RJ_franco
Rango5 Nivel 22 (529 ptos) | Escritor en ciernes
#1
    Partes:
  • #2

Y desperté siendo Dios.
Vi muchas cosas que no entendía pero que percibía ordenadamente, como si esa condición divina estuviera presente mientras que yo me acostumbraba a ella.
Con solo un pensamiento, me transporté a la creación del universo, de las galaxias y de la Tierra, sentí como una fuerza salía de mí y ordenaba lo existente, como si lo estuviera haciendo otra vez. Crear. Ordenar. Crear. Ordenar. Pero entonces se me ocurrió algo, desaparecer la existencia para volverla a ordenar a mi modo. Después de todo, soy Dios. Pensé en la desaparición del universo y un magnánimo poder mío se exteriorizó y toda la oscuridad del universo, se tiñó de blanco. Entonces, pensé en la felicidad y el universo se tiñó de amarillo, pues el color negro para mi representa la soledad y el caos. Mis creaciones no podrían vivir atemorizados por siempre así que se quedó en amarillo. Hice movimientos espirales con mi dedo indice y salieron galaxias y nebulosas de diferentes tamaños como gotas de agua. Era perfecto para mi. Perfecto

Hace más de 1 año Compartir:

0

7
#2

Seguí moviendo mi dedo en espirales hasta que sentí que el universo ya estaba lleno, todo el espacio amarillo se encontraba repleto de galaxias y nebulosas, grandes, pequeñas, a la mitad, de formas inconcebibles para el ser humano. Entonces pensé en que las galaxias deberían estar unidas, por lo que entre ellas hice un extenso tejido que las intercomunicaban, cuando lo terminé no pude dejar de pensar en que la estructura se asemejaba al sistema nervioso. Me sentí satisfecho por lo que estaba haciendo, así que pase a la creación de los seres vivos. Pensé mucho si volvía a crear a un ser humano o tal vez a otros seres. Lo medité tanto que pasaron miles de años hasta que la luz se hizo en mi mente y en un planeta lleno de recursos, a base de la madera y minerales, moldeé a un ser de dos metros, de gran contextura corporal, que sea imponente, pues así debe ser la creación: imponente. Grande. Perfecto. Así que este ser tenía una altura suficiente para sobrevivir a los depredadores, una fuerza capaz de crear una civilización que me honre como una divinidad, pero sentí nuevamente que le faltaba algo a este ser, entonces recordé a mi pasado estado humano, recordé que había dos tipos de gente, a los que se decían llamarse hombres y a los que decían llamarse mujeres. Pero solo recordaba que a ambos los diferenciaba los genitales, pero aun así, el ser llamado hombre tomó el poder sobre la mujer y la subyagó por miles de años, solo porque se creía superior. No quería volver a cometer ese error. Hice más seres y más seres iguales y los nombre "Tayrup", que para mí significaba "el orgullo de Dios".

Hace más de 1 año

2

1
RJ_franco
Rango5 Nivel 22
hace alrededor de 1 año

Gracias por darme tu apreciación, espero que si, ojalá me venga la inspiración "divina".