Galin_H
Rango6 Nivel 26 (841 ptos) | Novelista en prácticas
#1

Existen mujeres tranquilas, también existen mujeres alegres hasta un punto normal de felicidad, sin embargo, hay otro estilo de mujeres como lo era esta chica, una chica extrovertida de esas que se ríen de cualquier cosa y hace ver a las personas que están a su alrededor que todo va bien en la vida. Esta chica invita a sus nuevas compañeras de la universidad a su casa, apenas llevaban una semana de clases y comenzaban a conocerse, así que la chica decidió invitar a sus compañeras de clases a su casa para charlar y conocerse más entre ellas.

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#2

–Traje palomitas–dijo una chica de cabello castaño, ojos achinados color café y una gran sonrisa. Provenía de Asia, ya tenía muchos años viviendo en aquel país donde se encontraban estas chicas y llevaba un estilo de vida bastante común.

–Genial, amo las palomitas–le contestó una chica morena. Esta venía de África, sus ojos oscuros reflejaban cariño y su cabello de rulos le daba brillo a su rostro, esta mujer era sonriente y pues no le quedaba mal sonreír, porque tenía los dientes más blancos y perfectos que podía haber entre su grupo de amigas.

–No me gusta ver demasiada televisión chicas–comentó la extrovertida y alegre chica dueña de la casa–así que es mejor contar historias ¿A quién les gusta las historias?

–¡A mí! –gritaron las cuatro chicas invitadas.

Las otras dos eran de aquel país en donde se encontraban “Estados Unidos”; una de ojos verdes con cabello castaño y una de ojos azules con cabello castaño también, ellas eran las más tranquilas con respecto a la hiperactividad, pero aun así eran alegres.

–¿Quién comienza? –preguntó la alegre chica extrovertida, la única de cabello pintado color azul con un pircing en la nariz y lentes de contacto azules, que al llegar a casa se quitó, decía que era cómodo salir con ellos porque tenían aumento, pero ya al llegar a casa no le hacían tanta falta; sus ojos realmente eran verdes y su cabello sin todo ese tinte encima era castaño, muy parecido al de las otras chicas estadounidenses.

Las cinco chicas en la habitación se miraron las caras.

–Supongo que yo, ya que nadie quiere contar–dijo la chica alegre y extrovertida de cabello azul.

Todas asintieron y hubo un silencio profundo, la chica alegre y extrovertida agarró aire y suspiró cerrando los ojos como si estuviese cambiando de papel, así como cuando actúas para un personaje en el teatro.

–Esta es la historia de un asesino–comenzó y todas enseguida se miraron con emoción, al parecer el tema era bastante interesante para unas estudiantes de criminología–y comienza así…

#3

Todas esperaron atentamente y luego de un segundo comenzaron a pasarse las palomitas de maíz.

