Jorvi_any
Rango7 Nivel 31 (1695 ptos) | Autor novel
#1

Un día a la vez aquella mujer se miró al espejo; notaba como su rostro se deterioraba a medida que así lo permitía. Él lo sabía, ella tenía miedo... miedo de alejar a su hija de su padre, miedo a destruir esa fachada de familia feliz que todos creían que tenía. Miedo de acabar el teatro y no saber como empezar de nuevo.
Poco a poco dejaba de sentirse fuerte, el maquillaje ya no ocultaba tantos golpes, tantos maltratos; su autoestima era cada vez menor, y con ello sus ganas de vivir.

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Javico
Rango5 Nivel 20
hace alrededor de 1 año

Un tema duro, cruel e inhumano. Cuanto dolor hay en las mujeres
maltratadas, jamás lo sabremos. Ojalá esa plaga acabe pronto.

Dicho eso, no puedo dejar pasar por alto mi opinión crítica
sobre el texto y lamento que no te guste. Hay errores
a la hora de construir una frase.

Un saludo!


#2

Su hija, su razón de ser, su opción de vida. Eran sus abrazos, sus sonrisas y caricias las que le permitían reunir fuerzas para continuar; su error fue no darse cuenta de que para vivir debía alejarse de aquel hombre.
Ella continúo creyendo en sus palabras, los constantes: "perdóname, no lo volveré a hacer" y esos "¡Te amo! pero es que tus acciones me llenan de rabia y frustración", "No quise golpearte"; esas mismas frases que con el pasar de los meses solo buscaban restar importancia a los maltratos que se intensificaban poco a poco; ya no solo golpeaba su cuerpo, sino también su rostro. No obstante con ello, la encerraba, la aislaba de su entorno y con ello, de sus amistades, he incluso de su familia.

Hace alrededor de 1 año

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carlos1983
Rango9 Nivel 40
hace alrededor de 1 año

Una triste realidad, te animo con la historia


#3

Una mañana se levantó nostálgica, y con mucho dolor debido a los grandes moretones que parecían decorar su cuerpo; caminó por el pasillo y se asomó al cuarto donde solía descansar su hija, quedándose recostada en el marco de la puerta, dedicándose por completo a contemplarla dormir. Segundos después, mientras seguía allí, su esposo se le acercó y la besó en la mejilla, eso acompañado por un "¡Buenos días, mi amor!"... Ella no dijo nada, sólo siguió hasta la cocina para preparar el desayuno, solía ver como ese hombre se disgustaba cuando al levantarse no encontraba nada preparado. Sin embargo, esa mañana fue distinta, él no parecía disgustado, posiblemente por que ya veía a su mujer tan golpeada que no sentía placer por lastimarla más. Aún así, algo peor pasaba por su mente, se le acercó por detrás cuando ella se encontraba fregando algunos platos que habían quedado allí de la noche anterior, la agarro de la cintura con fuerza y empezó a besarla en la nuca. Ella intentó poner resistencia tratando de quitarle las manos de sus caderas y él no cedía, todo lo contrario hacía más fuerza para dominarla, mientras le decía suavemente al oído: "nunca dejarás de ser mía, aunque eso te cueste la vida."

Hace alrededor de 1 año

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#4

Recostada en la cama yacía su cuerpo con "vida" y dicho así por que aún tenía signos vitales. Sin embargo, su mirada se hallaba perdida en los infinitos pensamientos de aquella víctima que se preguntaba ¿por qué le pasaba todo aquello? la respuesta continuaba siendo la misma, todo era por el modo en que ella se lo permitió desde un primer momento y continuó haciéndolo durante los 10 años de matrimonio que ya acumulaban.
Constantemente la violaba, sólo para satisfacerse y para reafirmar su actitud de macho dominante ante ella, nunca le importó realmente la disposición que ella pudiera tener de entregarse a él.

La verdad, el amor junto al respeto, se habían esfumado desde hace ya algunos años de aquella relación.

Hace alrededor de 1 año

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#5

Los extremos a los cuales él había llegado, tarde o temprano empezaron a afectar la manera de pensar de esa mujer... A menudo, se levantaba a media noche con un deseo intenso de hacerle daño, de acabar con él, de evitar de ese modo que pudiera volver a golpearla, y alejarlo de su hija, pues, recurrentemente tenía la pesadilla de que ese hombre golpearía a la pequeña Sasha, y no existía nada en el mundo que temiera más que eso.

Debía tomar acciones, hacer algo al respecto antes de que fuera demasiado tarde.


#6

Una noche se cansó de llorar. Secó sus lágrimas y se decidió a huir; no estaba segura de cómo lo haría pero estaba claro que había sido suficiente maltrato.
Algo era seguro, ese hombre confiaba profundamente en que ya estaba infundado en ella un terror tan fuerte hacia él, que no huiria (o eso creía). Lo que él desconocía es lo que una madre puede llegar a hacer por su hija.