LaRosaRomero
Rango3 Nivel 11 (104 ptos) | Cuentacuentos freelance
#1

El psicólogo miraba a aquel niño de 8 años y ojos oscuros llenos de lágrimas.

-Dime, ¿qué piensas, qué te gustaría que pasara cuando te acuerdas de todo lo ocurrido?.

El niño se seca una lágrima.

-Debería haberlo protegido mejor.- dice mirándose sus zapatos que movía columpiando sus pies en aquella silla donde sus pies no llegaban al suelo.

-Hiciste todo lo que estaba en tu mano, has sido muy valiente.
¿Qué sientes, qué te gustaría sentir?

El niño hizo un silencio, se apretaba las manos, miró al suelo para no ver la cara del doctor al hablar.

-siempre que pienso o veo a mi hermano tengo ganas de morirme.

El niño empezó a llorar desconsoladamente.

-Hagamos una cosa- le dijo el psicólogo- cuando te sientas así, corre, corre como si te persiguieran.

-¿por qué?- preguntó el niño entre las contracciones provocadas por el llanto y mirando la cara de aquel extraño doctor.

-Para escapar de ese sentimiento, tienes que escapar de él, tienes que ser fuerte.
No sabemos cuanto tiempo durará, pero tienes que enfrentarte a tu culpa, porque no la tienes pequeño.
Plántale cara, golpea un saco.

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AngelMagat
Rango18 Nivel 85
hace 4 meses

Interesante, y podría decir que es incluso original.

pero tienes que enfrentarte a tu culpa, porque no la tiene pequeño.

En la frase de arriba, a mi parecer, hay un error, ¿sabes cuál es?

Tete
Rango13 Nivel 61
hace 4 meses

Me gusta tu historia.


#2

Rocío salía de la clínica donde trabajaba como enfermera, notó que su teléfono móvil sonaba desde dentro de su bolso.
Rebuscó dentro hasta dar con el aparato y al ver en la pantalla el nombre de su amiga Laura, sonrió.
Había estado acordándose de ella durante toda la tarde y no había podido hacer un paréntesis para llamarla.

-¡Hola Lauri!- contestó a la llamada.

-¡Ro!, ¿sabes qué es sábado?- dijo su amiga al otro lado del aparato.

-¡Sí, eso parece!- Rocío sabía qué pretendía su amiga con tal pregunta.

Rocío llevaba viviendo con su novio dos largos años y lo peor era que a ella le parecía que los meses se iban alargando cada vez más, las semanas parecían tener mas de siete días, sus días se hacían largos y aburridos.
Su novio con el que llevaba una relación de 5 años se había acomodado demasiado a su vida de pareja, pensaba ella.

-Esta noche he quedado con unos compañeros del trabajo ¿te apuntas?- le propuso Laura.

- No sé Laura, seguro que César no está por la labor y yo estoy agotada, llevo todo el día sin parar.

-¡No seas muermo!Ro, llevamos sin vernos un mes, ¡un mes!- gritó

#3

- voy a pensar, ya algo raro.-Laura intentaba parecer alarmada, para conseguir que su amiga, se reuniera con ella aquella noche.

-¡No seas tonta!, sabes que he tenido guardias.

-Sí, sí lo sé, por eso te llamo hoy, porque me pasaste la foto de tu cuadrante y sé que mañana no entras hasta las 9 de la noche.

-Hablaré con César.

-Me da igual lo que diga el friki de tu novio, si él no sale te vienes tú.- Laura hacía algún tiempo que le había cogido cierta manía a César.

-Te llamo cuando sepa algo.

Rocío colgó y subió al autobús que iba hacia su calle, tal como colgó, meditó sobre lo aburrida que se estaba volviendo, su novio estaba consiguiendo que ella diera por hecho que eran una pareja de las que no les gusta salir y lo cierto es que le apetecía muchísimo, hacía más de un mes que no quedaba con Laura y el último día que se vieron, solo tomaron café y poco mas.
Decidió mandarle un whatsapp a César, para ir preparándole el cuerpo.

*Acabo de quedar con Laura para vernos esta noche, ¿qué te parece?

*¿Esta noche?

*¿tienes planes?

*No pero...

*Es sábado...

*No hay ganas gordi

Rocío resopló para ella, aunque ya esperaba esa reacción le fastidiaba mucho y más fastidio le parecía saber que tenía una negativa antes de preguntar.

* ¡Anda! Dí que sí a mi me apetece mucho.

*Paso palabra...

-¿Paso palabra?, ¿qué clase de respuesta es esa?-Se dijo a sí misma.

Rocío estaba cansada de recibir negativas con todo ya no hacían planes juntos, ni cenaban en ningún restaurante ni le pasaba nada emocionante, no volvió a mandarle ningún whatsapp, ya estaba cerca de casa, así que prefirió llegar e intentar convencerlo en persona.

Diez minutos mas tardes abrió la puerta y fue hasta la "habitación" de su novio donde sabía que lo encontraría.

Su novio era informático, era gamer, profesional y tenía una habitación especial para todo tipo de tecnología. Su ordenador personal, un televisor con vídeo juegos, gafas 3D y todo tipo de artilugios que estuviesen a la última, era donde se suponía que trabajaba pero prácticamente lo que hacía allí era vivir.

-¡Hola amor!- saludo ella, dándole un beso en la mejilla e intentando parecer tierna para poder llevarlo a su terreno.

-¡Hola gordi!- Rocío se mordió la lengua, odiaba que la llamase así, ya se sentía lo suficiente "gordi" como para que la bautizaran del mismo modo, pero ahora no se lo diría como otras tantas veces que ya se lo dijo, esta vez la pelea era otra, quería salir y divertirse.

