se volvieron infinitamente reales al llegar a mí. Sentía estar acostado en un duro e incómodo piso de piedra. Por un momento pensé que no podía respirar pero de inmediato descubrí que lo estaba haciendo muy lento, así como descubrí que no podía moverme. Estaba paralizado de pies a cabeza. El miedo se apoderó de mí al no saber en dónde estaba y por no recibir suficiente aire en mis pulmones. Pensé que morirá de desesperación cuando, después de unos segundos que parecieron años, y tratando de mover cada musculo de mi cuerpo, abrí los ojos. Me incorpore con desesperación, gritando y jadeando por la falta de aire.
Me descubrí sentado en una especie de habitación en ruinas, el cual parte de su techo estaba derruido pero que aún conservaba sus cuatro paredes, hechas de una roca gris y más antigua que cualquier otra cosa que hubiese visto nunca. La habitación estaba fuertemente iluminada por varias antorchas de vara larga clavadas en el suelo.
La estrepitosa forma en la que desperté debió de llamar la atención de alguien afuera, pues en ese momento escuchaba los pasos de algo que se acercaba por la puerta. Cada paso era un chapoteo y cada chapoteo se escuchaba más y más cerca.
Hasta que por fin la criatura apareció en el umbral de la habitación. Era una ser robusto de tez verde y altamente desagradable a la vista. Tenía pies y manos palmeadas como las de un sapo, con una gran cabeza de la cual salían unos enormes ojos saltones. No tenía nariz, en vez de eso dos agujeros se expandían y contraían encima de sus enormes y protuberantes labios.
La criatura me veía fijamente, pero no hacia ruido alguno. De repente comenzó a caminar hacia mí con sus asquerosos brazos extendidos, tratando de capturarme. En lo que fueron fracciones de segundo, recordé a Leslie, y que aquella cosa la tenía encerrada en algún lado.
El inmenso pavor en el que estaba sumergido se vio remplazado por un ataque de ira y de alguna forma me encontré de pie y halando con fuerzas una de las antorchas clavadas a mi alrededor. En un instante la criatura se encontraba ya a pocos pasos, pero justo a tiempo la antorcha cedió y con todas mis fuerzas golpee al ser que se abalanzaba sobre mí.
Al mismo tiempo, un sonido de huesos rotos y órganos explotando se combinó con el de las llamas reptando por todo el cuerpo de la criatura que ahora yacía revolcándose y contorsionándose de dolor en el suelo aunque esta seguía sin hacer sonido alguno.
Pronto recupere el aliento, pero el pánico volvió en cuanto pude oír de nuevo la voz distante de Leslie pidiendo ayuda. Tome otra de las antorchas y salí por donde el palmípedo había entrado. Me encontraba en una especie de ciudad construida a orillas de un gran lago, repleta de edificaciones parecidas a la que acababa de salir y con grandes monumentos como tótems por aquí y por allá tallados en una piedra blanca y hermosa parecidas a nada que hubiese visto jamás. Ahora afuera, el desesperado grito de Leslie era más audible y parecía venir de la parte más cercana a la orilla del lago.
