ElAelito
Rango13 Nivel 63 (18394 ptos) | Premio de la crítica
#1

-¿En qué piensas?
-En tu pupila azul.
-Y en qué más.
-En tu pupitre verde.
Y tú, ¿qué miras?
-Las margaritas tristes.
-¿Por qué están tristes?
-Porque no la regaron.
-Están marchitas.
-No. Están sedientas.
-¿Me das la mano? –Sonríe-
-Y un beso, también. –Sonríe-
-¿En la boca?
-En el viento.
-¿En la mejilla?
-En el cielo.
-¿De mi boca? –Sonríe-

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#2

-¿Qué miras?
-La luna.
-Está llena.
-No. Está repleta.
-¿De qué?
-De luz blanca
-¿La apago? – Sopla-
-Jajaja. No puedes. –Sonríe-
-Tráemela.
-No alcanzo. –Estira el brazo-
-Más alto.
-No llego. –Estira más el brazo-
-Ya no la quiero.
-¿Por qué?
-Porque quiero una estrella. –Sonríe-
-Eso sí, toma. –La besa en la mejilla.
-Sonríen-

#3

-¿Qué me traes?
-Una piedra.
-A ver.
-Es negra y brilla
-¡Qué bonita!
-Me han dicho que da suerte –Sonríe-
-¿Por qué?
-Porque tiene cuatro hojas.
-¿Como los tréboles?
-Sí –Carcajadas-
-¿Y canta? –Sonríe-
-No. Silba. –Silba-
-Otra vez.
-Silba-
-Qué bien suena.
-Es que es negra.
-¿Y las blancas?
-Son mudas.
-¿Y sordas?
-No. Sólo mudas. -Silba-
-¡Qué suerte tengo!
-¿Te puedo besar?
-¿La piedra negra?
-No. Tus labios rojos.
-Sí. –Cierra los ojos-

#4

-Salimos al jardín.
-Está lloviendo.
-Ya ha parado.
-Todos los bancos están llenos de gotitas.
-Pues, vamos a pasear.
-¿De la mano?
-Sí, como los novios de verdad.
-¡Vamos! -Salen cogidos de la mano-
-Mira un caracol. –Señala con el dedo índice-
-Sal sal sal caracol, saca los cuernos al sol.
-Un rayo de sol...
-Oh Oh Oh. –Gritan los dos al mismo tiempo-
-Mira al cielo, la curva de colores.
-Eso es el arco iris.
-¿Con qué color te quedarías?
-Yo con el naranja.
-Yo con el amarillo.
-¡Corre, corre, qué te pillo! –Echa a correr-
-Tonto. No me dejes sola. –Lloriquea-
-No vayas a llorar. –Se detiene-
-¿Me besas?
-En la boca, como los novios de verdad.
-Bajo la lluvia. –Ha comenzado a llover de nuevo-

ItsMiguelRojas
Rango7 Nivel 31
hace 4 días

Jajaja no sé por qué estoy sonriendo sin aparente razón 😁


#5

-¡Buenos días! –Se acerca al banco-
-Adivina lo que tengo entre las manos.
-Un submarino.
-No. Frío, frío.
-Un tractor.
-No. Pío, pío.
-¡Oh un pajarito!
-Un gorrioncillo. –Se lo enseña-
-En mi casa los pintaban de amarillo. Se llamaban canarios.
-¿Y cantaban?
-Mucho
-Este no canta, pía.
-Estaban presos en cajas con barrotes.
-¿Y cantaban en la prisión?
-Sí. Canciones de libertad.
-Gorrioncillo será libre.
-¿Qué come?
-Migajas de pan y hormigas.
-¿Me dejas acariciarlo?
-Claro. Tócalo.
-Qué plumas más suaves. –Lo acaricia-
-Son de jefe indio.
-De “Gorrión Sentado” –El pájaro pía-
-Se quiere marchar.
-A su árbol. Libre. –Revolotea hasta una rama-
-Hasta que el gato quiera.
-Los gatos no vuelan.
-Pero tienen siete vidas.
-¿Tú cuántas vidas tiene?
-Soy inmortal.
-Como el gorrión.
-Pío, pío. –Pía el pájaro desde su rama-

#6

-Derecha o izquierda –Enseña las manos cerradas-
-Izquierda
-¡Premio! –Abre la mano izquierda.
-¡Qué bonita! Una caracola.
-Para ti.
-¿Se oye el mar?
-Y los océanos.
-¿Cómo?
-Acércala a tu oído.
-¡Oigo las olas!
-Salúdalas.
-Hola, ola.
-Cambia de oído.
-Se oyen gaviotas.
-La caracola es parte de un tesoro.
-¿Un tesoro?
-Sí. Un cofre repleto de caracolas.
-¡Vamos a por él!
-Solamente yo tengo el mapa.
-Mentira.
-¿A qué sí, Barbanegra? –Le preguntó a un hombre con barba, que paseaba por el jardín-
-Sí. Está detrás del banco de piedra. En una cueva de la montaña. Muy lejos.
-¡Vaya!
-Algún día, cuando no estés cansada, te llevaré a la cueva del tesoro.
-Mañana.
-Temprano.
-Las cuevas no abren antes de las once.