-¡Anda vamos a salir!

-ya te he dicho que no.

César seguía mirando a la pantalla del ordenador ni tan si quiera se giró para saludarla y el tono de voz que acababa de usar era seco y hacía entender que no había forma de que cambiase de idea.
Rocío que había decidido salirse con la suya se acercó a la oreja, mordisqueó el lóbulo y le susurró al oído.

-Te prometo que volveremos pronto y tendrás final feliz.

-¡Joder Rocío! ¡ me estás haciendo perder la partida!

#4

Rocío se quedó estupefacta, se apartó y corrió al cuarto de baño donde se encerró y echó a llorar, últimamente siempre terminaba llorando, había dejado demasiadas veces la oportunidad de hacerse oír, estaba muy cansada de sentirse poco importante para la humanidad, después de esperar un par de minutos con la esperanza de que su novio fuese tras ella buscando una reconciliación, a pesar de que sabía que nunca lo hacía, llamó a Laura desde dentro del cuarto de baño.

-Laura, lo siento pero se me han quitado las ganas de salir.

-¿Qué ha pasado?¿Estás llorando?- Dijo, notando la voz temblorosa de su amiga.

-Nada solo he discutido por salir, mi divertido novio se niega.

-¡Eres medio tonta! ¡Te lo digo totalmente en serio Ro!. ¿O sales conmigo y lo dejas en casa o me planto ahora mismo allí y le canto las cuarenta a tu querido novio!.

Laura tenía pensado cumplir su promesa, le habló casi en un grito, pues sabía que su amiga estaba pasando por una crisis existencial por culpa de aquel aburridísimo tío que además de tenerla aburrida de la vida su vida sexual hacía tiempo que había desaparecido.
La pasión solo duró unos meses de convivencia.

Rocío ya le había contado en varias ocasiones lo frustrada que había empezado a estar, su novio la había arrastrado hasta aquella convivencia de muertos, no sabía como había llegado a esa situación, lo que si sabía es que no podía más con todo aquello, le había pedido socorro a su amiga Laura en varias ocasiones y al final se había arrepentido, no tuvo las agallas suficientes ni para salir a divertirse ni para hacerse escuchar. Su amiga Laura no estaba dispuesta a dejar que siguiese haciéndose la cobarde, Rocío no era feliz, ya había renunciado a muchas cosas porque su novio se negaba en rotundo, cada vez se veían menos ni en grupo ni a solas, aquello estaba empezando a salirse de madre.
Así que ese ultimátum iba totalmente en serio.

-Está bien saldré, pero no volveré tarde.

-Te puedes volver cuando quieras Ro, ven, diviértete un rato y cuando te apetezca te vuelves.

-De acuerdo.- dijo con una voz no muy convincente.

-¿Quién sabe? Igual cuando César vea que te vas de verdad, te da la sorpresa y se viene contigo.

Rocío rió incrédula, sabía que a él le daba igual que saliese sola o con su amiga, por eso mismo hasta ahora no se había ido, en realidad le daba miedo a descubrir que se divertía sin él, su relación hacía tiempo que no funcionaba y ella solo la estaba disfrazando e intentando alargar la situación con la esperanza de que él cambiase, solo quería que su relación se pareciera un poco solo un poco a cuando se conocieron.
Sus principios habían sido llenos de citas divertidas, de risas, de secretos, de sexo.
Pero allí ya no había nada de eso, eran dos personas diferentes en aquel momento y César ni siquiera se asemejaba a lo que fue de él.

-¿Qué me pongo?¿A donde vamos?

-Pues vamos a tomarnos unas cañas y luego ya veremos.

-pff, no tengo nada que ponerme.

-¡Ro!, solo vamos a tomar algo, no vas a una boda, ¡claro que tienes qué ponerte!

-ilumíname- dijo con voz quejosa.

-ponte unos vaqueros, con un taconazo y alguna blusa que te sientas cómoda y favorecida.

-lo intentaré.

-no te arrepentirás, ¿quieres que te recoja?

-no, no tranquila ¿dónde nos vemos?

-En "la esquinita", hemos quedado a las 9:30, así que llegaré antes que tú, yo ya estoy por salir.

-vale, vale nos vemos en un rato.

-¡ok!, te espero, ¡tengo muchas ganas de verte!- dijo Laura con una voz cantarina.

-¡si!¡yo también!, un beso.

Rocío colgó y se quedó pensativa, se sentía nerviosa como una niña pequeña, estaba por desafiar su monotonía, o al menos la de César.

#5

Salió del baño después de darse una ducha rápida, el pelo se lo lavó la noche antes así que lo recogió y solo se quito el sudor de haber estado trabajando, aún enrollada en la toalla se acercó a César de manera provocadora, si no quería salir al menos podía darle una alegría al cuerpo antes de marcharse.

Entró en aquella habitación que odiaba tanto, se quitó la toalla y se sentó en la mesa junto al teclado del ordenador.

-Amor, yo voy a salir, quieres que nos despidamos antes- lo dijo de manera sensual, mirándole con un poco de calor, intentando parecer ardiente de deseo.

-¿¡qué haces!?, lo vas a mojar todo ¡sécate!- y ella recibió aquellas palabras como una patada en el estómago.

-lo siento, solo venía a decirte que me voy.- bajó de la mesa avergonzada, volviendo a tapar su cuerpo con la toalla.

-espero que te vistas primero.- dijo César de malas ganas.

Rocío lo miró con odio, salió de allí con rapidez estaba abochornada.
Se sentía estúpida, se miró en el espejo del dormitorio se sintió fea y gorda, usaba una talla 42, aveces pensaba que tampoco era tanto.