Como pude encontré el camino a una vasta área en donde no se había construido edificio ni tótem alguno. Lo único que había en esa especie de plaza era una monstruosa estatua iluminada con altas fogatas que la rodeaban.
La estatua parecía ser una lagartija gigante de pie en sus patas traseras. Bastante parecido a un reptil prehistórico pero con un aire de infinita maldad en su postura y en sus ojos.
Detrás de esa estatua se encontraba una especie de alta y estrecha pared. De lo alto de aquella pared, que media unos cinco metros, surgían los gritos. Rodee la pared y me situé entre esta y el lago. Lo que vi a continuación por un momento destrozo mi ser. Leslie estaba en la parte superior de la pared, sujetada de muñecas bastante parecido a una cruz.
Ella estaba desnuda de la cintura hacia arriaba y temí lo peor.
Al costado de la pared había lo que parecía escaleras de mano que subían hasta el tope. Subí y encontré que a pesar de que estaba llorando sin control Leslie tenía los ojos cerrados. Gritaba desconsoladamente por ayuda cada cierto tiempo y nunca sin abrir los ojos. La revise con más cuidado y no encontré que la hubieran lastimado físicamente. Supuse que estaba dormida y teniendo una pesadilla así que decidí despertarla.
Lo hizo violentamente y gritando más que nunca, una vez calmada lo único que hacía era mirar hacia todas partes, con sus ahora muy abiertos ojos. Al principio no me vio. Cuando por fin dejo de mirar a todos lados se quedó mirando fijamente el lago, como si esperara que algo fuera a salir de este. Estaba completamente abstraída y eventualmente reparo en mi presencia, y cuando lo hizo estallo en sollozos una vez más. Como pude le desate las amarras de sus muñecas, que estaban destrozadas por tanto forcejeo, y con mucho cuidado la hice pasar entre la escalera y mi cuerpo. Con ella fuertemente sujetada a mi cuello empecé a descender las escaleras hasta que por fin llegamos al suelo.
Une vez abajo le di mi franela para que se cubriera y le pregunte que le habían hecho, pero después de varios segundos de gemidos interminables solo me pudo decir “hay que salir de aquí”.
La tome de las manos y mientras buscaba alguna ruta de escape descubrí que nos estaban observando.
Ojos brillantes rodeaban toda la plaza y nos no perdían de vista, siempre sin hacer el menor ruido. Gradualmente una docena de aquellos palmípedos iban surgiendo de la oscuridad, con los brazos extendidos, como lo hubiera hecho anteriormente el de la habitación donde desperté. Recordé la antorcha que había dejado caer en cuanto encontré a Leslie y la recogí, aún estaba encendida.
Con ella golpee a dos de aquellos seres, que terminaron igual que el anterior en llamas y retorciéndose en el suelo. La llama de la antorcha se había apagado pero un tercer palmípedo estaba muy cerca de Leslie y termine arrojándole la vara de la antorcha la cual termino incrustándosele en el pecho.
El palmípedo corrió hacia la negra noche llevándose la vara y cualquier esperanza de defenderme de esas cosas sin tener que tocarlas. Tenía el presentimiento de que sí, nos tocaban, nos atraparían en una eterna pesadilla como ya lo habían hecho una vez.

