MAGAredhel_98
Rango8 Nivel 38 (2900 ptos) | Poeta maldito
#1

Hablo contigo cada día, a veces un día si y el otro tampoco. Enciendo la computadora o tomo el celular, depende de la hora y del día, aunque casi siempre hablamos en la noches. El noventa por ciento de esas noches eternas de plática empiezan con un simple "buenas noches", al principio es incipido y con falta de originalidad, y aún así las palabras escritas que vienen después están cargadas de algún sentimiento que me han permitido confiar en tí.
Nuestras conversaciones son divertidas, alegres, tristes, de enojo, de ayuda, de datos curiosos, de canciones, de recuerdos, de planes, de ideas, de problemas, y simplemente son. Hablando puedo ser un poco más yo, aunque en realidad escribo y tú me lees, y viceversa.
Tú me dejas ser, y eso aún es extraño para mi, es como si me abrieran una puerta y me dieran la llave sin pedir nada a cambio, me asusta, porque siempre piden algo a cambio. Me diste esa llave, y no quiero perderla nunca, aunque a veces me la arrebatas y yo a veces te la aviento. Pero esa llave siempre vuelve a mis manos, a mi llavero.

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AFP
Rango9 Nivel 43
hace 3 meses

Bueno


#2

Era una chica que sentía, sentía demasiado y lo negaba. Pero ella sentía, sentía con pasión.
Era una chica cabizbaja, tímida y retraída. La habían lastimado tantas veces, y ella aún sentía.
Cuando hablaba, hablaba sóla, pues pocos la escuchaban. Hablaba entre cuchicheos, entre ordas y en voz baja. Y aún así nadie se dejaba ir por el placer de escuchar su voz, titubeante a veces, apasionada siempre.

#3

Hablo contigo cada que puedo, cuando no lo olvido y tú no eres un recuerdo. Porque la escuela me traga y yo me dejó llevar, ya no puedo resistirme al hecho de sentir como me succionan mis energías.
Escribo para ti, resulta divertido escribirte, es como un analgésico. Tus palabras son como una caricia entre tantos raspones, tus ideas son como un abrazo entre tanto rechazo.
Y yo te digo "no te preocupes, he aprendido a cuidarme", pero es inevitable que tú no te preocupes.

#4

Ella te veía desde lejos, sentada unos pupitres detrás tuyo. Aparentaba todo a través de los cuadernos desgastados, el cuaderno fue su salvación cuando tú volteaste a verla, se aferró a él y desde entonces es el pequeño aliado de sus locuras.
Ella jugaba con las tintas de sus plumas, creando poemas, dibujos, ideas, historias...que jamás te contaría. Y tú, permanencias callado, como atrapado en tu pupitre, a veces volteabas de reojo a verla, pero jamás pasabas de eso.
Bajaban las escaleras al mismo tiempo, pero no juntos. Al pie de éstas ella volteaba a verte, y por una milésima de segundo ella se veía diferente. Era ella pero era otra, y de espaldas a ti gritaba para sus adentros: "hey, no permitas que me vaya sóla"... porque ella jamás sería capaz de gritarlo a todo pulmón

#5

Mis ideas se han ido desbordando, las estrellas se van amontonando. Las elijo, una por una, e intento describirlas, para mi y para ti. Hasta ahorita llevo cuatro, ¿las has entendido? La primera estrella es para ti, la segunda estrella es para mi, la tercera es una pequeña preocupación y la cuarta es una tontería. ¿Cuántas crees que falten? ¿Crees que la creación de mi constelación es real?

#6

Estamos recostados en esa pequeña cama individual que apenas cabe en el cuarto que rento. Hace apenas un par de minutos que llegamos y ya estamos semidesnudos, recostados. Hoy te pedí que volvieras conmigo, y tú aceptaste, supongo que viajar otras dos horas para llegar a tu departamento no parecía un opción agradable, ...supongo que ya era necesario.
Ella en sólo unos pocos minutos se queda dormida y tú la cubres con la cobija y miras. Miras el esbozo de una sonrisa que aún permanece en sus labios, miras su expresión tranquila mientras ella duerme, sabiéndose segura.
Te acurrucas a su lado, abrazándola. Ustedes no necesitan más.
La quinta estrella es un sueño

#7

Un día él le dijo
- (...) podrías participar en mi próximo experimento.
Y ella en verdad se sintió eso, un simple experimento, el cuál, si no funciona, se puede desechar. Un simple conejillo de indias... sujeto en observación #1
La sexta estrella hizo implosión, la sexta estrella era un experimento.

#8

La felicidad es una copa de vino tinto, afrutado. Acompañado de un poco de jamón serrano.
La felicidad es sentir tus besos sobre mis labios, disfrutarlos y saborearlos. Identificando el sabor a limón en ellos.
La felicidad no es otra cosa que reposar en mi cama, con una manta cubriendo mi cuerpo, mientras escucho música y nuevo mi cabeza al compás.
La felicidad es saber que ese día te veré, y que no importa que tan despeinada vaya o que tan extraño me vista, siempre estaré hermosa para vos.
La felicidad es saborear un dulce de membrillo, de esos que venden en el tianguis. Relamerte los labios y gustosa y sin pena comer el segundo dulce.
Felicidad es hablar contigo de sexo, erotismo e ideologías políticas. Sin pudor y sin pelos en la lengua, como dicen. Defender cada uno su postura y aún así quererse hasta la locura.
Felicidad en escuchar a tu banda favorita a todo volumen, mientras la espuma de la lavada de trastes cubre tus manos y mueves tu cadera al compás.
Felicidad es sentirte en toda la extensión de la palabra. Sentir tus labios sobre los míos, tortuosos e imperioso, abriéndose camino entre los míos. Sentir tu respiración acompasada, tranquila, pero llena de energía. Sentir tus manos frías y descontextualizadas recorriendo mis brazos y mi espalda, de una manera intrépida y alocada. Sentirte entre mis piernas, ya, así, como si fuera la primera vez.
Felicidad es ir al concierto de tu banda favorita y gritar y cantar como si no hubiera un mañana, gritar y cantar de manera desafinada sin vergüenza.
Falicidad es recibir ese abrazo añorado de la persona especial.
Felicidad es una nieve de guayaba.
Felicidad es mandar todo a la mierda, y ser uno mismo sin importar nada ni nadie.
Felicidad es jamás cambiar lo que es uno mismo, jamás cambiar en esencia, jamás dejar sus convicciones y jamás dejar de confiar en uno mismo.
La felicidad es la séptima estrella que salió de mi galaxia