#7

-Está la puerta abierta.
-Salgamos.
-Cógeme la mano.
-Dámela.
-Tengo miedo.
-¿A qué?
-A lo de fuera.
-Sólo hay árboles.
-También hay coches y personas que corren.
-Viven a otra velocidad.
-Mirad se han escapado los locos. –Grita un grupo de niños-
-Vamos a tirarles piedras. –Ella lo abraza fuerte-
-¿Te han dado?
-No. Vámonos tengo miedo.
-Ahhhh –Coge una piedra enorme y la lanza contra los niños, que corren aterrados.
-¡Qué fuerte eres! –Le da un beso-
-Mi padre era Hércules.
-¿Y tu madre?
-No la conocí.
-¿Por qué nos llaman locos?
-Porque somos seres superiores. –Le devuelve el beso-
-¿De verdad?
-Nosotros pensamos, ellos actúan por impulsos.
-No piensan.
-Tampoco reflexionan.
-Qué más.
-Se pelean entre ellos. Acumulan riquezas, nosotros experiencias y vivencias.
-Volvamos –Lo abraza-
-No temas vas conmigo.
-Han cerrado la puerta.
-Saltemos el muro.
-Pero eso es...
-Una locura. Los locos hacemos locuras. –Carcajadas-
-¿Y ellos?
-Hacen daño.
-¿Y nosotros?
-Locuras divertidas. –Sonríen y se besan, tras saltar el muro.


#8

Llega a su banco en el jardín, y ella al verlo ríe a carcajadas.
-¿Qué te ha pasado?
-Se me han caído las gafas al suelo y se ha roto un cristal.
-¿Y ese parche?
-Para no forzar la vista de este ojo.
-Pareces un pirata.
-Pero ¿guapo?
-Sí muy guapo.
-¿No te doy miedo?
-No. –Se ríe-
-Pues los piratas dan miedo.
-Tú no. –Sigue riendo-
-Ya ha tomado medidas la cristalera.
-¿Para un cristal nuevo?
-Sí. Era una chica muy simpática.
-¿Cómo se llamaba?
-Oculista.
-¿Era más guapa que yo? –Pone cara de enfadada-
-Más guapa que tú, nadie. Eres mi Reina.
-Dame un beso, Rey mío. -Se ruboriza-
-Le he dicho que me pongan unos ojos nuevos, en vez de arreglar el cristal de las gafas.
-Eso no se puede hacer, tonto.
-Pues la directora se pone y se quita los ojos, que yo la he visto.
-Eso son plásticos redondos, que son lo mismo que los cristales de las gafas, pero blanditos.
-Pues yo quiero esos plásticos. Estoy harto de las gafas. –Se las quita-
-Con las gafas estás más interesante.
-Pues entonces me las pongo.
-Sí, así mejor. Estoy acostumbrada, sin las gafas no pareces el mismo.
-¿No conoces a mi otro yo? –Se quita las gafas-
-No lo conozco.
-Mi otro yo es un asesino en serie. –Pone cara de malo-
-Me asustas.
-Ya soy yo, otra vez. –Se pone las gafas-
-Bésame.


#9

Llevo más de quince minutos esperándole.
¡Qué raro! Él siempre es muy puntual.
El banco del jardín parece enorme sin él.
-Gorrioncillo. ¿Lo has visto?
-Pío, pío... –Pía un gorrión en la rama del árbol-
-¿Sabes si ha ido a por hormigas, para ti?
-Pío, pío, pío... –El gorrión se va volando.
-Deja al pájaro. Tú no vuelas. –Le grita a un gato-
-Miau, miau...
-Y tú ¿Le has visto en cualquiera de tus siete vidas?
-Miau, miau, miau...
-Estoy muy preocupada. No sé nada de él.
-¿Está ocupado? –Le pregunta un hombre, alto y delgado, que pasaba junto al banco.
-¡Claro!
-Pero, si no hay nadie.
-Está mi novio. Acaso no le ve.
-Pues no. Está usted sola.
-¿De verdad, no le ve?
-No. Claro que no.
-Pues necesita cambiar los cristales de sus gafas.
-Pero si yo no tengo gafas.
-Pues plastiquitos redondos.
-Está usted loca.
-Nos vamos. –Así la llamaron los niños de afuera de la tapia-
Se dirige al edificio, al módulo masculino.
-Está en cama con fiebre. –Le dice una enfermera-
-¿Algo grave?
-No. Un simple resfriado.
-Le puede dar un beso de mi parte
-Claro. –Sonríe la enfermera-
-Muac. Aquí tiene. Dígale que se mejore. -Fija el carmín de sus labios en una servilleta y se la entrega a la enfermera-
-Vaya, que pedazo de beso.

Hace alrededor de 15 horas

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Sarym
Rango15 Nivel 70
hace alrededor de 14 horas

Awww, cariño, me he quedado embelesada con tus diálogos tan sublimes y encantadores. Definitivamente la locura es un placer que solo el loco conoce. Estaré atenta a lo siguiente. Saludos y nos leemos apreciado @ElAelito .