“Antes de mudarme a los Estados Unidos viví un tiempo en Colombia, bueno nací allí, mis padres son estadounidenses, pero nací en Latinoamerica–las chicas rieron–, pues en Colombia existe mucha mafia, sobre todo con respecto a las drogas como todos lo sabemos, aunque es un país hermoso y lleno de vida. Allí crecí con vecinos colombianos, les hablaba en español, aunque sabía el inglés perfectamente por mis padres, ese no es el caso realmente, pues día una vecina se acercó a contarme la traumática historia de Oliver Vaughan, el asesino más buscado en el mundo. Nació en Europa y a los siete años de edad mataron a su familia, dicen las personas que saben más del tema que fue un robo a su casa por ser una familia de mucho dinero, Oliver vio cómo mataron y violaron a su madre y a sus dos hermanas mayores, también vio cómo abrieron el cuerpo de su padre y se lo entregaron a su hermana menor en pedacitos, para luego matarla de tres tiros en el pecho–las chicas hicieron una cara de impresión, a pesar de ser estudiantes de criminología la maldad nunca dejaba de sorprenderlas–a él lo violaron pero lo dejaron vivo y lo único que le dijeron los asesinos y ladrones de su familia fue “Soporta el sufrimiento” algo bastante duro para un niño de siete años–la chica extrovertida que contaba la historia se encogió de hombros–. El pequeño lloró ese día y muchos de los días que pasó con sus abuelos, pero a Oliver le comenzaba a cambiar su mentalidad, comenzaba a querer ser grande y vengarse de las personas que le hizo eso a su familia, que destruyó todo lo que construyeron juntos, algo que como cualquier persona que le pase eso, querría–todas las chicas asintieron obvias–. Los años pasaron y él fue aprendiendo a usar armas, a manipular los cuchillos y saber en dónde clavar los objetos puntiagudos en el cuerpo para matar a alguien; en cuanto cumplió los 18 comenzó la investigación y el trabajo de buscar a esas personas, pero le dieron la peor noticia que pudo escuchar en su vida y era que esos hombres ya habían muerto en la cárcel, pues años atrás los capturaron robando en otra casa–alzó las cejas y los brazos de manera que demostró decepción–; la furia se apoderó de Oliver–comenzó a decir ahora inclinándose hacia adelante, dando un aire molesto– al saber que él no fue quien los mató, él quería oler la sangre de esos hombres, quería violarlos vivos más de diez veces y después torturarlos hasta escuchar sus súplicas y como no pudo hacerlo su mente explotó, buscó algo para matar, lo primero que se le pasara por al frente, por suerte fue un perro callejero, lo llevó a casa y lo descuartizó–sonrió con malicia y las chicas se miraron, era una muy buena actriz, se dieron cuenta enseguida–, se sintió mejor pero no estaba satisfecho–suspiró y todas sintieron alivio–, era un animal al cual no extrañarían y a nadie le daría importancia…

carlos1983
Rango9 Nivel 40
hace 11 meses

Interesante, te ánimo a seguir...


#4

–las chicas cada vez estaban más adentro de la historia–así que para el siguiente mes ya había matado a una persona inocente, luego a otra, luego a un niño, una niña, una anciana, un hombre, y así hasta tener en su lista a más de 100 personas asesinadas ¿La policía lo descubrió? JAMÁS–dijo gritando un poco y sobresaltando a las chicas–nunca lo descubrieron, llegó a Colombia escapando de los policías, cambiándose de identidad, pero entonces sucedió algo–la chica se quedó callada mientras todas esperaban que siguiera, cuando notó el interés de las chicas en sus miradas sonrió– secuestró a una chica llamada Primavera, como la estación del año. Pues la torturó–dijo apretando los dientes fuertemente–le hizo cortadas en todo el cuerpo–se tocó los brazos para hacerlo más real– con excepción a la cara–se acercó a la chica de ojos verdes y tocó su mejilla, la miró fijo y se sentó nuevamente acomodando su trasero sobre la cómoda alfombra donde se encontraban sentadas–, él le decía “No me atrevo a dañar tu rostro, es hermoso” y la acariciaba con un poco de piedad. Un día el asesino en serie se emborrachó, aún Primavera estaba secuestrada, con ojeras y sangre en todos lados, pero entonces Oliver se sentía tan solo que comenzó a llorar entre el alcohol y las palabras, le contó sobre su familia asesinada y los hombres que no pudo matar él, le explicó que tuvo que desahogarse con un perro pero que no le funcionó y que hasta ese momento aún no encontraba el placer total a pesar de haber matado a muchísimas personas. Primavera lo comprendió, pero aún le tenía miedo, era un asesino que la había secuestrado y eso no lo cambiaría nada.

–Merezco el placer absoluto–le dijo el asesino a Primavera, ella enseguida pensó que con ella alcanzaría ese placer que él necesitaba, así que le dijo…

–Mátame, mátame de una vez, pero no le hagas más daño a las personas, estás arruinando vidas y no solo las de las víctimas, sino de las personas que rodean a la víctima.

Oliver se quedó sorprendido al ver que por primera vez alguien pedía su muerte, todos siempre suplicaban por su vida, no por su muerte, algo lógico.

–No quiero matarte–le respondió llorando por el alcohol–tal vez mañana cambie de opinión, pero hoy no quiero matarte.

#5

Primavera cerró los ojos y se quedó en silencio, luego los abrió al escuchar que Oliver se levantaba del suelo y se sentaba al lado de ella.

–Hoy lamento haberte hecho daño–le dijo– ¿Me perdonarías por eso?

Primavera en el fondo quería vivir así que lo trató con cariño.