Hace alrededor de 4 años

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#5

Buscando en el suelo encontré un gran trozo de piedra suelta. No podría defendernos por mucho tiempo, pero no estaba dispuesto a que me capturaran de nuevo sin dar pelea antes. Cuando levante la piedra, sin embargo, todas las criaturas que se habían acercado, de a poco estaban retrocediendo.
Al parecer, ninguno de aquellos palmípedos, altamente frágiles a la violencia extrema, estaban dispuestos a perecer por mi mano una vez más. Una vez lo suficientemente lejos, arrastre a Leslie hacia la orilla del lago para tratar de bordearlo y salir de aquella ciudad, maldita con la presencia de aquellas criaturas espantosas.
Al principio Leslie no se atrevía a acercarse un paso más al lago, y mientras la cargaba me suplicaba a todo pulmón que no la llevara allí, que preferiría morir. Una vez bordeado el lago lo suficiente las edificaciones fueron haciéndose menos frecuentes hasta llegar un punto donde ya no quedaba ninguna. Para calmar a Leslie en ese momento decidí subir por una pequeña colina que subía unos cuantos metros, esperando que al bajarla del otro lado, perdiéramos de vista tanto el lago como la ciudad. La subida fue tortuosa, pero eventualmente llegamos.
Una vez en la cima Leslie se encogió la más que pudo y se depositó en el suelo, tratando de ocultarse en sí misma de un peligro inminente. En esa colina fui capaz de ver en toda su extensión aquel nefasto lago, más grande de lo que al principio llegue a creer e inmóvil, como el vacío del espacio, sin ningún rio desembocando de él ni naciendo de él. Como si hubiese caído del cielo justo en esa extraña tierra.
Aparte de la pequeña ciudad que se encontraba bajo aquella colina y de la que acabamos de huir, descubrí que en la otra lejana orilla de aquel lago, se encontraban las ciclópeas ruinas de una antiquísima ciudad. Incluso en ruinas se destacaba lo esplendida que llego a ser, lo cual solo intensificaba mi terror.
¿Qué poder, más allá de toda imaginación, destruye una civilización de tal forma y deja intacta a los asquerosos individuos de los que acabamos de escapar? Por alguna razón visones de la monstruosa estatua de la lagartija antropomorfa invadieron mi mente y el terror se hizo más tangible que nunca. No lo soporte más y decidí que era hora de bajar.
Tome a Leslie de los brazos y cundo nos dispusimos a bajar, Leslie vio algo que la hizo paralizarse de terror. Grito, y se arrodilló, abrazando mis piernas y enterando su cara en ellas. No entendía que pasaba, pero cuando mire de nuevo hacia el cielo que se alzaba frente a nosotros, lo vi. Una gran masa de algo parecido a la niebla, pero negra como la noche bajaba lentamente hacia la colina. Aquel maléfico humo decencia danzando diabólicamente a través del aire y aunque era oscuro, brillaba con un resplandor maligno.
También note que, aunque en esencia era un gas, cada vez que realizaba uno de sus macabros movimientos, este parecía tomar formas horribles más allá de la imaginación humana. Nunca estaré seguro pero creo que justo antes de aterrizar, la niebla tomó forma de una espantosa cara y que debajo de esta, haciendo contacto con el suelo, surgieron varios tentáculos buscando el suelo.
Pero desaparecieron en cuestiones de segundo y cuando por fin hubo llegado a nuestra altura toda aquella niebla empezó a consumirse a sí misma, como si algo la estuviera absorbiendo desde el centro de esta.
Al final, en el lugar donde había aterrizado la niebla, estaba una persona, completamente cubierta de seda blanca y con una máscara amarilla lisa y sin expresión alguna. Lo único que se podía ver del ser que estaba bajo la seda eran sus manos, las cuales eran alargadas, huesudas y del mismo profundo color amarillo que el de su máscara. Las despiadadas garras del infinito terror se apoderaron de mí en ese momento. Estaba enfrente de algo que no entendía y a lo cual todo mi subconsciente me suplicaba que tan solo rehuyera su visión, pues bien sabía que estaba inconcebiblemente condenado. Ya mirando el suelo, hice lo que sentí era una osadía. Le pregunte quien era.
“Muchos nombres me han dado los humanos, mas aquellos a quienes sirvo no me han dado ninguno; Samael, Shu Goran, Nyarlathotep, El Oscuro, Ahtu, tu escoge pues eso no tiene importancia” Así hablo el ser de seda blanca mientras yo cerraba mis ojos con todas mis fuerzas, tratando de no existir, pero aun así su profunda voz debía ser oída. Algo había en ella que hacía que cada palabra se calase en mí quedándose y marcándome por toda la eternidad. Luego algo que no esperaba sucedió.
Leslie habló y le pregunto al ser que quería de nosotros, abrí los ojos, y allí estaba ella, aferrada a mis pies pero mirándolo fijamente. “Es hora de que abandonen este país de Mnar y de que abandonen la Tierra De los Sueños y sean enviados a su mundo".
Pero toda acción requiere de un costo”. En ese momento no llegue a comprender, ¿Qué indescriptibles horrores había vivido Leslie que ahora podía mirar a aquel ser sin inmutarse? De nuevo le pregunto qué quería de nosotros. “Saldrán de aquí, pero una vez en su mundo, y cuando las estrellas sean propicias realizaran una tarea para mí.
Cuando el tiempo llegue sabrán que hacer”. Habiendo dicho eso, pude notar que aquel ser cósmico se acercaba a nosotros, alcé la vista y descubrí que su brazo se extendía y estaba ya muy cerca, cuando su esquelética mano rozó mi frente con el frio toque de la muerte y la desesperación absoluta.
Desperté en mi cama, sin franela pero con los pantalones y zapatos puestos. Casi desee que el sueño que me había mantenido atrapado en mí mismo fuera real. Pero el pánico aún estaba ahí para recordarme que todo fue real. Me levante y busque a Leslie… estaba en la ducha llorando como siempre lloro hasta el día de su muerte. Nunca supe si, de alguna forma ella llegó primero o yo estuve más tiempo dormido en la cama. De lo que si estoy seguro fue que yo fui enviado antes que ella.

