MAGAredhel_98
Rango8 Nivel 38 (2897 ptos) | Poeta maldito
#1

Hablo contigo cada día, a veces un día si y el otro tampoco. Enciendo la computadora o tomo el celular, depende de la hora y del día, aunque casi siempre hablamos en la noches. El noventa por ciento de esas noches eternas de plática empiezan con un simple "buenas noches", al principio es incipido y con falta de originalidad, y aún así las palabras escritas que vienen después están cargadas de algún sentimiento que me han permitido confiar en tí.
Nuestras conversaciones son divertidas, alegres, tristes, de enojo, de ayuda, de datos curiosos, de canciones, de recuerdos, de planes, de ideas, de problemas, y simplemente son. Hablando puedo ser un poco más yo, aunque en realidad escribo y tú me lees, y viceversa.
Tú me dejas ser, y eso aún es extraño para mi, es como si me abrieran una puerta y me dieran la llave sin pedir nada a cambio, me asusta, porque siempre piden algo a cambio. Me diste esa llave, y no quiero perderla nunca, aunque a veces me la arrebatas y yo a veces te la aviento. Pero esa llave siempre vuelve a mis manos, a mi llavero.

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AFP
Rango9 Nivel 43
hace alrededor de 1 mes

Bueno


#2

Era una chica que sentía, sentía demasiado y lo negaba. Pero ella sentía, sentía con pasión.
Era una chica cabizbaja, tímida y retraída. La habían lastimado tantas veces, y ella aún sentía.
Cuando hablaba, hablaba sóla, pues pocos la escuchaban. Hablaba entre cuchicheos, entre ordas y en voz baja. Y aún así nadie se dejaba ir por el placer de escuchar su voz, titubeante a veces, apasionada siempre.

#3

Hablo contigo cada que puedo, cuando no lo olvido y tú no eres un recuerdo. Porque la escuela me traga y yo me dejó llevar, ya no puedo resistirme al hecho de sentir como me succionan mis energías.
Escribo para ti, resulta divertido escribirte, es como un analgésico. Tus palabras son como una caricia entre tantos raspones, tus ideas son como un abrazo entre tanto rechazo.
Y yo te digo "no te preocupes, he aprendido a cuidarme", pero es inevitable que tú no te preocupes.

Hace alrededor de 1 mes

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#4

Ella te veía desde lejos, sentada unos pupitres detrás tuyo. Aparentaba todo a través de los cuadernos desgastados, el cuaderno fue su salvación cuando tú volteaste a verla, se aferró a él y desde entonces es el pequeño aliado de sus locuras.
Ella jugaba con las tintas de sus plumas, creando poemas, dibujos, ideas, historias...que jamás te contaría. Y tú, permanencias callado, como atrapado en tu pupitre, a veces volteabas de reojo a verla, pero jamás pasabas de eso.
Bajaban las escaleras al mismo tiempo, pero no juntos. Al pie de éstas ella volteaba a verte, y por una milésima de segundo ella se veía diferente. Era ella pero era otra, y de espaldas a ti gritaba para sus adentros: "hey, no permitas que me vaya sóla"... porque ella jamás sería capaz de gritarlo a todo pulmón

Hace alrededor de 1 mes

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#5

Mis ideas se han ido desbordando, las estrellas se van amontonando. Las elijo, una por una, e intento describirlas, para mi y para ti. Hasta ahorita llevo cuatro, ¿las has entendido? La primera estrella es para ti, la segunda estrella es para mi, la tercera es una pequeña preocupación y la cuarta es una tontería. ¿Cuántas crees que falten? ¿Crees que la creación de mi constelación es real?

#6

Estamos recostados en esa pequeña cama individual que apenas cabe en el cuarto que rento. Hace apenas un par de minutos que llegamos y ya estamos semidesnudos, recostados. Hoy te pedí que volvieras conmigo, y tú aceptaste, supongo que viajar otras dos horas para llegar a tu departamento no parecía un opción agradable, ...supongo que ya era necesario.
Ella en sólo unos pocos minutos se queda dormida y tú la cubres con la cobija y miras. Miras el esbozo de una sonrisa que aún permanece en sus labios, miras su expresión tranquila mientras ella duerme, sabiéndose segura.
Te acurrucas a su lado, abrazándola. Ustedes no necesitan más.
La quinta estrella es un sueño

#7

Un día él le dijo
- (...) podrías participar en mi próximo experimento.
Y ella en verdad se sintió eso, un simple experimento, el cuál, si no funciona, se puede desechar. Un simple conejillo de indias... sujeto en observación #1
La sexta estrella hizo implosión, la sexta estrella era un experimento.

#8

La felicidad es una copa de vino tinto, afrutado. Acompañado de un poco de jamón serrano.
La felicidad es sentir tus besos sobre mis labios, disfrutarlos y saborearlos. Identificando el sabor a limón en ellos.
La felicidad no es otra cosa que reposar en mi cama, con una manta cubriendo mi cuerpo, mientras escucho música y nuevo mi cabeza al compás.
La felicidad es saber que ese día te veré, y que no importa que tan despeinada vaya o que tan extraño me vista, siempre estaré hermosa para vos.
La felicidad es saborear un dulce de membrillo, de esos que venden en el tianguis. Relamerte los labios y gustosa y sin pena comer el segundo dulce.
Felicidad es hablar contigo de sexo, erotismo e ideologías políticas. Sin pudor y sin pelos en la lengua, como dicen. Defender cada uno su postura y aún así quererse hasta la locura.
Felicidad en escuchar a tu banda favorita a todo volumen, mientras la espuma de la lavada de trastes cubre tus manos y mueves tu cadera al compás.
Felicidad es sentirte en toda la extensión de la palabra. Sentir tus labios sobre los míos, tortuosos e imperioso, abriéndose camino entre los míos. Sentir tu respiración acompasada, tranquila, pero llena de energía. Sentir tus manos frías y descontextualizadas recorriendo mis brazos y mi espalda, de una manera intrépida y alocada. Sentirte entre mis piernas, ya, así, como si fuera la primera vez.
Felicidad es ir al concierto de tu banda favorita y gritar y cantar como si no hubiera un mañana, gritar y cantar de manera desafinada sin vergüenza.
Falicidad es recibir ese abrazo añorado de la persona especial.
Felicidad es una nieve de guayaba.
Felicidad es mandar todo a la mierda, y ser uno mismo sin importar nada ni nadie.
Felicidad es jamás cambiar lo que es uno mismo, jamás cambiar en esencia, jamás dejar sus convicciones y jamás dejar de confiar en uno mismo.
La felicidad es la séptima estrella que salió de mi galaxia