–No hay problema Oliver, a veces es bueno pedir perdón–le respondió Primavera y le sonrió, él correspondió a su sonrisa.

–¿Alguna vez has dado un beso? –le preguntó a la chica que en aquél entonces tenía 17 años.

Ella negó con la cabeza.

–Yo di unos hace mucho, antes de empezar a asesinar, luego de eso cuando violo a las mujeres ellas me golpean y no me dejan besarlas–comentó Oliver.

–Supongo porque las estás obligando–dijo primavera como si no supiera que esa fuese la verdad, como si la tortura de ese hombre fuese buena.

Él se encogió de hombros y asintió.

–¿Me darías un beso sin que te obligue? –le preguntó a Primavera con esa voz de inocente, como si en ese momento el asesino no estaba allí y estaba con un hombre común y corriente, como si el alcohol se hubiese llevado a aquél hombre malo que se había creado hace años.

Ella agarró aire y siguió pensando en su vida, tal vez con eso él la liberaría.

–Si te besó… ¿Me dejarás ir?–le preguntó.

Él bajó la cara y suspiró.

–Supongo que sí.

Y allí fue cuando ella le dijo que sí podía hacerlo, él se acercó a ella y la besó, Primavera le siguió el beso y fue extraño, sentía que besaba a alguien normal, no a un asesino en serie–las chicas sonrieron–. Al día siguiente él no la dejó ir, pero ella se quedó tranquila, él no le había hecho daño desde que lo besó y ahora le daba la misma cantidad de comida que él comía, a ella.

–¿Algún día me dejarás ir a casa? –le preguntó mientras comían la cena.

Él la miró, sus ojos eran azules intensos y era extremadamente guapo, su único defecto era ser asesino–todas rieron–. La miró por un momento, ella dejó de comer y le entró un poco de miedo por la forma en que la miraba, él soltó el plato y se acercó de golpe a ella, Primavera estaba a punto de llorar cuando los labios de Oliver chocaron con los de ella, nuevamente se dejó llevar, él le acarició el rostro con cuidado y pegó su frente con la de ella para respirar un poco.

–Déjame tocarte, prometo que no te haré daño–le dijo Oliver.

Ella seguía nerviosa, pero era distinto, todo era completamente distinto. Primavera asintió y él bajó su mano lentamente por su cuello, luego llegó a su seno, la miró, ella respiraba fuerte, desconfiaba de él por supuesto, era un asesino.

–No tiembles, te prometí que no te haría daño–le dijo en voz baja, se acercó a besarla y ella cedió.

Oliver agarró la blusa de la chica que ya estaba extremadamente sucia y lo suficientemente débil como para romperse, así que la abrió en dos, bajó a su cuello y lo besó, siguió bajando hasta llegar a sus pechos en donde desabrochó el sujetador para poder llegar a sus pezones, los lamió y besó.

Primavera por primera vez no sintió miedo, estaba sintiendo otra cosa y para su rareza descubrió que era placer. Agarró la cara de Oliver y esta vez ella lo besó hundiéndolo hacia ella, Oliver sintió más deseo así que comenzó a quitarse el broche del pantalón.

–No lo hagas–le pidió Primavera–eso es lo que haces con tus víctimas, trátame a mi por primera vez como si fuese tu amiga y no me hagas eso.

Él la miró con desespero y con la respiración agitada, se levantó agarró un cuchillo y ella gritó...

#6

...pero el cuchillo solo cortó la soga que la tenía amarrada del píe a un muro del lugar, ella lo miró sorprendida y comenzó a llorar.

–A las amigas se les trata bien, no se les amarra en un muro–dijo Oliver.

Primavera pensó que lo estaba haciendo bien, así que si lograba seducirlo lo suficiente ella podría salir de allí y regresar a su vida normal, entonces caminó de rodillas hasta Oliver que estaba sentado en el suelo, él se echó para atrás con desconfianza, pero Primavera no se detuvo y se sentó en su regazo con las piernas abiertas mirándolo, tragó grueso al sentir entre las ropas eso que ella jamás había tocado de un hombre, cerró los ojos y lo siguió besando, las cosas fueron cambiando y de un momento a otro ya no eran un asesino y una víctima, eran dos personas con ganas de no parar y de hacer todo lo que se pudiese hacer.