Hace alrededor de 4 años

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#6

La vida después de aquella experiencia ha sido una constante pesadilla. Nunca más fuimos los mismos. Leslie y yo nos rehusábamos a dormir, pues cada sueño se convertía en oscuros recuerdos de lo que sucedió aquella noche y de la espantosa amenaza que se caería sobre nosotros en un futuro cercano.
Cada vez nos íbamos distanciando tanto el uno del otro como del resto del mundo. Eventualmente ella decidió dejarme e irse a vivir con sus padres. Nunca se lo reproche, vivir a solo dos kilómetros de donde todo empezó no debió ser fácil para ella, así como tampoco lo debió haber sido vivir conmigo ahora que volvía a ser un alcohólico.
Sin embargo, tal vez por el alcohol, tal vez por mi naturaleza, había tiempos en los que me gustaba pensar que todo no estaba perdido, que encontraríamos una forma de extinguir nuestro cruel futuro. Una vez Leslie quiso reunirse conmigo, así que lo hicimos. Ese fue el primer día que hablamos más que unas simples palabras desde la Noche del Sueño. Ella constantemente se disculpaba, afirmando que fue su culpa el que todo aquello nos hubiera ocurrido, mientras yo le repetía incesantemente que no y trataba de recordarle como era todo antes y de la fantasía de encontrar una forma de terminar todo.
Fue el día más feliz desde entonces, el único. Le rogué para quedarme con ella esa noche, pero me dijo que tenía asuntos pudientes y se fue. Tres días después recibí la noticia de que se había colgado en el cuarto de su hotel.
A partir de ese día todo fue, de alguna forma, peor. Mis padres murieron, todos mis amigos me abandonaron y las pesadillas sobre Nyarlathotep se incrementaron, siempre recordando “Cuando las estrellas sean propicias”. Cada día era un día menos para que las estrellas fueran propicias y para traer caos y destrucción a la tierra, podía sentirlo. Así como sentía que esto no acabaría con mi muerte. Si tomaba la valiente decisión que había tomado Leslie algo más allá de mi entendimiento pasaría y evitaría que lo hiciese, o incluso algo peor.
La hora ha llegado. Y no me he enterado por un sueño profético, ni por la llegada de criaturas extradimensionales, de eso se supone que me encargarme yo. El horror en su estado más puro recorre mi cuerpo una vez más y las lágrimas caen dañando el papel en donde escribo, pues hace solo segundos, las tres campanadas que anunciaban la llegada de Leslie, han sonado. Ella vive.
Busco mi revolver, el que varias veces me negué a usar en mí, mientras trato de convencerme de que alguien más podría estar jugándome una cruel broma, pero nadie hay en mi vida ya capaz de recordar ese gesto que en otros tiempos fue consuelo para mi alma. La campana vuelve a sonar, pero no se anuncia, me está llamando para que salga a su encuentro. Compruebo qué el revolver este cargado. Solo una bala. Es todo lo que espero necesitar para de una vez por todas terminar con esto, si es que hay forma humana de terminarlo.

Fin

Hace alrededor de 4 años

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