Hace alrededor de 2 meses

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#9

Con el tiempo me he dado cuenta, el amor no es el equivalente a la felicidad. El "amor' puede ser una idea, un sueño,un hallazgo, una construcción, incluso un tonto deseo, pero jamás se relacionará de manera directa a la felicidad.
Con el tiempo me he dado cuenta de que he sido un tonta al tratar de buscar la felicidad en otra persona, así no es como funciona . A veces el ponía un tabique y yo ponía tres, y viceversa, creíamos que poco a poco se compensaba, pero no era así. Si en verdad quieres que algo tan complicado e inexplicable como el "amor" funcione hay que dejar de buscarlo en otra persona, como yo lo hice y cómo muchos otros ilusos lo hicieron y hacen.
He tratado de entender, de entenderme como persona, como mujer, cómo adulta, cómo inmadura, cómo responsable e irresponsable, como un ser que a su manera es o puede ser diferente, como una persona que tiene problemas, como una persona que trata de resolverlos, como una adulta con alma de niña, cómo un alma aventurera, cómo un ser pensante, como una mujer soñadora, como una mujer creativa y loca, como una irremediable lectora, como escritora,como hija y como hermana, cómo amiga, cómo compañera, cómo un ser que cree en lo que cree y lucha por ello, como una persona que puede ser inquebrantable y sensible, cómo una mujer sentimental, cómo una mujer solitaria y tranquila, como una persona callada, cómo una mujer distraída, como una persona introvertida.
Estoy tratando de entenderme de mil maneras, y con el tiempo he dejado de buscar ese tipo de "amor" que tantos buscan y creen encontrar a lo largo de su vida. Ahora, después del huracán, trato de entenderme y de irme amando, poco a poco, construyendome de nuevo, con piezas de todos los colores y formas, cómo un lego.
Y si en su momento aparece la persona indicada, jamás dependeré de ésta, jamás cometeré ese error de nuevo. Y ahora dejo en claro: el amor es de uno mismo uno decide si darlo o no, pero sin olvidar que ese mismo amor se debe de ir construyendo en cualquier ámbito, y sin olvidar que el amor no necesariamente da felicidad.
La octava estrella es la de la exploración

#10

Hoy sentí celos, de esos celos aplastantes que sientes que te matarán, y aun así no me atrevo a hacer nada, sería un monstruo si me dejará a mi misma destruir la felicidad que tanta ha anhelado él, A.
Leí, leí y leí...no sé si por querer aumentar mi tristeza o por asegurarme de que en verdad está bien, feliz.
Y sin embargo me siento terrible, con una horrible necesidad de decirle todo, de gritar y sacar cada hilo que me consume poco a poco. Pero, insiste, él es feliz, y es lo importante, es como ese poema de Santi Balmes, que en mi cabeza se repite una y otra vez
"(...)Y te alegras, y te enojas contigo mismo
Como con todo lo que amamos con cierto egoísmo
Y uno se queda en casa
Inerte y algo vacío"

Y aún así quiero desgarrar mi garganta en pedazos, tomar las tijeras y crear un nuevo adorno, continuar con mi GALAXIA, tomar la pinturas y embadurnarme hasta ahogarme dentro de ellas, crear una constelación completa con esas lagrimas que en su momento sé que compartimos, volver iridiscentes mis palabras para que nadie nadie las entiendas, repetir todo para volver a ser yo, gritar esas palabras ineludibles que todos se niegan a escuchar, deambular entre historias deshechas que se niegan a reclamar, boquear esas locuras que enviabas por mensajes que se transportaban en aviones beligerantes, subir a lo más alto del acantilado y lanzar esos colores que a falta de habladuría hemos creado, bruñir esas ideas sin sentido que me dieron esperanzas de jugarretas pasadas, aupar mis ideas en esa escabrosa masa de sociedad, cranear eso que proseguirá, hilar cada palabra que decía sin sentido, agujerear cada parte de mi ser para destilar aquello que se ha vuelto innecesario, cortar mis alas y quemarlas, delinear cada parte de mi ser y tratar de volver a querer, erigir mis sentimientos como una torre medieval, procrear mi inusitada ingenuidad. Quiero todo y nada, como un acto circense sin fallas, como una roca en el forense, como una idea escrita, como una fémina desvestida, como una plumilla cargada de tinta, como una pared derruida, como una hoja blanquecina, como mi ingenuidad límpida, como mis ideas cristalinas, como una locura recién concebida

En fín hoy termino. Cada día caigo al suelo, pero apenas duele, la gravedad sólo es un producto de mi imaginación, extraña e irreal, una simple sci-fi. Sin más así termina cada día, odiándote y queriéndote por igual,no hay más sentimientos de por medio hacia ti.
Pues, tal vez "lo más raro qué hay en ti soy yo".

Si ustedes saben cual es la estrella de hoy, avísenme, por favor.