Ella misma bajó sus propios pantalones, él apretó su trasero mientras se besaban, Primavera quitó la camisa de Oliver y luego prosiguió con los pantalones; de un segundo a otro los dos experimentaron algo por primera vez, él experimentó sexo de verdad, no una violación, y ella sexo por primera vez–las chicas alzaron las cejas mientras escuchaban atentamente–. Entonces en ese momento ocurrió lo que ninguno de los dos pensaría que pasaría, se enamoraron, la víctima se enamoró de su secuestrador y asesino–la chica rio irónicamente–¿Qué loco no? –todas las invitadas comentaron acerca de eso y luego la chica extrovertida siguió contando–.Pues la chica nunca volvió a ser la misma, las personas dicen que ella al principio tenía miedo de despertar un día y ser asesinada por Oliver, pero era casi imposible, Oliver se había enamorado y era incapaz de hacerle daño.

#7

Por otro lado, él no dejó de asesinar y allí fue cuando Primavera se volvió su cómplice, al comienzo vomitaba al ver a las personas muertas, se desmayaba y cosas como esas–la chica extrovertida colocó los ojos en blanco y las otras rieron, ya para ellas era normal eso de ver personas muertas–, pero luego empezó a sentir placer al ayudar a su pareja. Y allí comenzó la historia de la pareja asesina más buscada”

Todas las chicas aplaudieron y la narradora sonrió alegre.

–¿Les gustó? Es la historia que siempre cuento a mis invitados, todos la aman–comentó riendo.

Las chicas rieron.

–¡Es grandiosa! Amor y suspenso–comentó la morena con su mejor sonrisa.

–¿Y no sabes qué pasó después con ellos?

La chica extrovertida parecía feliz con sus nuevas amigas, así que prosiguió.

–¡Claro! Las policías los comenzaron a buscar y ellos escaparon del país, se dice que estuvieron en Argentina, Venezuela, Chile y Uruguay, luego que saltaron a Europa, al parecer cambiaron de identidad, Oliver se viste siempre como un empresario, su cara es tan normal que todo el mundo lo mira como si no fuese lo que es, y la chica siempre cambia de look, ya saben, cosas de chicas–dijo colocando los ojos en blanco–, a partir de allí no se sabe más de ellos, pero en cuanto sepa les aseguro que les cuento, es hasta los momentos la historia de amor que más me ha gustado, es...macabra–todas asintieron sorprendidas.

–Tal vez por eso te gusta, une las dos cosas que más te gusta, el amor y el crimen–comentó la de ojos azules.

La chica de ojos verdes suspiró.

–Qué miedo.

Todas rieron y un auto se escuchó afuera.

–Oh, llegó mi marido–dijo la chica extrovertida chasqueando la lengua.

–¿Estás casada?–le preguntó la chica achinada.

–Sep, hace un año nos casamos–dijo sonriendo.

Un hombre entró a la casa y la abrazó, se besaron, parecían muy enamorados, luego él la levantó un poco al abrazarla, lo que hizo que su suéter se elevara hasta la mitad de su espalda, todas los miraban y la chica morena se tragó un gemido de sorpresa al ver todas las marcas que la chica tenía en la espalda.

Las caras de las invitadas cambiaron de sonrisas a asombro y horror.

–Amor ellas son mis amigas–dijo la chica extrovertida de cabello azul.

–Un placer chicas–les dijo y todas se miraron con el corazón latiendo a mil al ver los ojos azules del hombre–supongo que ya mi esposa les contó la historia, a todos se las cuenta–dijo el hombre colocando los ojos en blanco y luego caminó hacia ellas–Oliver Vaughan–se presentó.

Todas las chicas tragaron grueso y una de ellas ya tenía las lágrimas en los ojos.

–¿Sucede algo? –le preguntó Oliver a la chica acercándose lentamente a ella y pasando de ese papel amigable a uno oscuro, tal cual como los pasó su esposa desde que llegaron a la casa–no querrás gritar ¿No es así? Porque a Primavera no le gustan los gritos.

Entonces justo ahí, en el grito de la chica, fue cuando otro de sus famosos asesinatos sucedió.

FIN.